sábado, 25 de febrero de 2012

Atentado frustado. El día que no mataron a Franco

Fortaleza-prisión militar del Monte Hacho

Cuatro cabos y varios soldados planearon asesinar a Franco en Ceuta el 18 de julio de 1936 para detener el alzamiento. Horas antes de la acción fueron delatados y finalmente ejecutados

Rojo y Negro - Francisco Sanchez Montoya. 1/ 9/ 03.
El 17 de abril de 1937, tras 10 meses de duros interrogatorios, concluyó un consejo de guerra sumarísimo contra 37 militares y dos civiles. Se les acusaba de organizar un complot en Ceuta para atentar contra la vida del general Franco y detener el alzamiento del 17 y 18 de julio del año anterior. Su acción pudo haber cambiado el curso de la Guerra Civil y sólo el testimonio a última hora de un soldado permitió abortarla. A pesar de ello, los detalles de aquel episodio han permanecido inéditos hasta ahora.

Todo comenzó al filo de la medianoche del 17 de julio de 1936, cuando las tropas del acuartelamiento legionario de Dar Riffien, al mando del teniente coronel Juan Yagüe, recibieron la orden de tomar Ceuta. Los diferentes cuerpos militares se distribuyeron para controlar la ciudad y al Regimiento de Infantería del Cerrallo Nº 8 de Ceuta se le ordenó salir a la calle para «defender a España».

Pero no todos los integrantes del batallón tenían la misma idea de lo que significaba «defender a España». El acuartelamiento solía ser destino de soldados de reemplazo y de veteranos peninsulares, en su mayoría jóvenes que buscaban en el Ejército un futuro mejor, sin olvidar por ello sus sentimientos republicanos. Como los cabos veteranos José Rico y Pedro Veintemillas, quienes en su ronda por las calles de Ceuta observaron cómo patrullas de falangistas detenían a civiles y asaltaban varias sedes de partidos políticos o cómo en las paredes de la ciudad se habían fijado bandos firmados por el general Franco en los que se comunicaba al pueblo el estado de guerra, la disolución de los partidos y la prohibición de reuniones.

Cuando Rico y Veintemillas volvieron al cuartel, en las primeras horas del 18 de julio, se reunieron en una pequeña habitación de la compañía con los también cabos veteranos Anselmo Carrasco y Pablo Frutos. Durante varias horas estudiaron cómo frustrar el alzamiento, pero no fue hasta un segundo encuentro durante el mismo día cuando el cabo Rico presentó el plan para matar a Franco. Cuando entrara en el patio central del acuartelamiento para revistar las tropas, él mismo le dispararía. Los demás implicados, desde la primera planta del cuartel, apuntarían al resto de militares para inmovilizarlos. Acto seguido, otro grupo saldría hacia la ciudad para informar del atentado y recabar el apoyo del pueblo.

En la tarde del 18 de julio el cabo Rico, jefe del complot, pidió entrar de guardia en la puerta principal del cuartel con el fin de ser el primero en enterarse de la llegada de Franco. Compartía vigilancia con el cabo Rodríguez, quien confesó en el consejo de guerra: «José Rico me preguntó qué me parecía el movimiento.Le contesté que llevaba dos días de servicio y que no me había informado, y él respondió que este movimiento iba contra el Gobierno, y que si nosotros fuéramos hombres deberíamos ponernos a favor de ellos e ir contra nuestros oficiales y jefes. Añadió que ya había implicado a los seis centinelas de la guardia. Y en el momento en que empezaran los disparos, me tenía que poner a las órdenes de Anselmo Carrasco y Pedro Veintemillas».

Los cabos y soldados implicados en la intriga lo tenían todo planificado. Sabían que Franco aterrizaría en Tetuán y en unas horas llegaría al cuartel de Ceuta. Pero la tensión en los jóvenes soldados ante la trascendencia del atentado hizo que uno de ellos decidiera hablar con el coronel jefe del cuartel para informarle de la trama. Éste, alarmado, avisó al cuerpo de guardia y echó por tierra el complot horas antes de que Franco llegara. Las detenciones no tardaron en sucederse y, según se detalló en el consejo de guerra, el total de acusados fue de más de 50 militares y civiles.

La Guardia Civil se hizo cargo de los detenidos, quienes, custodiados por la legión, fueron trasladados a unos viejos barracones para tomarles declaración. Así lo recuerda uno de los supervivientes, el anarquista Sánchez Téllez: «Entré en un pequeño despacho sin ventanas y un brigada me tomó la filiación y comenzó a interrogarme.Aún no había terminado la primera pregunta cuando sobre mi espalda sentí un golpe de vergajo. Para que me recuperara me echaban agua de un botijo, pero yo lo negaba todo».

Hasta las tres de la madrugada del 20 de julio los acusados estuvieron en los barracones declarando. Más tarde los hicieron subir a un camión, los colocaron de rodillas y los trasladaron a la fortaleza-prisión militar del Monte Hacho, también en Ceuta.

El 26 de julio empezaron los autos de procesamiento. El juez teniente coronel Ramón Buesa fue tajante en su exposición: «Según se desprende de lo actuado entre algunos cabos y soldados del Regimiento de Infantería, existía complicidad para la organización de un movimiento sedicioso con el fin de atentar contra la vida del excelentísimo señor jefe de las Fuerzas Militares Francisco Franco Bahamonde».

En la madrugada del 21 de enero de 1937, cuando aún no se había celebrado el consejo de guerra, una patrulla de falangistas llegó a la fortaleza del Hacho. Con total impunidad, sacó de sus celdas a los cabos Veintemillas y Marcos. Horas después sus cuerpos yacían, con un tiro en la cabeza, en el depósito de cadáveres del cementerio, donde fueron enterrados en una fosa común.

Juicio sin testigosDos meses más tarde, todos los detenidos fueron trasladados al Cuartel de Sanidad, donde tuvo lugar el consejo de guerra. Lo presidió el teniente coronel Ricardo Seco. El juez permanente teniente coronel Buesa dictaminó el veredicto de culpabilidad.«Fue un juicio aparente, sin testigos ni nada», cuenta Téllez. «Lo que más me quedó de la sentencia fue que el juez se levantó de su asiento y, con voz ronca y odio, nos dijo: 'No sois españoles, sois todos unos cobardes traidores a la patria', a lo que el cabo Rico replicó: 'Juré defender una España democrática y la defiendo porque soy español; los traidores a la patria sois vosotros'».

El epílogo de esta inédita conjura lo pone la muerte de un grupo de militares fiel a la República y que esperaba que con la muerte de Franco en su acuartelamiento se detendría la sublevación de sus mandos. Podría haber cambiado la Historia de España, pero lo único cierto es que, en la madrugada del 17 de abril de 1937, fueron fusilados el sargento Garea, los cabos Rico, Carrasco y Lombau y el soldado Navas. La ejecución fue obra de un piquete del Grupo de Regulares de Ceuta en el exterior de la fortaleza del Monte Hacho, situada en la Puerta de Málaga.

Francisco Sánchez Montoya es miembro del Instituto de Estudios Ceutíes y autor de «República y Guerra en Ceuta y Protectorado»
Las Claves:

El alzamiento
17 y 18 de julio. El asesinato del político José Calvo Sotelo, el 13 de julio de 1936, impulsó a Franco a adelantar el golpe que se preparaba para finales del mes. El 17 se rebeló el Ejército de Africa, y ésta fue la señal para la sublevación general de los días 18 y 19.

La trama
En el cuartel. El día en que se alzó el Ejército, cuatro cabos leales a la República del cuartel del Regimiento de Infantería del Cerrallo nº 8 de Ceuta, planearon frustrar el pronunciamiento asesinando a Franco mientras pasara revista a las tropas el día 18.

El fracaso
Detenidos. Un soldado reveló al coronel jefe del regimiento los planes de los cuatro cabos horas antes de que Franco llegara al cuartel. Se detuvo a más de 50 personas entre militares y civiles mientras el pronunciamiento se extendía por ciudades de la Península.

La sentencia
Fusilados. Finalmente fueron procesados 41 hombres: dos de ellos fueron ejecutados por patrullas falangistas antes de que se celebrara el consejo de guerra; cinco fueron condenados a morir fusilados; ocho, a cadena perpetua; 13, a penas de cárcel y 13 fueron absueltos.

La represión
Víctimas. Los siete fusilados no fueron las únicas víctimas de la represión en Ceuta. Entre 1936 y 1944 hubo 248 represaliados en la ciudad.

El otro intento
Kim Philby. El corresponsal de The Times en la guerra civil trabajaba desde 1933 para el servicio de inteligencia de la Rusia de Stalin y planeaba en secreto el asesinato de Franco. Ironías de la Historia, el general condecoró a Philby por sus crónicas en favor del bando nacional.

martes, 7 de febrero de 2012

Entrevista con el jefe rebelde español Francisco Franco en Tetuán

Autor/a: Jay Allen
Lugar: Palacio del Alto Comisionado, Tetuán
Fecha: 29/07/1936
Publicación: News Chronicle (Reino Unido)
Asunto: Primera entrevista concedida por Franco a un medio de comunicación.

Entrevista con el jefe rebelde español
News Chronicle, Londres, 29 de julio de 1936

El general Franco insiste en que vencerá. - ¿Tendrá que matar a la mitad de España? - Triunfaré cueste lo que cueste. Un hombre desesperado.

De nuestro enviado especial. Tánger, martes

Acabo de llegar de Tetuán, donde he tenido una entrevista sensacional con el general Francisco Franco, jefe de los rebeldes españoles. Salí de su caluroso cuartel general con dos convicciones: lº. Realmente cree que tiene todavía la posibilidad de dominar a la República. 2°. Si considera posible el fracaso cercano tendrá la tentación de provocar un incidente internacional de la mayor gravedad.

A mi pregunta: ¿Ahora que el golpe ha fracasado en sus objetivos, por cuánto tiempo seguirá la matanza?, contestó tranquilamente: "No habrá compromiso ni tregua, seguiré preparando mi avance hacia Madrid. Avanzaré -gritó-, tomaré la capital. Salvaré España del marxismo, cueste lo que cueste."

Le pregunté si no había llegado el momento de las tablas. Me miró con lo que creo era auténtica sorpresa y dijo: "No, no ha llegado. He tenido dificultades, la deserción de la flota fue un duro golpe, pero seguiré avanzando. Pronto, muy pronto, mis tropas habrán pacificado el país y todo eso (el general movió sus manos en la dirección de España) será pronto algo como una pesadilla."

Pregunta: ¿Eso significa que tendrá que matar a la mitad de España? El general Franco sacudió la cabeza con sonrisa escéptica, pero dijo: "Repito, cueste lo que cueste."

En la conversación que duró más de una hora tocó algunos de los peligros internacionales de esta guerra civil: "Francia -dijo- ya ha entregado armamentos al Gobierno hermano del Frente Popular." Mostré mi escepticismo. "No, créame -dijo- Francia ha enviado veinticinco aviones y doce mil bombas para que las usen contra nosotros."

(El Gobierno francés ha negado categóricamente haber mandado municiones a España.)

"Europa -siguió- tiene que procurar que España no llegue a ser la segunda potencia comunista en Europa usando su posición estratégica para diseminar propaganda roja en Marruecos, Argelia, Túnez e incluso América. Las potencias tienen que darse cuenta de ello. Francia tiene que darse cuenta de ello."

Pregunta: Queipo, en sus emisiones desde Sevilla, insinúa que la intervención de Alemania e Italia es posible.

General Franco: "¿Eso dijo?; ninguna potencia europea puede permitirse que España se vuelva roja. Queipo tiene razón sobre Tánger. Se está estableciendo un peligroso precedente internacional al permitir que un puerto garantizado con un estatuto de neutralidad se use como base para bombardear las costas hispanoamericanas. Esto no puede seguir así."

Pregunta: ¿Qué haría su Gobierno si venciera?

General Franco: "Yo establecería una dictadura militar y más tarde convocaría un plebiscito nacional para ver lo que el país quiere. Los españoles están cansados de política y de políticos."

Pregunta: ¿Qué les pasaría a los políticos de la República?

General Franco: "Nada, excepto que tendrían que ponerse a Trabajar."

(Supe mientras estaba en Tetuán que cien miembros del Frente Popular estaban, efectivamente, trabajando encadenados en carreteras africanas bajo el fuerte sol.)

Pregunta: ¿Cómo consiguió usted colaborar con la República con aparente lealtad durante tanto tiempo?

(Franco fue jefe de Estado Mayor en 1934 y 1935.)

General Franco: "Colaboré lealmente todo el tiempo en que pensé que la República representaba la voluntad popular."

Pregunta: Y las elecciones de febrero, ¿no representaron la voluntad popular?

General Franco: "Las elecciones nunca la representan."

Pregunta: ¿Cuántas tropas han cruzado España por avión?

General Franco: "Hoy sólo doscientos sesenta, pero cada día que pasa trabaja en nuestro favor. No pueden resistir."

Pregunta: ¿Usted cree que soltando a los moros y a la Legión Extranjera en el continente está preparando la pacificación?

General Franco: "Era necesario. Azaña lo hizo en 1932 cuando la revuelta del general Sanjurjo."

Pregunta: ¿Pero cómo va a pacificar a España si la matanza sigue? ¿No teme que una guerra civil prolongada destruirá a la República, destruirá el Ejército y la Marina y dejará el camino abierto al comunismo?

General Franco: "No. Los Ejércitos se forjan en la guerra. Ésta es la lucha entre la verdadera España y los marxistas."

El jefe rebelde parecía cansado cuando se despidió. Al dejar el palacio vi a oficiales en mangas de camisa bebiendo jerez.

Necesité varios días para arreglar esta entrevista. Hasta hoy, el general Franco había dado solamente comunicados oficiales a la prensa. Tras mandarle una lista de preguntas, vía Algeciras, sonó el timbre de mi teléfono. El que llamaba era el oficial de Estado Mayor de Algeciras. "¿Le gustaría ver al general?", preguntó. Siguiendo sus instrucciones me dirigí a Tánger. Cuando llegué a la zona española, dos moros armados me detuvieron, y mi coche, incluido el neumático de repuesto, fue registrado. En la garita de la frontera, fascistas de camisa azul lo registraron de nuevo.

Después de esperar una hora, se me comunicó que podía ir a Tetuán con escolta. Antes de llegar al palacio del alto comisario en Tetuán fui cacheado dos veces. Después de esperar un rato en el elegante despacho del alto comisario, un hombre de poca estatura entró en la habitación. Era el general Franco, vestido de uniforme completo con fajín, con borlas rojo y amarillo.

Es asombrosamente pequeño (otro enano que quiere ser dictador). Sus ojos son amables, su nariz aguileña, sus manos y pies muy pequeños. Tendrá barriga muy pronto.

A los cuarenta y tres años es el general-niño de España. También fue el capitán más joven y el más joven teniente.

Es evidente que sus hombres le adoran

Texto publicado en Rojo y Azul

sábado, 28 de enero de 2012

La represión contra la población civil del protectorado

Rocío Velasco de Castro
Estudios Árabes e Islámicos
(Universidad de Extremadura)

(leer completo en PDF)

Resumen
El presente artículo pretende poner de manifiesto la política represiva practicada por las autoridades golpistas en la capital del Protectorado español durante los primeros días de la sublevación de 1936. A partir de los testimonios de dos testigos directos de los acontecimientos, se evidencia la campaña emprendida contra masones, republicanos, comunistas y cuantos ciudadanos, españoles y marroquíes, fueran sospechosos de poner en peligro el nuevo régimen instaurado en la Zona manu militari. También se subraya la importancia del protectorado marroquí en la instauración y posterior consolidación del régimen franquista en España.

Introducción
La lucha contra una supuesta “conspiración masónica” que amenazaba los pilares de la España franquista fue uno de los principales argumentos esgrimidos por la Dictadura para justificar los excesos cometidos por la maquinaria represora del régimen.

Insertos en esta dinámica, pocos conocen la pertenencia a la Masonería de un nutrido grupo de marroquíes, muchos de ellos militantes del movimiento nacionalista. Asimismo, resulta relativamente poco frecuente encontrar referencias a la estrecha vinculación existente entre el nacionalismo marroquí y algunos planteamientos ideológicos republicanos. Y tampoco son numerosas las menciones a los marroquíes adscritos a la Liga para la Defensa de los Derechos del Hombre, o a la interrelación de esta última con la Hermandad.
 
Dichas cuestiones, que abordaremos en las páginas siguientes, muestran que el pueblo marroquí sufrió la violencia política de los sublevados en una triple vertiente: fue perseguido por su relación con los republicanos españoles y con las logias masónicas; obligado de manera directa o indirecta a alistarse en las filas del ejército nacional; y condenado a permanecer sumido en la dependencia a un régimen colonial impuesto, cuya abolición no entró nunca en los planes del Generalísimo.

Pretendemos con ello dar a conocer la represión llevada a cabo en el protectorado marroquí durante los primeros días del golpe de Estado; rescatar los testimonios de quienes sufrieron esta violencia política; contribuir con ello al revisionismo histórico en torno a las relaciones hispano-marroquíes; y reflexionar sobre la naturaleza de la represión franquista y el empleo, para el caso del Protectorado, de una terminología acorde con la realidad de lo acontecido.
 
Indice:

1. Franco y la campaña anti-masónica en el Norte de África. Pág. 4
2. La vinculación del nacionalismo marroquí con la Masonería y la Liga para la Defensa de los Derechos del Hombre. Pág. 7
3. Las directrices de Mola: exterminar cualquier atisbo de oposición. Pág. 10
4. Republicanos españoles y masones marroquíes: dos testimonios que corroboran la violencia del nuevo régimen. Pág. 12
-Conclusiones. Pág. 14

lunes, 16 de enero de 2012

Concluyen los trabajos de restauración de la estatua ecuestre de Franco en Melilla



·¿Este proceder no incumple la Ley de Memoria?

·¿Cual es el interés por restaurar y hacer un video sobre esta estatua?

Infomelilla.com 16-1-12
Fue retirada del Tercio ‘Gran Capitán 1º’ en agosto de 2010 y quedó bajo la tutela de la Fundación Gaselec, encargada de financiar su restauración

Tras más de medio año de trabajo, la Fundación Gaselec ha concluido ya los trabajos de restauración de la estatua ecuestre del Comandante Franco que fue retirada en agosto de 2010 del Tercio ‘Gran Capitán 1º’ de la Legión merced a la denominada Ley de Memoria Histórica.

La estatua, que se encuentra bajo la tutela de la Fundación Gaselec hasta 2015, se encontraba en el momento de su retirada en malas condiciones debido al maltrato que los agentes meteorológicos le han proferido durante años. Sin embargo, gracias a los trabajos de restauración a cargo de las manos expertas de la restauradora melillense, Vanesa Martínez, ha recuperado su brío original.

El proceso de restauración ha quedado plasmado en un documental que incluye datos de interés como la reseña histórica que motiva la construcción de esta estatua, la llegada a Melilla, su posterior retirada y su reubicación en dependencias de la Fundación Gaselec. Un documento gráfico que será emitido en primicia mañana martes, 17 de enero, a las 21.00 horas en Cablemel TV y que contiene imágenes hasta ahora inéditas, como las del discreto traslado de la estatua por la calles de la ciudad.


viernes, 13 de enero de 2012

¿Tendrá una calle en Ceuta Antonia Céspedes?

La Verdad de Ceuta / 13 de enero 2012 por Francisco Sànchez Montoya
En muchas ocasiones, tal vez, algunos pensaran que soy un tanto machacón, he escrito y expresado en conferencias e intervenciones en los medios de comunicación hasta la saciedad, la historia de esta mujer que luchó en nuestra ciudad por la democracia y lo pagó hace 75 años con su ejecución en las puertas de la cárcel del Sarchal, su nombre: Antonia Céspedes Gallego, cariñosamente conocida como "la latera". La deuda que tenemos con ella como símbolo de otras muchas ceutíes que sufrieron esa brutal represión es grande.

Todo es cuestión de comprometer a nuestros ediles, y además, recordar que el callejero de nuestra ciudad tiene muy pocos nombres de mujeres. Hace unos meses se consiguió que la primera mujer colegiada en Ceuta, la doctora Antonia Castillo, tuviera ese reconocimiento con una calle, tras tener que exiliarse a México. Poco a poco, estamos recuperando historias de mujeres ceutíes que sufrieron una dura represión por intentar ser libres.

Recordemos que Antonia Céspedes, se encontraba detenida en la cárcel de mujeres del Sarchal de donde fue sacada por falangistas en la madrugada del 21 de enero de 1937 su cuerpo fue encontrado en una de las laderas de la barriada, junto al fortín del Sarchal donde estaba detenida, tenía tan sólo 46 años, con un disparo en la cabeza. Era una persona muy humilde, vivía en el patio Centenero, una gran luchadora siempre cerca de la mujer trabajadora y de sus mejoras sociales, unos meses antes de su ejecución fue juzgada siendo condenada a cadena perpetua. En el consejo de guerra al cual he tenido acceso, ya se le acusaba de ayudar a otras mujeres. Textualmente el juez militar escribió: "Se le acusa de incitar a las mujeres, ya que en una de las últimas huelgas fue por las casas sacando a las muchachas que trabajaban en el servicio domestico, para conseguir mejoras sociales y en las elecciones del 16 de febrero de 1936 fue apoderada en una mesa apoyando al candidato del PSOE Manuel Martínez Pedroso".

También tenemos constancia por la prensa de su actividad sindical, ella trabajaba en la fábrica de conservas de Pedro Castillo y Antonio Llano en la bahía sur, junto a la playa de la Ribera. En mayo de 1931, lideró una huelga para conseguir mejoras para las trabajadoras entre otras reivindicaciones, pedía, jornada laboral, horarios, salarios e higiene. En los siguientes términos: "No permitáis que embarquen vasijas y menos aún dejar desembarcar pescado para ninguna fábrica de la península, que proceda de Ceuta, porque perjudicáis grandemente la lucha de estas bravas compañeras" y terminaba el manifiesto con: ¡Trabajadores! ¡No olvidéis este llamamiento! proceded con energía a todo intento de perjuicios contra nuestras compañeras. El comité de huelga. Ceuta, 18 de junio de 1.931".

En esa primera huelga de mujeres en Ceuta tuvo a una compañera que también luchó con ella fue la joven cenetista Isabel Mesa. Tuvo más suerte, si se puede llamar así, ya que tras el golpe del 36 pudo escapar por la zona de la Almadraba, antes de ser detenida. Tenía 23 años fue una gran activista, pertenecía al sindicato de oficios varios de la CNT de Ceuta, donde, por ser mujer, no fue fácil su integración. En los locales que poseía este sindicato en la calle Linares Isabel Mesa participaba en reuniones junto a otras compañeras trabajadoras. Ella poseía el carné número 1 de mujeres del "Gremio de la Aguja" en Ceuta. En unas memorias hace años escribió: "En Ceuta teníamos un ateneo libertario donde se enseñaba a leer y a escribir a los obreros; también música, pintura o esperanto, se hacían asambleas, se hablaba de la revolución y de las ideas, lo primero que hicimos en el sindicato fue una biblioteca, los carpinteros hicieron una vitrina y cada persona llevó los libros que pudo, poníamos bancos de madera porque no teníamos sillas". A la derrota del 39, nunca se resignó a quedarse como clase subalterna relegada al hogar, como imponía el régimen siguió en la lucha, huye hacia el puerto de Alicante pero al no llegar el barco, marcha hacia Almería a pie. Luego vuelve a Málaga, donde en el año 1941 crea con otras compañeras un periódico clandestino el Faro de Málaga. Seguro que tomó el nombre acordándose de su ciudad. Fue detenida y procesada y condenada a dos penas de muerte. Su quiosco, fue almacén de donde salieron juguetes que alegraron las fiestas de muchos hijos de presos. En el año 1956 es detenida y durante ocho días es torturada en la comisaría de la calle Samaniego de Valencia, posteriormente colaboró en la formación de colectivos libertarios la ceutí Isabel Mesa fallecía el 25 de febrero de 2002 en Valencia. Podíamos seguir contando historias de otras muchas mujeres ceutíes que sufrieron la represión por querer ser libres, lo dejamos para otro viernes.

viernes, 30 de diciembre de 2011

La voz dormida de la ceutí Antonia Pérez

Sarchal
Por Francisco Sánchez Montoya

La verdad de Ceuta - 30 de Diciembre de 2011
Durante el trabajo de investigación y elaboración de mi libro sobre la Guerra Civil en Ceuta, que publiqué hace ya unos años, siempre me he sentido un tanto frustrado al no sacar a la luz las historias de cientos de mujeres ceutíes que sufrieron represión en la cárcel de Mujeres del Sarchal.

Y dentro de la poca documentación que existe siempre me llamó poderosamente la atención una mujer, su nombre Antonia Pérez Padín. Tenía seis hijos y regentaba una modesta casa de comida, en la zona de la Puntilla, su lucha a favor de los humildes le hizo ingresar en el Socorro Rojo de Ceuta, desde donde colabora en campañas de los más necesitados. El marido de Antonia Pérez, continuando con el compromiso social, ingresó en el Partido Comunista, fue concejal tras las elecciones del 12 de abril de 1931. Después de la sublevación ella fue encarcelada el 14 de agosto de 1936, en la prisión de mujeres y su marido Antonio Berrocal, fusilado.

Hace unos meses, después de muchas investigaciones pude contactar con su nieta Gloria Berrocal, quien ha escrito varios libros sobre las vivencias de su abuela... "La primera imagen que me viene de mi abuela Antonia es la de una mujer vestida siempre de negro, con las piernas hinchadas por las varices y con una propensión al suspiro profundo, casi expelido desde el bajo vientre, cuando oía las noticias del llamado "parte" de RNE. Más tarde, con la aparición de la televisión, pasó del suspiro a la palabra y al gesto. Cuando oía que no había presos políticos en España solía lanzar un zapato al televisor soltando sapos y culebras. Nunca nos habló de la guerra... ella hablaba de los "hoteles" donde había estado: Puerto de Santamaría, Ventas, Dueso, etc... A mi no me encajaba la imagen que daba de persona viajera y aprovechando una estancia suya en Rabat a donde acudió a cuidarme – tenía yo entonces diecisiete años y ya trabajaba en la Embajada de España en dicha ciudad- la sometí a un tercer grado. El pacto fue el siguiente: yo me comería todo lo que cocinara y, mientras yo saboreaba sus excelentes guisos, ella me contaría lo de los "viajes" y "hoteles".

Gloria Berrocal emocionada nos continúa narrando... "Debió considerar que ya era suficientemente mayor porque durante casi un mes y a las horas de las comidas, mi abuela no paró de contarme atrocidades. Yo engordé casi diez kilos durante ese mes, kilos que perdí cuando ella se marchó, pero lo que no perdí jamás fue su memoria. De hecho puedo decir que mi abuela Antonia ha sido el referente más importante que he tenido en mi vida. De las atrocidades solo voy a mencionar el apuñalamiento de una compañera suya en la cárcel de El Sarchal mientras iba hacia el paredón de fusilamiento. Al parecer, un falangista que quería los favores sexuales de la víctima y que fue rechazado una y otra vez, se vengó apuñalando al objeto de su deseo mientras la conducía al paredón. La pobre mujer le gritaba a mi abuela "Antonia, Antonia, que me mata, que me apuñala" y mi abuela nunca pudo olvidar aquellos gritos. Aún años después, mientras me lo contaba llorando y maldiciendo, seguía oyéndolos".

"Tuvo seis hijos de su marido, Antonio Berrocal Gómez, de los cuales solo le vivieron cinco. Cuando les detienen en 1936, sus hijos tienen unas edades que oscilan entre los diez – la hija mayor- y dos el pequeñín. Esos niños pasan al cuidado de familiares y dos de ellos van – según mi madre- al asilo, aunque supongo que sería el innombrable "Auxilio Social". No pudo cuidar de sus hijos y eso fue lo que más la destrozó durante los más de siete años que pasó en las cárceles franquistas con dos penas de muerte: una por pertenecer al Socorro Rojo Internacional y la otra por su pertenencia al Partido Comunista. Mi abuelo no se libró de la pena de muerte. Fue fusilado junto con 32 personas la madrugada del 21 de enero de 1937 y en su propia finca, en la Posición A", mujer de carácter fuerte y recio -heredado de su madre Jacinta- y con las ideas muy claras sobre las injusticias sociales, ideas que supongo le fue aclarando su padre maestro anarquista.

Para concluir este testimonio de Gloria Berrocal, sobre su abuela Antonia añade... "Ella mostró a lo largo de toda su vida una fe ciega en el ser humano. Su solidaridad con los huelguistas portuarios en Ceuta, solidaridad que podían llevar a cabo gracias a que tenían un colmado y una casa de comidas, su asistencia como comadrona a las mujeres que la necesitaban, su sentido de la justicia que nunca se enturbió ni siquiera en sus últimos años en que seguía comentando la situación política no solo nacional sino también la internacional, hacían de mi abuela un ser excepcional. Sin embargo, creo que no fue la única y que perteneció a una estirpe de mujeres que supieron ser libres, independientes y luchadoras en aquellos difíciles años del siglo pasado. Cuando hoy se dice que una mujer es una "superwoman" porque trabaja y además crea una familia, yo me sonrío pensando en la generación que le tocó lidiar con las atrocidades de la guerra civil y pienso en mi abuela que atendía el colmado y la casa de comidas, le ponía una inyección diaria a mi abuelo que padecía del corazón, paría un hijo tras otro, atendía en el parto a otras mujeres y además sacaba tiempo para sus reuniones del Socorro Rojo y del Partido, y asumo la altura del listón que dejaron todas ellas y no dejo de lamentar el poco reconocimiento que han tenido esas mujeres gracias al aplastante silencio mantenido tanto en la dictadura como en la democracia".

martes, 27 de diciembre de 2011

Antonia Castillo Gómez



Autor/:  Francisco Sánchez Montoya 

La infancia

Nació un 27 de noviembre de 1907 en Ceuta. Su padre Enrique Castillo Borrego era propietario de una fábrica de conservas de pescados, su madre María del Valle, fallecida en 1922. Antonia Castillo tuvo cinco hermanos. Estudió el bachillerato en el Instituto General y Técnico de Cádiz. El 28 de agosto de 1923, con tan sólo 15 años, el rectorado de la Universidad de Sevilla le expidió el correspondiente título. Ese último curso 1922-23 obtuvo, además, sobresaliente con matricula de honor en el estudio del alemán. A principios del curso 1923-24 se traslada a Madrid, para estudiar medicina y en junio de 1928, con tan sólo, 20 años termina sus estudios de medicina con excelentes resultados.

Pocos días antes, una R.O. de 26 de septiembre de 1929, estableció la obligatoriedad de que los ayuntamientos de las ciudades que no tuvieren, dotasen plazas de tocólogo municipales. El de Ceuta era uno de ellos, la doctora Castillo ve en esta disposición una buena oportunidad para situarse profesionalmente, en una especialidad para la que cree hallarse bien cualificada. Se convoca por parte de la Junta Municipal la oposición, son cinco los oponentes, Sánchez-Prado, Lorenzo Trujillo, Marcial Gómez, Juan González y nuestra protagonista de este reportaje Antonia Castillo. Tras llevarse a cabo las pruebas, el 5 de marzo de 1931, la comisión Permanente de la Junta Municipal acordó, nombrar "médico tocólogo al servicio de esta Corporación a la señorita Antonia Castillo Gómez". Además se consignó en acta la satisfacción que tenía "al ver que es una hija de Ceuta la que ha conseguido el triunfo en la oposiciones celebradas".

Unos meses después, ya proclamada la II Republica, tomó posesión de su cargo como médico de la Beneficencia Municipal, ella debía atender a todas aquellas personas, en este caso mujeres, que carentes de recursos, según los criterios de la corporación, precisasen de sus servicios. En julio de 1932, Antonia Castillo dirigió un escrito al Ayuntamiento pidiendo permiso para poder ampliar sus conocimientos en Alemania, lo cual le aprobaron. En diciembre de 1933 se incorporó a su plaza en Ceuta. Hacia tiempo que se había independizado de la tutela familiar, vivía en una casa propia donde acompañada de su hermana África, atendía a los enfermos en su consulta. También tiene tiempo para dar alguna que otra conferencia a la gente humilde de la Ciudad, como la ofrecida en la Casa del Pueblo, titulada "Sobre el seguro de Maternidad".

En enero de 1936, contrae matrimonio con el catedrático del Instituto Hispano-Marroquí de Ceuta, Luis Abad Carretero. Este era miembro del Partido de Acción Republicana fundado por Manuel Azaña, cuando a finales de 1934 su formación política decide fusionarse con el Partido Radical-Socialista de Marcelino Domingo, para dar origen a Izquierda Republicana, fue elegido presidente en Ceuta, hasta el 20 de abril de 1936, que fue sustituido por el abogado Salvador Fossati.

Los continuos rumores de sublevación en el veranote 1936, preocupan a la familia Abad-Castillo, dada la relevancia política de Luis. Los preparativos de la sublevación continuaban, el enlace en esta zona con el director de la sublevación era el teniente coronel Jefe del Acuartelamiento de la Legión en Dar Riffien, Juan Yagüe, éste recibe el 29 de junio la visita del diputado de la CEDA Francisco Herrera Oria, con las últimas consignas para el golpe, la reunión tuvo lugar en Ceuta.

A primeras horas de la tarde del 17 de julio, ya estaban las tropas sublevadas en las calles de Melilla y en Ceuta y ciudades del Protectorado Occidental se respiraba una tensa calma llena de miedos y recelos. Sobre las 16,45 horas, el Delegado del Gobierno en Ceuta, José Ruiz Flores, recibe la llamada del Jefe del Gobierno de la República y Ministro de la Guerra, Casares Quiroga, para informarle de los acontecimientos de Melilla. A continuación el Ministro de la Gobernación Juan Moles, telefoneó a Tetuán, y cambio impresiones con el Alto Comisario, Arturo Álvarez-Buylla.

A las 11 de la noche del 17 de julio las tropas tomas las calles, la doctora Antonia Castillo se queda en Ceuta y su marido Luis Abad, dada su militancia política, se refugia en Tánger, esperando al desarrollo de la sublevación militar.

Expulsada como tocóloga municipal, en 1939

La doctora Antonia Castillo, tras el golpe militar, continúa en su puesto de trabajo, a pesar de que Ceuta se convierte en una ciudad llena de miedos y recelos; las fuerzas sublevadas, con la ayuda de patrullas de falangistas, comienzan las detenciones selectivas y asaltos a las sedes de los sindicatos y partidos políticos. Antonia Castillo, ve como muchos de los compañeros de su marido son detenidos y fusilados. Ella sabe que a todos los funcionarios municipales que hayan tenido alguna vinculación con partidos políticos o sindicatos se les instruye un expediente. La comunicación de este expediente no le llega hasta el 20 de diciembre de 1938, donde se le acusa –injustificadamente- entre otras cosas de "negligencia en su trabajo como médico tocólogo". Las acusaciones de falta de atención a sus pacientes en que se fundamenta el expediente, se vislumbran muy poco sólidos conociendo la buena formación clínica de la doctora Castillo y la probada dedicación a sus enfermos.

Con este expediente, más parece que se le pase factura por su matrimonio con Luis Abad y por las actividades políticas de éste. Pero con este primer expediente tan sólo era el comienzo de un tortuoso camino que, por desgracia sólo había comenzado a recorrer. En otro escrito, la Comisión depuradora le había formulado tres cargos: 1º Haber dado en cierta ocasión un mitin en la Casa del Pueblo, 2º Ser simpatizante de la política de izquierdas y 3º No ser de confianza para el Movimiento Nacional.

El juez instructor recabó diversos informes sobre el comportamiento de la Dra. Castillo a algunas autoridades gubernativas de Ceuta: Policía, Guardia Civil y Falange. El más extenso y revelador de todos ellos es el redactado por el delegado de Orden Público de Ceuta, el 10 de diciembre de 1938, en el que se puede leer: " fue vicepresidente de la Asociación de Empleados Municipales y aparece en una fotografía reunida con los más significativos socialistas de esta Plaza, con ocasión de un mitin celebrado en la Casa del Pueblo. Se ignoran antecedentes masónicos. Está casada con el Catedrático Sr. Abad (Socialista furibundo) que se encuentra en la zona roja, haciendo campaña contra la Causa Nacional. Se la considera, como su esposo, de ideas extremistas. Dio conferencias en la Casa del Pueblo en propaganda electoral en el año 1933, no volviendo a actuar al contraer matrimonio con el Sr. Abad, diciéndose que se debía a que este era excesivamente celoso. Ha observado buena conducta pública y privada y se comporta bien en lo profesional, se ignora su forma de pensar con respeto al Movimiento Nacional… "

Nada de esto convenció al Juez de Instrucción, quien el 18 de febrero de 1939 estimó probados los cargos y la definió: " Como desafecta al Glorioso Movimiento Nacional y adicta al Frente Popular (…), por lo que revistiendo su conducta una notoria peligrosidad es permitido aconsejar que el funcionario de referencia no debe continuar figurando en el cuadro de los empleados del Nuevo Estado, ya que no ofrece garantías para los servicios del mismo... en consecuencia destitución de Doña Antonia Castillo Gómez en el cargo que venia desempeñando, y que, además, se adopten las medidas necesarias para que tampoco pueda volver a figurar a ningún otro de clase alguna, dependiente de esa Corporación".

Camino del exilio mejicano

Las diversas sanciones que se impusieron a la doctora ceutí Antonia Castillo, hizo que tuviera que salir de su ciudad y buscar otra salida de futuro. Causó baja en el Colegio de Médicos de Ceuta, el 30 de julio de 1939. La siguiente noticia que se tiene de ella, según el historiador López Gómez, es de finales de 1940 y la sitúa en Burgos, con anterioridad estuvo unos meses en Madrid. Pasando a ser también, al igual que en Ceuta en 1927, la primera mujer en formar parte del Colegio de Médicos burgalés. El refugio de Burgos, le sirvió para ir madurando la posibilidad de marchar al extranjero, donde se podría reencontrar con su marido.

En 1945, la doctora Antonia Castillo, prepara su traslado a Méjico. Unos años después viaja a Nueva York siendo una pionera en el estudio del cáncer. Mientras tanto Luis Abad, continúa su periplo ya que tras salir de Ceuta pasó a Tánger y desde allí a la península. Tras la Guerra Civil logro escapar de España, en un barco repleto de refugiados que le llevó desde Alicante a la costa argelina, para ser internado a continuación en el campo de concentración de Bogharí, próximo al desierto del Sahara, de donde, al parecer, pudo salir. Ya en 1940 se instaló en Oran, donde sobrevivió diez años dando clases de español, ingles y matemáticas a alumnos de bachillerato, y gracias a la venta de algunos cuadros.

Cuando hacia 1950 Luis Abad abandona Oran no se dirige a Méjico sino a Paris, donde va a permanecer casi cuatro años más. Allí da clases de español, entre otros trabajos como profesor. En 1953 Abad deja Paris rumbo a la capital azteca. Finalmente, transcurrido 18 años, se reencuentra con su esposa, Antonia Castillo, junto a la que sólo había convivido seis meses después de su boda.

Por fin, los dos están juntos en Méjico, Luis Abad, participa en proyectos del Colegio de Méjico, y en 1956 es nombrado profesor titular de la cátedra de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma, y publica varios libros y en las más prestigiosas revistas mejicanas. Por otra parte, la doctora Antonia Castillo, se especializa en el campo de la ontología ginecológica, siendo una prestigiosa facultativa en Méjico.

Todo son éxitos para los dos en Méjico, pero añoran España y en 1966 emprendieron viaje a Madrid, con la esperanza de que la dictadura no les pida cuentas. Se instalaron por unos meses en la casa de Maria del valle Muñoz Castillo, la sobrina de Antonia. Pronto marcharon a Almería, no sabemos si la doctora ceutí volvió a pisar su ciudad natal. Compraron una casa en Gádor. A finales de 1970 la doctora Antonia Castillo notó un importante quebrantamiento de su salud, en vista de su progresivo empeoramiento decidieron regresar a Madrid. A principios de 1971, fallece y su marido decide enterrarla en Gádor, a donde regresó, para morir a su vez el 13 de noviembre de ese año.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Presentación en Algeciras del libro y documental sobre Sánchez Prado alcalde de Ceuta

El Presidente de la Casa Regional de Ceuta en Algeciras, les invita a la presentación del libro: " SANCHEZ PRADO" Medico, Diputado y Alcalde de Ceuta durante la II Republica Española.-

De D. Francisco Sánchez Montoya, que tendrá lugar el próximo viernes, 2 de Diciembre, en la sede de la Casa Regional de Ceuta en Algeciras cita en la C/ José Luis Cano Portal 1 Bajo, a las 20,30 horas.
 
Intenvendrá el autor Francisco Sánchez Montoya y Juan Antonio Palacios Escobar, escritor, exalcalde de Algeciras, ceutí y presidente de la Casa de Ceuta.

Proyección del documental de 55 minutos.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Presentación del documental "Virgilio Leret. El Caballero del Azul"


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El 14 de Noviembre, lunes, a las 20h, os esperamos en el videoforum de la Asociación de vecinos del barrio de Prosperidad, con el documental "Virgilio Leret. El Caballero del Azul". El filme, dirigido por el periodista navarro Mikel Donazar, recuerda la vida del militar e ingeniero pamplonés Virgilio Leret, uno de los precursores del motor de avión a reacción que fue fusilado en 1936 en Melilla por oponerse al golpe franquista.

Asociación Valle Inclán,
calle Luis Cabrera 51, semisótano, Madrid
metro Prosperidad, Autobuses 1, 9 y 72