lunes, 21 de mayo de 2012

'Hijos de las nubes. La última colonia'


Pelicula documental protagonizada y producida por Javier Bardem, en la que se examina la agitacion politica actual del norte de Africa y la responsabilidad de las potencias occidentales (especialmente Estados Unidos y Francia) por medio del ejercicio de la Realpolitik (politica exterior basada en intereses practicos y economicos en lugar de en principios eticos o teoricos) en sus estrategias politicas internacionales. Estas politicas han generado una gran inestabilidad que finalmente ha ocasionado gran violencia y caos. El film se centra en la situacion del Sahara Occidental, la ultima colonia africana segun Naciones Unidas, y una region al borde de la guerra.

La pelicula es un viaje personal en el que Bardem guia a la audiencia por el tortuoso camino de la diplomacia mundial y la terrible realidad de un pueblo abandonado, buscando comprender como hemos llegado a esta situacion y como se podria evitar otra guerra en Africa.

jueves, 10 de mayo de 2012

El exilio de los marinos republicanos españoles en el norte de África

En el nº 44 del mes de abril la revista francesa 2e Guerre mondiale : Axe et Alliés dans le plus grand conflit de l'Histoire publica un articulo sobre el libro de Victoria Fernández Díaz "El exilio de los marinos republicanos"

2e Guerre mondiale : Axe et Alliés dans le plus grand conflit de l'Histoire nº 44
Toujours dans le but de vous proposer des articles originaux et interessants, no...us abordons dans notre numéro 44 l'histoire incroyable de ces marins républicains espagnols, exilé en Afrique du Nord française. Ballotés de camps de travail en camps de travail, ces hommes assumèrent dignement leur situation. Ils finirent par s'engager aux côtés des Alliés et participèrent à la libération de la France, elle qui, pourtant, avait été si ingrate envers eux...

Siempre con el objetivo de ofrecer artículos originales e interesantes,  abordamos en nuestro número 44 la increíble historia de estos marinos republicanos españoles en el exilio en África del Norte francesa. Tirados en campos de trabajo, estos hombres asumieron su situación con dignidad. Terminaron comprometidos junto con los Aliados y participaron en la liberación de Francia, ella, sin embargo, había sido tan ingrata con ellos ...

Traducción Estación Orán-Wahrān وهران

Portada nº 44

miércoles, 11 de abril de 2012

Presentación del libro en la Casa de Ceuta en Cádiz: “Sánchez Prado, Médico, Diputado y Alcalde de Ceuta durante la II República española”


 “Sánchez Prado, Médico, Diputado y Alcalde de Ceuta durante la II República española”  de Francisco Sánchez Montoya.

Viernes 13 de abril a las 19.30 h. en la Casa de Ceuta en Cádiz, c/ Tamarindos nº 1 bj. (Bahía Blanca)

Proyección del documental "Tiempo de memoria" anexo del libro

domingo, 8 de abril de 2012

Antonio de León Cubillo Ferreira

Lecturas contra el olvido / Efemérides / V. Antonio López López 2 abril 2012
De origen gallego e hijo de una maestra de escuela, vive durante su infancia en el barrio de Buen Paso, en Icod. En calidad de abogado penalista, se colegia en 1956. Como abogado contactó con antiguos dirigentes nazis para llevar a cabo negocios inmobiliarios.

Tras haber conformado el Movimiento Autonomista Canario, es cofundador de Canarias Libre, organización nacionalista vinculada con algunos sectores del Partido Comunista de España en Canarias. La mayoría de los miembros de Canarias Libre son detenidos, pero Cubillo logra huir y acude a reunirse con el entonces secretario general del PCE en la clandestinidad, Santiago Carrillo, para debatir la creación de un Partido Comunista de Canarias independiente del Partido Comunista de España. Tras el enfrentamiento con Carrillo, Cubillo se desvincula totalmente del PCE.

En 1960 Antonio Cubillo decide expatriarse por motivos poco claros, trasladándose primero a París, y más tarde a Argelia en 1963, donde obtiene una plaza de profesor de español. En la capital francesa el ex espía de los servicios de información del franquismo, Luis Manuel González-Mata afirma que: “(…) le reclutó para introducirlo en la III República Española en el exilio como representante del Movimiento Autonomista Canario”. En la edición francesa del libro González-Mata afirma "En realidad este Cubillo actuaba para mí sin conocerme, manipulado por un "officier traitant" de los servicios secretos españoles que le transmitían mis órdenes y me daban sus informaciones". En 1964 funda la organización independentista Movimiento por la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario, MPAIAC, de la que se convierte en su máximo dirigente. Crea también la bandera tricolor con siete estrellas verdes como bandera de la "lucha por la independencia de Canarias y el socialismo". El MPAIAC opta estratégicamente por una línea africanista, recurriendo a la exaltación de los antiguos aborígenes de Canarias. Con ello llegó a conseguir el apoyo de un Comité de Liberación ad hoc de la extinta Organización de la Unidad Africana dirigido por Argelia, que en una reunión secreta declaró el Archipiélago Canario geográficamente «africano» en 1968. En 1975 el MPAIAC inicia las emisiones de radio de La Voz de Canarias Libre desde Radio Argel para el archipiélago canario. Para ello contaba con la ayuda del gobierno argelino, que podía así favorecer sus intereses expansionistas en la zona aprovechando la crisis del Sahara Occidental. La emisora cerrará en 1978, tras la visita de una delegación de la Junta Democrática de España y por presiones de la diplomacia española.

En 1976, el MPAIAC crea las Fuerzas Armadas Guanches y emprende una serie de actos de terrorismo, uno de los cuales será causa indirecta del accidente aéreo de Los Rodeos (1977), cuando la explosión de una bomba en el aeropuerto grancanario de Gando, produjo el desvío del tráfico aéreo al aeropuerto lagunero donde murieron 583 personas.

El 23 de febrero de 1978, las Fuerzas Armadas Guanches colocan en la Universidad de la Laguna un artefacto explosivo. Durante el intento de desactivación fallece el policía TEDAX Rafael Valdenebro Sotelo. El artefacto estaba compuesto por una caja de zapatos, envuelta en plástico y depositada sobre una ventana, conteniendo en su interior 2 Kg de explosivo y un sistema de activación por temporización mecánico

El atentado

Han pasado 34 años, pero Antonio Cubillo se acuerda de todo. "Dañaron seriamente mi movilidad, pero no me tocaron la cabeza", dice. Tarde-noche del 5 de abril de 1978. Cubillo acaba de llegar a su residencia en un piso de la avenida de Pekín, en su exilio de la localidad argelina de Almuradieh. Va a tomar el ascensor. "Aparecieron dos personas vestidas de negro. Los saludé en francés. Pero, de repente se abalanzaron sobre mí", recuerda, para añadir. "Uno me cogió por detrás, mientras el otro me rajó literalmente con una navaja de arriba abajo. Menos mal que en ese momento entró un vecino del cuarto, que se llamaba Okpi, un funcionario que medía dos metros. Yo caí varios escalones, los dos agresores huyeron y Okpi me atendió. Recuerdo perfectamente que se me salieron las tripas y que yo mismo las sujeté y me las metí".

Se cumplen tres décadas del único caso en España en el que la justicia emitió condenas en firme por terrorismo de Estado. Antonio Cubillo Ferreira, líder del Movimiento para la Autodeterminación y la Independencia del Archipiélago Canario (Mpaiac), resultaba herido de gravedad al ser atacado por dos mercenarios contratados por el Gobierno español. Cubillo se salvó, como él mismo dejó claro ayer, "(…) además de por la irrupción de Okpi en el edificio, porque aquella tarde se televisaba el partido de fútbol entre las selecciones de Argelia y Hungría y no había apenas nadie en la calle. La ambulancia pudo evacuarme a tiempo al no haber tráfico".

"Me quedé muy jodido, claro. Llevo desde entonces valiéndome de muletas por una parálisis parcial. Pero mire, aquí sigo".

Los independentistas capitaneados por Cubillo habían abierto las vías política y terrorista tres años atrás, en un periodo de máxima tensión nacional: Franco había muerto, el país se enfrentaba a los murmullos continuos de los sables golpistas y, mientras, completaba una complicada transición hacia la democracia. Aunque las decenas de atentados de las autoproclamadas Fuerzas Armadas Guanches fueron más bien esporádicos y apenas pasaban de causar daños materiales, esta actividad empezó a despertar preocupación entre las autoridades gubernativas. En medio, Argelia, agraviada por la decisión de España de vender el Sáhara Occidental a Marruecos y Mauritania, decidió responder dando cobertura al Mpaiac y autorizando las emisiones de la emisora de radio La Voz de Canarias Libre, dirigida por el propio Cubillo desde Argel.

Pero el hecho que hizo saltar las alarmas fue el proceso de descolonización iniciado por Cubillo con el apoyo de gran parte de los estados de la Organización de la Unidad Africana (OUA). De hecho, dos días después del atentado frustrado el líder del Mpaiac tenía previsto encontrarse en Roma con el ministro de Exteriores de Camerún y entonces secretario general de la OUA, William Eteki Mboumua, para desplazarse ambos a Nueva York a fin de exponer el caso de Canarias ante el Comité de Liberación de la ONU, que debía declarar el Archipiélago "territorio no autónomo".

"Siempre digo que nací aquel 5 de abril de 1978", comentó este abogado que reside en Santa Cruz y a punto de cumplir los 78 años, que adelantó que celebrará la efeméride "tomándome una copita" en la intimidad. El atentado de Estado no logró acabar con él, pero sí fue un golpe definitivo contra un movimiento independentista que siempre fue tildado de frágil, minoritario y estrafalario.

Operación Tierra Nueva

En el verano de 1990, José Luis Espinosa Pardo, un confidente de la policía española reclutado por el Ministerio del Interior, fue condenado por la Audiencia Nacional a 20 años de cárcel como organizador del frustrado asesinato de Antonio Cubillo, dentro de la que se denominó Operación Tierra Nueva. No obstante, Espinosa no pasó más de seis años encarcelado. Lo organizó con el apoyo de los servicios secretos alemanes (el Gobierno alemán quería defender sus intereses en Canarias) y reclutó a los mercenarios Juan Antonio Alfonso González (antiguo militante del FRAP) y José Luis Cortés Rodríguez. Ambos fueron detenidos horas después del atentado y juzgados por el Consejo de Seguridad del Estado de Argelia. Alfonso, autor material, fue condenado a muerte y Cortés, a 20 años de prisión. Luego fueron indultados y, después de pasar siete años en la cárcel, quedaron en libertad. Cubillo recordó ayer que los dos "siguen vivos" y que Alfonso intentó pedirle perdón durante el proceso judicial. "Lo escuché, pero no le di la mano", recuerda. Cubillo tendría que esperar hasta 2003 para que la Audiencia Nacional aprobara una indemnización a su favor de 150.253,03 euros por la acción terrorista.

viernes, 30 de marzo de 2012

El documental de La 2: Cautivos en la arena


Viernes 30 de marzo a las 22.00h.

Una historia en el exilio. CAUTIVOS EN LA ARENA es un documental de producción propia que refleja la odisea de unos españoles republicanos desde su huída a África hasta su entrada triunfal en París como vencedores de la Segunda Guerra Mundial y del régimen nazi de Hitler.

Esta historia del exilio español (rescatada de un documental en dos partes del año 2006) retrata la dramática y desconocida historia de unos españoles que horas antes de acabar la Guerra Civil española embarcaron rumbo a Argelia. Allí fueron vistos como enemigos y bajo el régimen francés pro-nazi vivieron exiliados y castigados.

Las mujeres fueron llevadas a una antigua cárcel y los hombres fueron deportados a un campo de concentración en pleno desierto del Sáhara donde se les obligó a construir un ferrocarril. La intervención de las tropas aliadas cambió la suerte de estos españoles republicanos pero no así el sino de nuestro país.

CAUTIVOS EN LA ARENA incluye testimonios de algunos de los supervivientes de esta heroica y fascinante historia.

Un documental de Joan Sella y Miguel Mellado
Producción: Ángel Villoria
Imagen: Ramón Pazos
Sonido: Christian Marín y Marc Forch
Edición: Enric Ferrés y Santiago Hernández

martes, 13 de marzo de 2012

Docufilia - Virgilio Leret, el caballero del azul, 13 de marzo en la 2 TVE


En el programa Docufilia de la 2 de TVE a las 17,55h. el 13 de marzo de 2012

Documental de 51:49 min. de duración

Dirigido por Mikel Donazar Jaunsaras

Virgilio Leret (Pamplona 1902 - Melilla 1936), capitán del ejército, aviador e ingeniero mecánico electricista, patenta en 1935 el motor turbocompresor a reacción. Murió fusilado en Melilla cuando se opuso, el 17 de julio de 1936, a la rebelión militar.

sábado, 10 de marzo de 2012

La memoria olvidada de aquellas ceutíes

9 de Marzo de 2012  Francisco Sánchez Montoya  La Verdad de Ceuta
En estos días se está celebrando el día Internacional de la Mujer, me gustaría compartir un modesto homenaje a esas otras mujeres ceutíes que fueron detenidas y sufrieron vejaciones por "atreverse a ser libres" y dieron con sus huesos en la prisión de mujeres del Sarchal, tras el golpe militar del 17 de julio de 1936. Muy pocos datos tenemos, ellas dieron los mejores años de su vida y todo por atreverse a algo tan simple para nosotros hoy en día, como querer un país en democracia y en libertad.

Tras la proclamación del estado de guerra Ceuta se convierte en una ciudad llena de miedos y recelos. Desde la misma madrugada del 18 de julio las fuerzas sublevadas, con la ayuda de patrullas de falangistas, comienzan las detenciones selectivas y asaltos a las sedes de los sindicatos, partidos políticos y Casa del pueblo. Los principales dirigentes políticos son detenidos y encarcelados, los hombres entre la fortaleza militar del Monte Hacho y García Aldave, y las mujeres en la cárcel de la ciudad en lo que hoy todavía se conoce como "La Cárcel de Mujeres" en la barriada del Sarchal. Centrándonos en la represión hacia la mujer ceutí, recordar que a estas ceutíes se les imputaba de un delito de "adhesión a la rebelión" y algunas se les acusaron de ocultar a su marido y familiares y no colaborar con los sublevados. La represión desencadenada fue tan intensa y extendida que no sólo la sufrieron las mujeres ceutíes que habían defendido el poder establecido con su labor política y sindical, también cayó la misma sobre aquellas que habían destacado en empresas culturales y actividades públicas o simplemente denunciadas por rencillas personales, odios y deudas, de la que se nutrió la prisión del Sarchal.

La sindicalista ceutí Antonia Céspedes, ejecutada en 1937, se merece, como ya he manifestado en varias ocasiones una calle con su nombre. Cariñosamente conocida como "la latera" y la deuda que tenemos con ella como símbolo de otras muchas mujeres ceutíes quienes sufrieron represión en nuestra ciudad. Las asociaciones vecinales, Digmun, sindicales y también, el Centro Asociado de la Mujer, deberían ponerse a trabajar y acordar que el próximo año en el día de la Mujer se inaugure una calle con su nombre. Todo es cuestión de comprometer a nuestros ediles, y además, recordar que el callejero de nuestra ciudad tiene muy pocos nombres de mujeres.

Antonia Céspedes, se encontraba detenida en la cárcel de mujeres del Sarchal de donde fue sacada en la madrugada del 21 de enero de 1937 su cuerpo fue encontrado en una de las laderas de la barriada, tenía 46 años. Era una persona muy humilde, vivía en el patio Centenero, una gran luchadora siempre cerca de la mujer trabajadora y de sus mejoras sociales, unos meses antes de su ejecución fue juzgada siendo condenada a cadena perpetua. En el consejo de guerra al cual he tenido acceso, ya se le acusaba de ayudar a otras mujeres. Textualmente el juez militar escribió: "Se le acusa de incitar a las mujeres, ya que en una de las últimas huelgas fue por las casas sacando a las muchachas que trabajaban en el servicio domestico, para conseguir mejoras sociales y en las elecciones del 16 de febrero de 1936 fue apoderada en una mesa apoyando al candidato del PSOE Manuel Martínez Pedroso". Tenemos constancia por la prensa de su actividad sindical, ella trabajaba en la fábrica de conservas de Pedro Castillo y Antonio Llano en la bahía sur, junto a la playa de la Ribera. En mayo de 1931, lideró una huelga para conseguir mejoras para las trabajadoras entre otras reivindicaciones, pedía, jornada laboral, horarios, salarios e higiene. En los siguientes términos: "no permitáis que embarquen vasijas y menos aún dejar desembarcar pescado para ninguna fábrica de la península, que proceda de Ceuta, porque perjudicáis grandemente la lucha que por estas bravas compañeras" y terminaba el manifiesto con: ¡trabajadores! ¡No olvidéis este llamamiento! proceded con energía a todo intento de perjuicios contra nuestras compañeras. El comité de huelga. Ceuta, 18 de junio de 1.931".

Isabel Mesa, pudo escapar por la bahía sur, antes de ser detenida. Pertenecía a la sección de la mujer de la CNT. Otra pincelad de lo sufrido por las mujeres ceutíes la tenemos en lo sucedido a unas vecinas de la Barriada del Sarchal estaba claro que el clima de represión y rencillas personales fue tan grande que por el solo hecho de organizar una comida familiar y cantar unas coplillas se pagó con la vida de cinco vecinos de esa popular barriada y sus mujeres encarceladas. El almuerzo se celebró el 6 de junio de 1937, en la barraca nº 46 propiedad de Herminio Vidal, con el fin de oficiar la terminación de unas obras en su barraca, ya que el maestro de obras José Ladrón Ros, no le cobro y también para celebrar que hacia unos días había salido del hospital. La denuncia fue realizada por un brigada que vivía enfrente, vecino de los inculpados y secretario en los juzgados militares del Paseo Colon los acusó de que hacía unos días había fallecido el general Emilio Mola en un accidente de aviación y lo estaban celebrando. Tras consultar el consejo de guerra se puede apreciar la falsedad de lo expuesto durante el consejo de guerra donde se falló pena de muerte para todos menos para el maestro albañil José ladrón que sufriría cadena perpetua. Y todas sus mujeres a largas penas en la prisión del Sarchal. Otras mujeres tuvieron más suerte y pudieron huir antes de ser detenidas como la joven sindicalista Isabel Mesa, quien vivía en la Barriada del Sarchal, tenia 23 años era una gran activista, pertenecía al sindicato de oficios varios de la CNT de Ceuta, donde, por ser mujer, no fue fácil su integración. En los locales que poseía este sindicato en la calle Linares.

Isabel Mesa participaba en reuniones junto a otras compañeras trabajadoras, ella poseía el carné número 1 de mujeres del gremio de la aguja de Ceuta. En unas memorias ella escribió: "En Ceuta teníamos un ateneo libertario donde se enseñaba a leer y a escribir a los obreros; también música, pintura o esperanto, se hacían asambleas, se hablaba de la revolución y de las ideas, lo primero que hicimos en el sindicato fue una biblioteca, los carpinteros hicieron una vitrina y cada persona llevó los libros que pudo, poníamos bancos de madera porque no teníamos sillas". Tras la sublevación pudo huir por la playa del Sarchal en una trajiña junto a doce compañeros más llegando a la costa malagueña todavía en poder del Gobierno, se quedó en Málaga pensando que la sublevación duraría pocos días y poder volver a Ceuta donde estaban sus padres y hermanos pero no pudo ser y tras caer Málaga en manos del ejercito de Franco huye a Valencia trabaja de enfermera, participó en el congreso de constitución de la Federación Nacional de mujeres libres en septiembre 1937, llegando a ser secretaria. ella siempre decía: "La mujer siempre ha tenido que luchar mucho, no sólo teníamos que sembrar las ideas sino luchar contra algunos de los que estaban con nosotras sembrando, la mujer y el hombre tienen que ir caminando juntos, buscando la libertad, codo con codo o cogidos de la mano" .

A la derrota del 39, nunca se resignó a quedarse como clase subalterna relegada al hogar, como imponía el régimen siguió en la lucha, huye hacia el puerto de Alicante pero al no llegar el barco, marcha hacia Almería a pie. Luego vuelve a Málaga, donde en el año 1941 crea con otras compañeras un periódico clandestino el Faro de Málaga. Seguro que tomó el nombre acordándose de su ciudad. Fue detenida y procesada y condenada a dos penas de muerte. Pudo huir y al sentirse perseguida, tuvo que cambiar su nombre varias veces, pero lo que más le dolió fue tener que abandonar su apellido Mesa, seguirá en la lucha antifranquista con el nombre de Carmen Delgado. Vuelve a Valencia, y junto a otras compañeras, promueve la creación del colectivo de mujeres "Unión de mujeres demócratas", organización clandestina para ayudar a las presas y a su familia y con actividades en contra de la dictadura. Instala un quiosco, junto con Maruja Lara, compañera luchadora, inseparable, en la trastienda tenían la prensa anarquista. Isabel se subleva al miedo, compra una máquina de escribir y con ella, de noche, realizaban las octavillas clandestinas del grupo, para que ningún vecino las descubriera, una niña cantaba y su voz ocultaba el martilleo de las teclas. Su quiosco, fue almacén de donde salieron juguetes que alegraron las fiestas de muchos hijos de presos. En el año 1956 es detenida y durante ocho días es torturada en la comisaría de la calle Samaniego de Valencia, posteriormente colaboró en la formación de colectivos libertarios la ceutí Isabel Mesa fallecía el 25 de febrero de 2002 en Valencia. Podíamos seguir contando historias de otras muchas mujeres ceutíes como la primera mujer médica en Ceuta Antonia castillo o Antonia Berrocal... lo dejamos para otra ocasión.

sábado, 25 de febrero de 2012

Atentado frustado. El día que no mataron a Franco

Fortaleza-prisión militar del Monte Hacho

Cuatro cabos y varios soldados planearon asesinar a Franco en Ceuta el 18 de julio de 1936 para detener el alzamiento. Horas antes de la acción fueron delatados y finalmente ejecutados

Rojo y Negro - Francisco Sanchez Montoya. 1/ 9/ 03.
El 17 de abril de 1937, tras 10 meses de duros interrogatorios, concluyó un consejo de guerra sumarísimo contra 37 militares y dos civiles. Se les acusaba de organizar un complot en Ceuta para atentar contra la vida del general Franco y detener el alzamiento del 17 y 18 de julio del año anterior. Su acción pudo haber cambiado el curso de la Guerra Civil y sólo el testimonio a última hora de un soldado permitió abortarla. A pesar de ello, los detalles de aquel episodio han permanecido inéditos hasta ahora.

Todo comenzó al filo de la medianoche del 17 de julio de 1936, cuando las tropas del acuartelamiento legionario de Dar Riffien, al mando del teniente coronel Juan Yagüe, recibieron la orden de tomar Ceuta. Los diferentes cuerpos militares se distribuyeron para controlar la ciudad y al Regimiento de Infantería del Cerrallo Nº 8 de Ceuta se le ordenó salir a la calle para «defender a España».

Pero no todos los integrantes del batallón tenían la misma idea de lo que significaba «defender a España». El acuartelamiento solía ser destino de soldados de reemplazo y de veteranos peninsulares, en su mayoría jóvenes que buscaban en el Ejército un futuro mejor, sin olvidar por ello sus sentimientos republicanos. Como los cabos veteranos José Rico y Pedro Veintemillas, quienes en su ronda por las calles de Ceuta observaron cómo patrullas de falangistas detenían a civiles y asaltaban varias sedes de partidos políticos o cómo en las paredes de la ciudad se habían fijado bandos firmados por el general Franco en los que se comunicaba al pueblo el estado de guerra, la disolución de los partidos y la prohibición de reuniones.

Cuando Rico y Veintemillas volvieron al cuartel, en las primeras horas del 18 de julio, se reunieron en una pequeña habitación de la compañía con los también cabos veteranos Anselmo Carrasco y Pablo Frutos. Durante varias horas estudiaron cómo frustrar el alzamiento, pero no fue hasta un segundo encuentro durante el mismo día cuando el cabo Rico presentó el plan para matar a Franco. Cuando entrara en el patio central del acuartelamiento para revistar las tropas, él mismo le dispararía. Los demás implicados, desde la primera planta del cuartel, apuntarían al resto de militares para inmovilizarlos. Acto seguido, otro grupo saldría hacia la ciudad para informar del atentado y recabar el apoyo del pueblo.

En la tarde del 18 de julio el cabo Rico, jefe del complot, pidió entrar de guardia en la puerta principal del cuartel con el fin de ser el primero en enterarse de la llegada de Franco. Compartía vigilancia con el cabo Rodríguez, quien confesó en el consejo de guerra: «José Rico me preguntó qué me parecía el movimiento.Le contesté que llevaba dos días de servicio y que no me había informado, y él respondió que este movimiento iba contra el Gobierno, y que si nosotros fuéramos hombres deberíamos ponernos a favor de ellos e ir contra nuestros oficiales y jefes. Añadió que ya había implicado a los seis centinelas de la guardia. Y en el momento en que empezaran los disparos, me tenía que poner a las órdenes de Anselmo Carrasco y Pedro Veintemillas».

Los cabos y soldados implicados en la intriga lo tenían todo planificado. Sabían que Franco aterrizaría en Tetuán y en unas horas llegaría al cuartel de Ceuta. Pero la tensión en los jóvenes soldados ante la trascendencia del atentado hizo que uno de ellos decidiera hablar con el coronel jefe del cuartel para informarle de la trama. Éste, alarmado, avisó al cuerpo de guardia y echó por tierra el complot horas antes de que Franco llegara. Las detenciones no tardaron en sucederse y, según se detalló en el consejo de guerra, el total de acusados fue de más de 50 militares y civiles.

La Guardia Civil se hizo cargo de los detenidos, quienes, custodiados por la legión, fueron trasladados a unos viejos barracones para tomarles declaración. Así lo recuerda uno de los supervivientes, el anarquista Sánchez Téllez: «Entré en un pequeño despacho sin ventanas y un brigada me tomó la filiación y comenzó a interrogarme.Aún no había terminado la primera pregunta cuando sobre mi espalda sentí un golpe de vergajo. Para que me recuperara me echaban agua de un botijo, pero yo lo negaba todo».

Hasta las tres de la madrugada del 20 de julio los acusados estuvieron en los barracones declarando. Más tarde los hicieron subir a un camión, los colocaron de rodillas y los trasladaron a la fortaleza-prisión militar del Monte Hacho, también en Ceuta.

El 26 de julio empezaron los autos de procesamiento. El juez teniente coronel Ramón Buesa fue tajante en su exposición: «Según se desprende de lo actuado entre algunos cabos y soldados del Regimiento de Infantería, existía complicidad para la organización de un movimiento sedicioso con el fin de atentar contra la vida del excelentísimo señor jefe de las Fuerzas Militares Francisco Franco Bahamonde».

En la madrugada del 21 de enero de 1937, cuando aún no se había celebrado el consejo de guerra, una patrulla de falangistas llegó a la fortaleza del Hacho. Con total impunidad, sacó de sus celdas a los cabos Veintemillas y Marcos. Horas después sus cuerpos yacían, con un tiro en la cabeza, en el depósito de cadáveres del cementerio, donde fueron enterrados en una fosa común.

Juicio sin testigosDos meses más tarde, todos los detenidos fueron trasladados al Cuartel de Sanidad, donde tuvo lugar el consejo de guerra. Lo presidió el teniente coronel Ricardo Seco. El juez permanente teniente coronel Buesa dictaminó el veredicto de culpabilidad.«Fue un juicio aparente, sin testigos ni nada», cuenta Téllez. «Lo que más me quedó de la sentencia fue que el juez se levantó de su asiento y, con voz ronca y odio, nos dijo: 'No sois españoles, sois todos unos cobardes traidores a la patria', a lo que el cabo Rico replicó: 'Juré defender una España democrática y la defiendo porque soy español; los traidores a la patria sois vosotros'».

El epílogo de esta inédita conjura lo pone la muerte de un grupo de militares fiel a la República y que esperaba que con la muerte de Franco en su acuartelamiento se detendría la sublevación de sus mandos. Podría haber cambiado la Historia de España, pero lo único cierto es que, en la madrugada del 17 de abril de 1937, fueron fusilados el sargento Garea, los cabos Rico, Carrasco y Lombau y el soldado Navas. La ejecución fue obra de un piquete del Grupo de Regulares de Ceuta en el exterior de la fortaleza del Monte Hacho, situada en la Puerta de Málaga.

Francisco Sánchez Montoya es miembro del Instituto de Estudios Ceutíes y autor de «República y Guerra en Ceuta y Protectorado»
Las Claves:

El alzamiento
17 y 18 de julio. El asesinato del político José Calvo Sotelo, el 13 de julio de 1936, impulsó a Franco a adelantar el golpe que se preparaba para finales del mes. El 17 se rebeló el Ejército de Africa, y ésta fue la señal para la sublevación general de los días 18 y 19.

La trama
En el cuartel. El día en que se alzó el Ejército, cuatro cabos leales a la República del cuartel del Regimiento de Infantería del Cerrallo nº 8 de Ceuta, planearon frustrar el pronunciamiento asesinando a Franco mientras pasara revista a las tropas el día 18.

El fracaso
Detenidos. Un soldado reveló al coronel jefe del regimiento los planes de los cuatro cabos horas antes de que Franco llegara al cuartel. Se detuvo a más de 50 personas entre militares y civiles mientras el pronunciamiento se extendía por ciudades de la Península.

La sentencia
Fusilados. Finalmente fueron procesados 41 hombres: dos de ellos fueron ejecutados por patrullas falangistas antes de que se celebrara el consejo de guerra; cinco fueron condenados a morir fusilados; ocho, a cadena perpetua; 13, a penas de cárcel y 13 fueron absueltos.

La represión
Víctimas. Los siete fusilados no fueron las únicas víctimas de la represión en Ceuta. Entre 1936 y 1944 hubo 248 represaliados en la ciudad.

El otro intento
Kim Philby. El corresponsal de The Times en la guerra civil trabajaba desde 1933 para el servicio de inteligencia de la Rusia de Stalin y planeaba en secreto el asesinato de Franco. Ironías de la Historia, el general condecoró a Philby por sus crónicas en favor del bando nacional.

martes, 7 de febrero de 2012

Entrevista con el jefe rebelde español Francisco Franco en Tetuán

Autor/a: Jay Allen
Lugar: Palacio del Alto Comisionado, Tetuán
Fecha: 29/07/1936
Publicación: News Chronicle (Reino Unido)
Asunto: Primera entrevista concedida por Franco a un medio de comunicación.

Entrevista con el jefe rebelde español
News Chronicle, Londres, 29 de julio de 1936

El general Franco insiste en que vencerá. - ¿Tendrá que matar a la mitad de España? - Triunfaré cueste lo que cueste. Un hombre desesperado.

De nuestro enviado especial. Tánger, martes

Acabo de llegar de Tetuán, donde he tenido una entrevista sensacional con el general Francisco Franco, jefe de los rebeldes españoles. Salí de su caluroso cuartel general con dos convicciones: lº. Realmente cree que tiene todavía la posibilidad de dominar a la República. 2°. Si considera posible el fracaso cercano tendrá la tentación de provocar un incidente internacional de la mayor gravedad.

A mi pregunta: ¿Ahora que el golpe ha fracasado en sus objetivos, por cuánto tiempo seguirá la matanza?, contestó tranquilamente: "No habrá compromiso ni tregua, seguiré preparando mi avance hacia Madrid. Avanzaré -gritó-, tomaré la capital. Salvaré España del marxismo, cueste lo que cueste."

Le pregunté si no había llegado el momento de las tablas. Me miró con lo que creo era auténtica sorpresa y dijo: "No, no ha llegado. He tenido dificultades, la deserción de la flota fue un duro golpe, pero seguiré avanzando. Pronto, muy pronto, mis tropas habrán pacificado el país y todo eso (el general movió sus manos en la dirección de España) será pronto algo como una pesadilla."

Pregunta: ¿Eso significa que tendrá que matar a la mitad de España? El general Franco sacudió la cabeza con sonrisa escéptica, pero dijo: "Repito, cueste lo que cueste."

En la conversación que duró más de una hora tocó algunos de los peligros internacionales de esta guerra civil: "Francia -dijo- ya ha entregado armamentos al Gobierno hermano del Frente Popular." Mostré mi escepticismo. "No, créame -dijo- Francia ha enviado veinticinco aviones y doce mil bombas para que las usen contra nosotros."

(El Gobierno francés ha negado categóricamente haber mandado municiones a España.)

"Europa -siguió- tiene que procurar que España no llegue a ser la segunda potencia comunista en Europa usando su posición estratégica para diseminar propaganda roja en Marruecos, Argelia, Túnez e incluso América. Las potencias tienen que darse cuenta de ello. Francia tiene que darse cuenta de ello."

Pregunta: Queipo, en sus emisiones desde Sevilla, insinúa que la intervención de Alemania e Italia es posible.

General Franco: "¿Eso dijo?; ninguna potencia europea puede permitirse que España se vuelva roja. Queipo tiene razón sobre Tánger. Se está estableciendo un peligroso precedente internacional al permitir que un puerto garantizado con un estatuto de neutralidad se use como base para bombardear las costas hispanoamericanas. Esto no puede seguir así."

Pregunta: ¿Qué haría su Gobierno si venciera?

General Franco: "Yo establecería una dictadura militar y más tarde convocaría un plebiscito nacional para ver lo que el país quiere. Los españoles están cansados de política y de políticos."

Pregunta: ¿Qué les pasaría a los políticos de la República?

General Franco: "Nada, excepto que tendrían que ponerse a Trabajar."

(Supe mientras estaba en Tetuán que cien miembros del Frente Popular estaban, efectivamente, trabajando encadenados en carreteras africanas bajo el fuerte sol.)

Pregunta: ¿Cómo consiguió usted colaborar con la República con aparente lealtad durante tanto tiempo?

(Franco fue jefe de Estado Mayor en 1934 y 1935.)

General Franco: "Colaboré lealmente todo el tiempo en que pensé que la República representaba la voluntad popular."

Pregunta: Y las elecciones de febrero, ¿no representaron la voluntad popular?

General Franco: "Las elecciones nunca la representan."

Pregunta: ¿Cuántas tropas han cruzado España por avión?

General Franco: "Hoy sólo doscientos sesenta, pero cada día que pasa trabaja en nuestro favor. No pueden resistir."

Pregunta: ¿Usted cree que soltando a los moros y a la Legión Extranjera en el continente está preparando la pacificación?

General Franco: "Era necesario. Azaña lo hizo en 1932 cuando la revuelta del general Sanjurjo."

Pregunta: ¿Pero cómo va a pacificar a España si la matanza sigue? ¿No teme que una guerra civil prolongada destruirá a la República, destruirá el Ejército y la Marina y dejará el camino abierto al comunismo?

General Franco: "No. Los Ejércitos se forjan en la guerra. Ésta es la lucha entre la verdadera España y los marxistas."

El jefe rebelde parecía cansado cuando se despidió. Al dejar el palacio vi a oficiales en mangas de camisa bebiendo jerez.

Necesité varios días para arreglar esta entrevista. Hasta hoy, el general Franco había dado solamente comunicados oficiales a la prensa. Tras mandarle una lista de preguntas, vía Algeciras, sonó el timbre de mi teléfono. El que llamaba era el oficial de Estado Mayor de Algeciras. "¿Le gustaría ver al general?", preguntó. Siguiendo sus instrucciones me dirigí a Tánger. Cuando llegué a la zona española, dos moros armados me detuvieron, y mi coche, incluido el neumático de repuesto, fue registrado. En la garita de la frontera, fascistas de camisa azul lo registraron de nuevo.

Después de esperar una hora, se me comunicó que podía ir a Tetuán con escolta. Antes de llegar al palacio del alto comisario en Tetuán fui cacheado dos veces. Después de esperar un rato en el elegante despacho del alto comisario, un hombre de poca estatura entró en la habitación. Era el general Franco, vestido de uniforme completo con fajín, con borlas rojo y amarillo.

Es asombrosamente pequeño (otro enano que quiere ser dictador). Sus ojos son amables, su nariz aguileña, sus manos y pies muy pequeños. Tendrá barriga muy pronto.

A los cuarenta y tres años es el general-niño de España. También fue el capitán más joven y el más joven teniente.

Es evidente que sus hombres le adoran

Texto publicado en Rojo y Azul