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viernes, 12 de junio de 2015

Los antidisturbios de la Guardia Civil en Melilla se fotografían ante la estatua de Franco

Agentes del Grupo de Reserva y Seguridad de la Guardia Civil de Melilla posan frente a la estatua de Franco


  • Los agentes encargados de la vigilancia fronteriza y en las vallas se fotografían de uniforme junto al monumento al dictador en el puerto melillense
  • La Dirección General de la Guardia Civil estudia la instantánea por si fuera objeto de una sanción disciplinaria

El Diario.es 1/06/2015
Un total de 23 agentes de los Grupos Rurales de Seguridad (GRS), los antidisturbios de la Guardia Civil, se han fotografiado ante la estatua del dictador Francisco Franco en el puerto de Melilla. La instantánea, que ya circula por las redes sociales, muestra a los agentes con el uniforme del GRS, y mostrando una bandera de España, ante la efigie del caudillo.

La Dirección General de la Guardia Civil ya ha sido informada de los hechos y trata de identificar a los agentes y el momento en que pudo ser tomada la fotografía, por si incurriera en alguna falta disciplinaria, informaron fuentes del Instituto Armado.

La foto está tomada junto a la estatua de Franco, que aparece de pie y vestido de militar. Junto a ella, la inscripción: "Al comandante de la Legión don Francisco Franco Bahamonde". Antes de su actual ubicación, la estatua estuvo en el centro de Melilla, de donde fue retirada en 2005.
 
Los GRS no tienen destino fijo en Melilla y acuden allí, al igual que a Ceuta, por periodos de tiempo, según las necesidades operativas.

domingo, 26 de abril de 2015

El Casino de Gáldar acoge la exposición Los Pozos del Olvido

                       

INFONORTEDIGITAL 
El Casino de Gáldar acoge desde este viernes, la Exposición Los Pozos del Olvido, que se podrá visitar en horario de cinco a ocho de la tarde, todos los días.
 
Esta exposición muestra parte del ingente trabajo de investigación histórica de la "Asocia-ción por la Memoria Histórica de Arucas" (AMHA), recogido en fotografías, testimonios personales y documentos.
 
AMHA intenta recuperar con esta exposición la memoria de las personas represaliadas en Arucas durante la Guerra Civil y la Posguerra por defender ideas democráticas, especialmente de los desaparecidos y ocultados en los 'Pozos del Olvido'.
 
Después de la inauguración de la exposición se contó con una mesa redonda en la que participaron Pino Sosa, Catalina Martín y Conchita Trujillo.
 
Este acto forma parte de las Jornadas sobre la Memoria Histórica, organizadas por el colectivo Tagoror 2015, y que continuarán el próximo jueves 30 de abril, con otra mesa redonda en la que participarán Sergio Millares, Alexis Orihuela y José Guillén.

viernes, 15 de agosto de 2014

El Campo de Concentración de Gando

 
 
Entre el hacinamiento y las enfermedades
 
José Verona -.
A partir de mediados de febrero de 1937, los aproximadamente 1.100 presos del Campo de Concentración de La Isleta son trasladados al Lazareto de Gando. El Cabildo de Gran Canaria, propietario del Lazareto, y el Ejército habían llegado a principios de ese mismo mes a un acuerdo de cesión.
 
Con toda probabilidad las razones del cambio de ubicación tuvieron que ver con la excesiva cercanía a un barrio obrero, con que las actividades y movimientos de presos del campo estaban a la vista de los vecinos y que en diciembre de 1936 había habido un intento fracasado de asaltar el campo y liberar a los prisioneros Todo esto hizo ver a los militares golpistas el evidente peligro de tener un campo de concentración tan cerca de la ciudad. Los militares deciden llevarse a los prisioneros a una zona más alejada y segura, donde el acceso y la visión del campo no fuera tan fácil.
 
Los presos fueron trasladados en camiones desde La Isleta y, a través de la calle Juan Rejón, al muelle, en medio de grandes medidas de seguridad. Según nos cuenta Juan Rodríguez Doreste:
 
“Alrededor del campo se apostaron cientos de soldados y de falangistas armados, las camionetas que nos transportaban de La Isleta al Muelle iban escoltadas delante y detrás por coches desde los que nos enfilaban docenas de fusiles, el trayecto estaba cubierto a un lado y otro de soldados y milicianos, que acordonaron el amplio sector portuario prohibiendo toda circulación de personas y vehículos hasta que hubo pasado el último camión”.
 
Una vez en el muelle son embarcados en las bodegas del correíllo ‘Viera y Clavijo’ (otras fuentes hablan del ‘León y Castillo’) y llevados en una larga travesía que duró unas seis o siete horas hasta la bahía de Gando. La travesía se convirtió en una nueva tortura para los presos amontonados y mareados. A ello se unían la incertidumbre y el miedo por lo dilatado del traslado. El propio Rodríguez abunda en ello:
 
“Nos amontonaron, peor que sardinas en lata, en las bodegas y en las carboneras del correíllo (…). Íbamos todos de pie, agavillados como el heno, rostros contra rostros. Nos hicimos a la mar y comenzaron las fatigas (…). El calor de nuestra transpirante humanidad, unido a la escasa o nula ventilación, convirtió pronto aquellas mazmorras en un horno (…). El mareo también empezó a añadir sus estragos”.
 
En la bahía de Gando son desembarcados por diferentes chalupas y ubicados en el Lazareto, que estaba totalmente abandonado. Los presos desde el primer momento tuvieron que aprestarse a la restauración y adecuación de los terrenos y de los diferentes pabellones que los albergarían. Uno de los primeros trabajos, como recuerda uno de los presos más jóvenes, Domingo Valencia (condenado por los sucesos de San Lorenzo con apenas 16 años), fue sacar la arena que se encontraba entre los dos muros del Lazareto. Los cabos de vara golpeaban repetidamente a los presos en esta dura tarea, según recuerda el propio Domingo Valencia.
 
Los prisioneros ocuparon los cuatro pabellones designados como A, B, C y D y otro edificio alargado que fue utilizado como taller. En el patio central destacaba un enorme poste donde se colocó un gran foco para el alumbrado. El poste servía también como lugar de castigo a los presos: permanecían durante horas en él sin poder apoyarse, lo cual, dada la inclinación del terreno, era bastante duro por el esfuerzo que había que hacer para mantenerse erguido.
 
A pesar de todo, las condiciones del Lazareto fueron algo mejores que las del Campo de La Isleta. Se habilitaron duchas colectivas y los penados tuvieron la posibilidad de bañarse. El trato no fue tan duro y las condiciones sanitarias mejoraron un poco. Aunque el hacinamiento, la pésima alimentación, las enfermedades y los parásitos seguían estando a la orden del día. En un informe que emite la Jefatura Provincial de Sanidad en diciembre de 1939 se habla de las pésimas condiciones de hacinamiento y de los peligros de contagios, de comida insuficiente, de la inexistencia de enfermería en condiciones…
 
A mediados de marzo del 37, al poco tiempo del traslado desde La Isleta, se declara una grave epidemia de fiebres tifoideas, probablemente como consecuencia del mal estado del agua, a resultas de lo cual hubo de evacuar a algunos penados (unos 34) al Hospital de San Martín y se dio algún fallecimiento. Se tuvieron que vacunar a todos los presos y algunos tuvieron que procurarse la vacuna por parte de familiares.
 
Los reclusos tendieron a agruparse por oficios: pintores, carpinteros, abogados, maestros… o por islas de procedencia, los palmeros estaban en al pabellón C. Los penados que tenían conocimientos se dedicaban a enseñar a los que no sabían leer y escribir, que eran muchos, puesto que la mayoría de los penados eran trabajadores sin conocimientos básicos ningunos. Domingo Valencia recuerda que “(…) era analfabeto y nos enseñaron los mismos compañeros que eran maestros a leer y escribir y nos corregían a la hora de hablar”.
 
Durante la existencia del campo del Lazareto el número de internos varió, entre detenidos gubernativos y penados con condenas en firme. El campo se abrió con unos 1.100 presos procedentes de La Isleta. Según los libros del campo, el número mayor de presos se alcanzó a finales de febrero de 1937 con 1.248. Posteriormente se reduce a unos 720 a finales de agosto del mismo año. Un año antes de su cierre en noviembre de 1939 el número de presos eran 1.090, según un informe de la Jefatura Provincial de Sanidad. El 14 de octubre de 1940 dejan Gando en torno a 1.000 penados.
 
La existencia del campo era un problema para el desarrollo aeroportuario de Gando, de tal forma que el presidente del Cabildo extiende una petición de traslado del campo a otros terrenos. En el mes de abril de 1940 se ordena por parte del Ministerio de Justicia desalojar Gando y buscar una nueva ubicación para el campo. Será, finalmente en Las Torres, en el barrio de Guanarteme, donde se encuentre unos terrenos para trasladar a los presos. El traslado tendrá lugar el 14 de octubre de 1940.

martes, 4 de marzo de 2014

El hallazgo de fotos de Franco fomenta la leyenda del último día antes del Golpe



Fotografías inéditas encontradas en Arucas
  • Las fotografías aparecidas en los archivos del Ayuntamiento de Arucas muestran al dictador y escenas que acercan a nuestros días la realidad de la década de los 30.
  • Según historiadores, Franco ordenó asesinar al gobernador militar Amadeo Balmes.
  • El dictador evitó una emboscada en su camino hacia Gando yendo por mar en lugar de por tierra.

lunes, 9 de julio de 2012

Málaga recuerda el Protectorado Español en Marruecos en su centenario

La Chaouen de los años del Protectorado
foto Francisco García Cortés

Jornadas Cien años del Protectorado Español en Marruecos (1912-2012)
Las jornadas, que se celebrarán desde hoy y hasta el próximo viernes en el Centro de Estudios Hispano-Marroquí y el Ateneo, incluyen conferencias, exposiciones y testimonios de testigos directos

Exposición en el Ateneo. C/ Compañía, 2. Málaga: Fotógrafos en el Protectorado

Europasur.es Pablo Bujalance / Málaga 09.07.2012
Su sola mención todavía despierta algunos recelos en el Magreb, pero lo cierto es que la aprobación de la constitución del Protectorado Español en Marruecos en marzo de 1912 marcó a fuego el devenir del siglo XX en ambos países, además de buena parte de Europa (especialmente Francia) y África. Aquella experiencia, que se mantuvo vigente hasta el 7 de abril de 1956, cuando el Gobierno de Franco declaró la independencia de Marruecos, influyó de manera decisiva en la posición de España en Europa (con consecuencias actualmente visibles) y en su relación con los vecinos norteafricanos, pero también se tradujo en historias políticas, sociales, militares, culturales y familiares, en las que términos como identidad y territorio reforzaron, de manera harto sensible, sus significados y connotaciones. Durante esta semana, Málaga recuerda el centenario de aquella constitución con las jornadas Cien años del Protectorado Español en Marruecos (1912-2012), con conferencias, exposiciones y testimonios dirigidos a alimentar la memoria de un episodio histórico esencial.

Aunque la inauguración de las jornadas se celebró oficialmente el pasado jueves en el Observatorio de Medio Ambiente Urbano (OMAU) con la presencia del alcalde, Francisco de la Torre, y del organizador de las jornadas, Juan José Ponce, el programa de actos arranca formalmente hoy a las 20:00 en el Centro de Estudios Hispano-Marroquí (C/ Muro de San Julián, 33), donde tendrán lugar la mayor parte de los encuentros y eventos anunciados. El concejal de Seguridad y Relaciones Institucionales, Julio Andrade, apadrinará la inauguración de la exposición Truchimanes. Los intérpretes de árabe en el Protectorado, con la intervención de Juan Pablo Arias, comisario de la muestra y profesor del Departamento de Traducción e Interpretación de la Universidad de Málaga. Su homólogo en la Universidad de Granada, Manuel Feria, pronunciará la conferencia Los intérpretes en las fronteras simbólicas.

Mañana martes, las jornadas se trasladarán se manera extraordinaria al Ateneo (C/ Compañía, 2) con la inauguración de la exposición Fotógrafos en el Protectorado, comisariada por Pepe Ponce, que incluye imágenes de Francisco García Cortés, Vicente Moreno, López Duerto y el archivo de Mohamed Hakoum; y la conferencia Luces y sombras del Protectorado Español en Marruecos, compartida por los doctores en Historia de la UMA Pedro Luis Pérez Frías y Emilio Ortega Berenguer. Mañana, de nuevo en el Centro de Estudios Hispano-Marroquí, la conservadora de la Biblioteca M. Daoud de Tetuán, Hasnaa Daoud, disertará sobre Aspectos de la enseñanza y la cultura durante el Protectorado. Hassan Metaich, Teresa Sauret y el investigador José Luis Gómez Barceló protagonizarán el resto de testimonios y encuentros hasta el viernes. Con un siglo a flor de piel.

jueves, 5 de julio de 2012

La odisea olvidada de 4.000 marinos republicanos

David Fernández y su esposa M. del Carmen , ante la exposición.
foto R. Grobas

Una exposición en la Galería Sargadelos homenajea a aquella flota de los años 30


Faro de Vigo - Elena Ocampo - Vigo 03-07-2012
David Fernández Dopico, un marino gallego nacido en la localidad de Sillobre, en Fene, salió hacia la base de Cartagena tras casarse a principios de 1936 y "su rastro se perdió" hasta más de cuatro años más tarde. Aquel republicano y aficionado a la fotografía se embarcó en una odisea –poco conocida–contra el alzamiento militar franquista que le llevaría al exilio en las provincias francesas del Norte de África y Túnez.

Así lo documenta su hijo, de nombre también David Fernández y nacido en 1951 en la ciudad argelina del mediterráneo, Orán. Él es el fruto del reencuentro feliz del republicano gallego con su mujer –en 1949 y luego de superar muchas penalidades en fronteras y aduanas–.

Para hacer justicia a la historia "de aquellos 4.000 marinos olvidados" de la Armada Republicana, David Fernández expone desde ayer en Vigo en la Galería de Arte de Sargadelos (ubicada en la calle Urzáiz, 17) hasta 67 fotografías y un mapa de los momentos felices de la flota. El responsable de la recopilación asegura que las imágenes fueron recuperadas muy tarde y su padre falleció en 1989.

Formaban parte del legado familiar y hace unos años ha decidido desempolvarlo. En las imágenes se ven marinos durante los años 1933, 34 y 35; son fotos de los barcos, de maniobras, de puertos... El promotor de la exposición dio las gracias ayer tras la presentación al presidente de la Asociación Viguesa pola Memoria Histórica do 36, Telmo Comesaña por su colaboración.

Aquellos marinos huyeron de Cartagena con el almirante Miguel Buiza al mando, en marzo de 1939 con una flota de 15 buques, después de sublevarse contra la oficialidad. Entre ellos, viajaba David Fernández Dopico. Y una vez en alta mar y finalmente, las tripulaciones decidieron poner rumbo a la base de Bizerta, en Túnez. El hijo de Dopico asegura que entre la tripulación viajaban trescientos civiles y entre ellos, 24 mujeres y tres niños. Entre las penurias que soportaron parte de los militares y las que sobrevivió su padre está dormir en una minas abandonada de fosfato, a los trabajos forzados en el carbón.