Proverbio saharaui:

" Háblale a quien comprenda tus palabras "" Kalam men yafham leklam "(Proverbio saharaui)

viernes, 28 de octubre de 2011

Seminario regional Maghreb-Europa: La preservación de la memoria histórica


En el Museo de Historia de Cataluña, 5 de noviembre 2011, Barcelona

Programa
(Traducción Estación Orán-Wahrān وهران )

I sesión: 10.00h – 13.30h  

Preside la sesión Manel Perona

-10.15h–10.30h: Las desapariciones forzadas en el Mediterráneo

Nassera Dutour

-10.30h–10.45h: Leyes de Amnistía y de Memoria: Chile-España, una experiencia comparada

Gustau Gómez Peña, abogado de la ARMHC

-10.45h–11.00h: El procedimiento judicial contra el juez Garzón

Carlos Jiménez Villarejo, jurista

-11.00h–11.15h: La situación de las fosas comunes en Catalunya y en España

Ermengol Gassiot Ballbè, profesor de arqueologia de la Universitat Autònoma de Barcelona

-11.15h–11.30h: Los compromisos de España ante sus obligaciones internacionales sobre las desapariciones forzadas

Alícia Moreno Pérez, Amnistía Internacional

-11.30h-11.45h: Pausa

-11.45h–13.30h: Turno abierto de palabras

II sesión: 15:00-16:15

Preside la sesión, Rachid El Manouzi

-15:00-15:15: La importancia de los archivos para la búsqueda de la Verdad y la Justicia

Fina Solà, miembro del Consejo Consultivo Internacional para la recuperación de los archivos históricos de la policía Nacional de Guatemala y  en representación de Archiveros sin fronteras.

-15:15-15:30: Comisión de Justicia y Reconciliación y el apoyo a la memoria

Aziz Bennani, Abogado

-15:30-15:45: Memoria oculta, memoria revisada, los enfoques y los viajes de un historiador:  El caso de los ejecutados de 1962 en Túnez

Khaled Abid, Historiador

-15:45-16:15: Turno abierto de palabras

III sesión: 16:15-19:00

Mesa Redonda: La lucha por la Verdad y la Justicia: ¿Qué futuro nos espera?

Moderador: Cherifa Kheddar

-18h00-19h00: Turno abierto de palabras

lunes, 24 de octubre de 2011

El primo al que Franco ejecutó


El General y su primo Ricardo de la Puente Bahamonde, comandante republicano convencido, crecieron como hermanos hasta que la ideología les separó. «Un día voy a tener que fusilarte», le llegó a decir Francisco a Ricardo. Y lo hizo. En 1936, fue el último militar fiel a la República del norte de Africa

FRANCISCO SANCHEZ MONTOYA / Crónica suplemento de EL MUNDO / número 457
Franco tenía al enemigo en casa y no debió de sorprenderle saberlo. En la tarde del 17 y la madrugada del 18 de julio de 1936, cuando el ruido de sables ya había sido reemplazado abiertamente por el estruendo de los fusiles en el norte de Africa, muy pocos oficiales de la región se mantuvieron leales a la República.

El último en caer, jefe de las fuerzas aéreas del norte de Africa y comandante al frente del aeródromo de Tetuán Sania Ramel, en el protectorado de Marruecos, se llamaba Ricardo de la Puente Bahamonde y era primo carnal de Francisco Franco Bahamonde. El general había llegado a apreciarle, pero fue implacable al ordenar su fusilamiento.

En realidad, fue como la confirmación de un viejo augurio. En su libro Historia de una disidencia, la sobrina del general Pilar Jaraiz Franco escribió sobre ellos: «Eran más hermanos que primos, pero de adultos se habían agudizado sus diferencias ideológicas.Franco lo había sustituido de su puesto durante la revolución de Asturias en octubre de 1934. Y en una de sus muchas discusiones, había exclamado Franco: "Un día voy a tener que fusilarte"».

Ricardo, que también había nacido en Ferrol, era tres años más joven que su primo Francisco. Como él, consiguió los más importantes logros de su carrera militar en el norte de Africa. En 1922 fue destinado como capitán a Larache y resultó herido en una de sus incursiones. Dos años más tarde recibió una medalla de «sufrimiento por la patria». Incluso se le concedió, años después, otra condecoración, la Cruz de María Cristina por motivos de guerra, debido a su estancia en Africa.

Pero no fueron las suyas vidas precisamente paralelas. Más bien, al contrario. Tras la revuelta de Asturias de octubre de 1934, reprimida por el propio Franco, De la Puente Bahamonde fue suspendido del Ejército por apoyarla.

UNICO CUARTEL LEAL
Sólo después de que, tras el triunfo del Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936, Manuel Azaña legislara un indulto general, De la Puente Bahamonde fue rehabilitado. Le enviaron entonces, en abril de ese mismo año, a Marruecos como jefe de las Fuerzas Aéreas, con base en el aeródromo de Sania Ramel, a pocos kilómetros de Ceuta. Apenas faltaban tres meses para el inicio de la Guerra Civil y aquél iba a ser su último destino.

Al caer la tarde del 17 de julio de 1936, el comandante Bahamonde, ya había tenido noticias de la sublevación en Melilla y de la toma de la base de hidroaviones de Atalayón. Su compañero el capitán aviador Virgilio Leret había sido detenido allí y pocas horas después habría de ser ejecutado. Asimismo, la máxima autoridad militar, el general Gómez Morato, también estaba detenido.

En realidad sólo había un centro, además del aeródromo que él defendía, que aún no había caído en manos de los sublevados, la Alta Comisaría del protectorado, con la máxima autoridad civil, Arturo Alvarez-Buylla, al frente.

El comandante Bahamonde no tenía dudas de que durante la madrugada del 18 de julio sería atacado el aeródromo. En pocas horas su primo, el general Franco, debía aterrizar allí a bordo del Dragón Rapide, procedente de Canarias, para tomar el mando de los sublevados en el norte de Africa. De modo que detuvo a varios oficiales que estaban implicados en el golpe y, con los subordinados leales, unos 25 en total, comenzó a preparar su defensa.

Instaló cuatro ametralladoras sobre una torreta e iluminó la carretera por la cual podían venir las tropas atacantes con las luces de todos los vehículos de que disponía. Para dificultar más la llegada de las fuerzas del acuartelamiento legionario de Dar Riffien, mandadas por el brazo derecho del general Mola, el teniente coronel Juan Yagüe, Bahamonde ordenó a unos de sus capitanes salir con varias camionetas hacia Ceuta y volcarlas en un puente cercano.

Ya era noche cerrada cuando en Sania Ramel se recibió una esperanzadora llamada desde la Alta Comisaría. Alvarez-Buylla había logrado hablar con el presidente del Gobierno y ministro de la Guerra, Casares Quiroga. Madrid iba a enviar aviones de refuerzo y había que resistir a toda costa. Alrededor de las 23.30 horas el comandante Bahamonde dio orden de marcar el campo de aterrizaje con hogueras encendidas con trapos y cubos de gasolina y señaló a un grupo de soldados para que quedaran en la pista al cuidado de ellas.

El teléfono volvió a sonar a las dos de la madrugada, ya del 18 de julio. Esta vez era el jefe de la sublevación en Tetuán, el teniente coronel Sáenz de Buruaga, el que estaba al otro lado del hilo. Si Bahamonde no deponía su actitud, una columna de artillería y tropas de regulares cercarían el aeródromo.

Los aviones de Madrid seguían sin llegar, pero Bahamonde se mantuvo firme. Tal y como quedó reflejado en el consejo de guerra, el comandante no dudó en contestar: «¡Tendrán que pasar por encima de los que defendemos al gobierno legal en este momento! ¿En qué concepto me ordena usted que me rinda? ¿Quién es usted para darme tales ordenes?». Dos horas y media después Sania Ramel estaba rodeado y el asedio apenas tardó unos minutos en durar.

Las fuerzas atacantes tuvieron mucha precaución en no dañar la pista de aterrizaje, que sería utilizada en pocas horas por el avión que traía al general Franco. Pero incluso así lo tuvieron fácil. En menos de media hora empezaron a registrarse los primeros heridos entre los hombres de Bahamonde. El comandante no tardó en comprender que los aviones prometidos por Casares Quiroga no iban a llegar nunca, que resistir sólo serviría para contribuir al derramamiento de sangre y que su primo había ganado esta partida.Antes de entregarse, no obstante, ordenó a sus hombres que realizaran averías en varios aviones Breguet XIX, rompiendo sus depósitos de gasolina, radiadores y las ruedas del tren de aterrizaje para que no pudieran ser utilizados por los aviadores sublevados.A las 05.15 horas de la madrugada del 18 de julio, enarboló un pañuelo blanco y entregó su pistola al comandante de regulares Serrano Montaner. Él y todos sus hombres fueron detenidos y trasladados a la fortaleza del monte Hacho de Ceuta.

Unas horas más tarde, en la mañana del 19 de julio aterrizaba en el aeródromo el Dragón Rapide. Franco fue rápidamente informado de la actitud de su primo el comandante Bahamonde y su situación en calidad de detenido por oponerse a la sublevación.

El proceso sumarísimo contra el comandante Bahamonde, sin embargo, había comenzado a tramitarse el mismo 18 de julio. Se deseaba cuanto antes tener una sentencia, y así fue como el 2 de agosto se celebró el consejo de guerra. A las pocas horas de escuchar las acusaciones, y ante una defensa inexistente, fue condenado a muerte por traición.

EJECUCION O INDULTO
El 3 de agosto se envió a Franco el fallo para que, como máxima autoridad, aportara su enterado y firmara la ejecución o el indulto.El general debió de pensar que cualquier condena que no fuera la ejecución sería considerada un signo de debilidad, pero firmar la sentencia de un familiar tan cercano podría ser inquietante.Y no lo hizo. Decidió ceder su firma al segundo jefe, Luis Orgaz, quien la rubricó.

El comandante De la Puente Bahamonde fue fusilado el 4 de agosto de 1936, en los muros exteriores de la fortaleza del monte Hacho.Eran las cinco de la tarde. Tras años de haber investigado y consultado cientos de procedimientos, no me consta que durante la represión en Ceuta tuviera lugar alguna ejecución por la tarde.Estaba claro que querían dar por finalizado este consejo de guerra cuanto antes.

Francisco Sánchez Montoya es autor de Ceuta y el norte de Africa (1931-1944). República, guerra civil y represión (editorial Natívola)

¿BAHAMONDE O BAAMONDE?
El comandante Ricardo de la Puente Bahamonde nació en 1895, tres años después que su primo, Francisco Franco, en Ferrol. - Realizó sus mayores hazañas bélicas en la guerra africana, en la que obtuvo dos medallas. - Apoyó la revolución de Asturias en 1934. - El 18-J de 1936 intentó que el «Dragón Rapide» no aterrizara en Tetuán y fue fusilado tras fulminante consejo de guerra. - En el bando en que declaró el estado de guerra en Marruecos, Franco omitió la «h» intercalada de su segundo apellido, según algunos historiadores, para distinguirse de su primo.

lunes, 17 de octubre de 2011

Antonio L. Sánchez Prado en el 75º aniversario de su muerte


Proyección de un documental y libro biográfico 
Autor: Francisco Sanchez Montoya
Día: 28 de noviembre de 2011
Hora: 20,30
Lugar: Salón de Actos del Palacio Municipal. Ceuta

Una completa biografía de Antonio L. Sánchez Prado, Médico, Diputado y Alcalde de Ceuta durante la II República española. El libro se compone de 300 páginas, y más de un centenar de imágenes. Junto al libro, en la contraportada, se incluye el DVD, de 60 minutos, donde de una forma amena se rinde un homenaje al último alcalde republicano de Ceuta. Un documento imprescindible para conocer mejor una época y un momento. La memoria histórica de aquellos hombres que vivieron una época llena de luchas y vivencias.

domingo, 9 de octubre de 2011

Paul Preston, Vicente Moga y el ‘Holocausto español’

Vicente Moga en una ponencia

Colaborador del libro Vicente Moga Romero, archivero de Melilla y documentalista

06 de Octubre de 2011 11:20 , Vélez Berenguer
El Faro digital.es
De la mano de dos grandes amigos -y algo más-, procedente de la última Feria del Libro de Madrid y debidamente dedicado, el libro de Paul Preston, 'El Holocausto Español. Odio y exterminio en la Guerra Civil y después'. Presto se acuerda más, a lo largo de toda su vida, de España que de su Liverpool natal (1.946). Poca presentación es necesaria pero recordemos que es catedrático, Príncipe de Asturias de Historia Contemporánea Española y director del Centro Cañada Blanch para el Estudio de la España Contemporánea de la London School of Economics.

En los prolegómenos de su gran obra -859 páginas al lomo- Preston se fija bien en las primeras muertes de la contienda nacional, no sin antes realizar una detallada justificación de su génesis y leemos textualmente: “Entre los primeros en morir figuraba uno de los oficiales más brillantes de las Fuerzas Armadas españolas, el capitán Virgilio Leret Ruiz, destacado ingeniero aeronáutico y piloto, de 34 años, comandante de la Base de Hidroaviones de Atalayón, en Melilla, detenidos y ejecutado tras un juicio sumario por haberse enfrentado a los rebeldes”.

Y sigue Preston: “Su mujer, Carlota O´Neill, feminista de izquierdas, era dramaturga y editora del periódico ‘Nosotras’. La detuvieron y separaron de sus hijas, Carlota y Mariela…Tras 18 meses en prisión, Carlota O´Neill fue jusgada por un tribunal militar, acusada de hablar ruso, de ser subversiva y responsable de los actos de su marido el 17 de julio de 1.936. Pese a todo la condenaron ‘sólo’ a seis años”.No recordamos ninguna visita de Paul Preston pero nos llama la atención del rigor de su relato y tenemos una sana curiosidad: Comprobar la lista de agradecimientos a colaboradores.

Vicente Moga Romero, el archivero de Melilla, el documentalista por excelencia, el señor del Hospital del Rey aparece en el libro de Preston como colaborador de su obra, una colaboración muy bien aprovechada por el autor británico-hispano para documentar una de las primeras muertes de la sublevación militar con un rigor estimable que sólo podía proceder de Moga y, además, sirve de preludio para lo que viene después, el relato de guerras y holocaustos, sí porque aquí también hubo –como se viene comprobando recientemente- holocaustos y fosas comunes, no sólo en los dominios nazis.

El aporte documental histórico que Moga ha brindado a Preston es más que significativo en la obra de un gran especialista y ‘best seller’ todos cuyos trabajos se han caracterizado por el relato escrupuloso y comprobado. Los nombres de Melilla, Leret, Atalayón, Carlota, Carlota y Mariela son un lujo para una ciudad en la quinta edición del ‘Holocausto Español’ de Paul Preston. No dudamos en afirmar que Moga, como es su obligación y, mucho más, su devoción ha puesto un granazo de arena en el conocimiento de la historia contemporánea de la ciudad.

El templo masónico en Ceuta

07 de Octubre de 2011  Francisco Sánchez Montoya .
El templo masónico de la calle teniente Pacheco se comenzó a instituir a comienzos de 1933. Las tres logias existentes en la ciudad, en esos momentos, Hércules, Hijos de Hércules y Constancia, se reúnen para estudiar la posibilidad de tener un templo común. Se designa a un representante de cada taller para comenzar las negociaciones; por Hércules, Ángel Ochoa, por Hijos de Hércules Bartolomé Alcántara, y por Constancia el tipógrafo de la imprenta Alcalá, y dirigente socialista Juan Herrera.

El importe total del local asciende a 12.000 pesetas, las tres realizan un acuerdo económico, decidiendo que se pague según el numero de miembros de cada logia, Hércules abona el 50%, y las otras dos Hijos de Hércules y Constancia, el otro 25 %. El templo se instala en la planta baja de un edificio de la calle Teniente Pacheco, 14.

Constaba de una sala llamada de pasos perdidos o vestíbulo, a la izquierda, antes de entrar en el templo, la cámara de reflexión, en ella el futuro miembro debe prepararse para la celebración del rito de su iniciación, ésta contiene una serie de objetos simbólicos entre los que se destaca una calavera, que recuerda al neófito lo efímero de la vida terrenal, un reloj de arena, que le recuerda la fugacidad del tiempo; así como pluma, tintero y una hoja de papel en la que el futuro masón debe expresar conceptos éticos y filosóficos personales. Una vez dentro del templo, sobre un estrado, se encuentran las dignidades básicas del Taller, esto es, los Oficiales que dirigían las tenidas o reuniones. En el centro el venerable maestro, presidente de la Logia y a los lados el secretario y el Orador. Encima del venerable Maestro se encuentra un dosel en el que figuran las iniciales del lema: A la Gloria del Gran Arquitecto del Universo A.L.G.D.G.E.D.U.

En 1930 se desmorona el régimen de Primo de Rivera, y a los pocos meses se proclama la II República. Mucho se ha escrito sobre el poder de la masonería y su influencia en estos acontecimientos pero nada se ha podido atestiguar. En esos momentos la masonería se componía fundamentalmente de la Gran Logia Española, de la que pronto se separaron algunos miembros, constituyendo la Gran Logia Unida y, sobre todo, el Gran Oriente Español. Tras la proclamación de la República y la constitución del nuevo Ayuntamiento de los 35 concejales que componían la corporación, once eran masones, algo mas del 30%, igual pasaba con los cargos sindicales y políticos, cabria destacar al primer Alcalde y posterior diputado, el médico Sánchez-Prado, éste ingresó en la masonería local en Agosto de 1.930, con el símbolo Grecia. También los alcaldes Valverde Soriano, miembro destacado del socialismo Ceutí y José Víctori Goñalons. El diputado por Ceuta desde febrero de 1936, Manuel Martínez Pedroso o el Presidente del Partido Socialista y de la Casa del Pueblo, Sebastián Ordóñez, entre otros muchos.

Cuando el 24 de julio de 1936, el Venerable Maestro masón A'onso Estevill, cerraba las puertas del Templo Masónico de Ceuta en la calle Teniente Pacheco, huyendo del golpe de estado camino de Gibraltar, se abatieron las columnas de toda una tradición masónica en la ciudad.

Represión contra los masones ceutíes

Desde un primer momento se le achaca a la masonería una conspiración Judeo-masónica-comunista, culpable de todos los males que pudieran sobrevenir al nuevo régimen. El venerable maestro masón A'onso Estevill, de la Logia Hércules, pudo huir a Gibraltar y desde allí escribió un informe, al cual he podido tener acceso, explicando los acontecimientos de los primeros días del golpe en Ceuta:

"El 25 de Julio de 1936 fue asaltado el templo de las logias masónicas de Ceuta, en la calle Teniente Pacheco nº 14, por parte de patrullas de Falange, pero con anterioridad, el día 19, el que suscribe, por residir en los altos del Templo, fui avisado por una vecina que la Guardia Civil estaba derrumbando la puerta con los fusiles, inmediatamente bajé y efectivamente había allí un Teniente de la Guardia Civil y dos números, quienes al verme bajar me apuntaron con sus armas y me ingresaron groseramente, comandándome a que abriera la puerta, lo que así hice y una vez dentro comenzaron a registrarlo todo muy bien, pero convencidos ellos de que no había nada el Teniente me dijo que me daba su palabra de honor de que él no buscaba otra cosa que lo delictivo y lo que no lo fuese no saldría de su boca. Continuaron registrando la secretaria y estuvimos entretanto hablando hasta que se marcharon clausurando la Logia y despidiéndose el Teniente muy amistosamente incluso estrechando mi mano. Es decir, que los militares, aún no teniendo derecho a clausurar la Logia pues son facciosos, no se les veía una intención malévola contra nosotros pues estuvieron en Ceuta después hasta el día 24 de julio 1936 y mi domicilio no fue registrado ni fui molestado más. Gracias a la llegada de un buque inglés, llamado Bulldog se cortó, pues al día siguiente de salir de Ceuta llegaron los fascistas y falangistas e hicieron el destrozo en el Templo llevándose los enseres que pasearon por Ceuta en procesión y luego los quemaron y tiraron al mar, desde los jardines de San Sebastián".

El 17 de agosto de 1936, una vez requisados por el servicio de vigilancia los libros y fichas de los miembros de las logias, la Jefatura de Falange envió a los distintos periódicos de la ciudad, durante varios días, unas relaciones de ceutíes que habían pertenecido a la masonería. Junto a las listas, se publica un duro e insultante encabezamiento: "Los vais a conocer a todos y querréis escupirles a la cara con desprecio, pero no son dignos de desprecio, ni de odio, ya que, solo se puede odiar lo que se teme".