El Gobierno español modificó parte de los textos de los paneles del museo
militar de Melilla que hablaban del alzamiento fascista de 1936 como de la
«Guerra de liberación» pero olvidó cambiarlos todos, por lo que la terminología
franquista se mantiene. Lo hizo tras una pregunta de Amaiur a la que ha
respondido negando la existencia de los carteles
31/3/14 Alberto Pradillo - Gara
«Al finalizar la
guerra de liberación». Así definía un panel explicativo del Museo Militar de
Melilla el período iniciado en 1939, con el triunfo del golpe de Estado fascista
de Francisco Franco. Una terminología franquista que incumple la Ley española de
Memoria histórica y por la que se interesó el diputado de Amaiur Jon Iñarritu,
que presentó una batería de preguntas en la que interrogaba por el motivo para
emplear esta nomenclatura, así como si el Ejecutivo español tenía previsto
modificarla. Curiosamente, parece que en este caso el Gobierno que preside
Mariano Rajoy sí hizo caso de la sugerencia del diputado abertzale, aunque de un
modo particular. Modificó solo uno de los dos paneles de la exposición, dejando
otro con la terminología franquista intacta, respondió negando la existencia de
los carteles que él mismo había modificado y señaló a otras tablas que, estas
sí, forman parte de la colección por lo que no cabría alterarlas.
«Los
paneles a los que se refiere la pregunta no son tales. Se trata de tres placas
de bronce que figuraban en edificios militares y que fueron trasladados al Museo
Histórico Militar de Melilla, ya que se consideraban elementos ornamentales que
aludían a acontecimientos del pasado con lenguaje de la época». Con esta
respuesta, el Gobierno español hacía referencia a parte de la colección del
museo militar, que no era objeto de la pregunta de Iñarritu. Sin embargo,
obviaba que en dos de los paneles explicativos sobre la colección se definía el
alzamiento fascista de 1936 y el posterior enfrentamiento civil como «guerra de
liberación» y «1936: cruzada de liberación». Una terminología franquista que se
mantiene pese a que la institución fue inaugurada en 1997, 22 años después de
que Franco muriese en la cama.
No obstante, que el
Ejecutivo de Rajoy negase por escrito la existencia de los carteles no implica
que no tomase cartas en el asunto. En algún momento, tras recibir las preguntas,
el Ejecutivo ordenó cambiar los textos para retirar las formulaciones que
agasajaban a la dictadura. Sin embargo, solo modificaron una de las dos. Ahora,
donde se leía «guerra de liberación» está escrito «guerra civil». Sin embargo,
quien se encargó de borrar las pistas de las loas al franquismo en una
institución pública olvidó cambiar el otro cartel. Así que todavía se mantiene
la terminología franquista en el museo militar de Melilla, una localidad donde
el dictador mantiene su última estatua ecuestre del Estado español, así como
otros monumentos de recuerdo a la dictadura, como un gran águila de San Juan,
con el yugo y las flechas de Falange, coronado por el lema «una, grande y
libre». Símbolos que siguen en las calles de la ciudad pese a que incumplen la
Ley de Memoria Histórica, tal y como han denunciado reiteradamente víctimas de
la dictadura, que exigen su retirada.
- Más preguntas.
Ante la
respuesta del Ejecutivo español, Iñarritu presentará una nueva batería de
preguntas por escrito. «¿Cuál es la razón por la que el Gobierno no ha
respondido honestamente a las preguntas realizadas?» es la primera interrogante.
A partir de ahí, el electo abertzale se interesa por quién dio la orden para
modificar los paneles y porqué se mantuvo uno de los carteles en los que se
utiliza terminología franquista.
Además, el diputado abertzale se pone a
disposición del Ejecutivo de Rajoy para hacerle llegar las pruebas gráficas de
que todavía se mantiene la terminología franquista. Finalmente, Iñarritu
pregunta al Gobierno español si «tomará medidas para buscar al responsable del
embuste» y cuáles son sus planes para «eliminar los símbolos» de la dictadura de
Franco, «incluidos los paneles informativos».