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domingo, 17 de julio de 2016

80 años de la sublevación militar en Melilla


Memoria Pública 14/7/16
En realidad, no fue el 18, fue el 17. Y no fue en España, sino en el Protectorado de Marruecos y nació matando. Los militares que venían conspirando contra el Gobierno de la República no las tenían todas consigo, pues no faltaban notorios conspiradores que daban la impresión de nadar y guardar la ropa, entre ellos, el mismo general Franco, comandante general de Canarias. Una profunda desconfianza, una permanente sospecha y algunos enfrentamientos a tiros habían enrarecido el aire de los cuarteles y obligado a posponer en varias ocasiones el día de la rebelión. El “El Director”, el general Mola, había exigido el empleo de la máxima dureza, o sea, fusilamiento con o sin consejo de guerra, contra quienes se opusieran a la acción una vez emprendida. Pero al escribirlo pensaba en las autoridades republicanas, en los dirigentes de partidos de izquierda y de los sindicatos obreros, no en sus conmilitones. La insurrección, proyectada para las primeras horas de la mañana del 18 de julio, se fraguo geográficamente en el Archipiélago Canario y comenzó, sin embargo, antes de lo previsto en Marruecos, con el tiro a bocajarro a los jefes indecisos, allí mismo, en los despachos de los cuarteles, entre voces y griterío.

La primera víctima, el general Romerales, marcó la norma futura: para garantizar el éxito había que liquidar, como primera providencia, a los jefes y oficiales que declaraban su lealtad al Gobierno legalmente constituido o que se mostraban remisos y dubitativo. Esas fueron las primeras víctimas del alzamiento del 18 de julio de 1936, no fueron los gobernadores civiles, ni los alcaldes, ni los diputados a Cortes, ni los miembros de partidos políticos de izquierdas o de sindicatos obreros, sino los generales con mando en el Ejército, uno de los ellos fue Virgilio Leret. En la Base de Hidroaviones del Atalayón, a pocos km de la ciudad, el comandante Leret Ruiz fue uno de los pocos que logró resistir a los sublevados. Durante varias horas hasta que agotó la munición, momento en que él y sus pocos hombres se vieron superados ante los 2 tabores de regulares que fueron enviados para conquistar la base. Aquella fue la última resistencia en Melilla. El comandante Leret fue fusilado. El modo de rebelión que se llevó a cabo en Melilla fue el modelo que en adelante se siguió en el resto del Protectorado de Marruecos y más tarde en España.

El miércoles 15 de julio Franco recibe en Santa Cruz de Tenerife la noticia de que el avión Dragon Rapide que ha de trasladarle al Protectorado español de Marruecos para encabezar el Ejército Español de África que está previsto que se subleve el sábado 18 de julio, ya se encuentra en la aeródromo de Gando en la isla de Gran Canaria. Se traslada allí por vía marítima desde la isla de Tenerife sin levantar sospechas gracias a que tiene que asistir al entierro del general Amado Balmes, comandante militar de Las Palmas, que acaba de morir de un tiro de su propia pistola, con toda seguridad asesinado ya que era leal a la República y Balmes no iba a ser impedimento para Franco. A primeras horas del sábado 18 de julio el general Franco sale del hotel donde ha pasado la noche y se dirige a la Comandancia Militar de Las Palmas desde donde proclama el estado de guerra en todo el archipiélago. Todos los edificios oficiales son tomados por los militares sublevados y los gobernadores civiles de las dos provincias son detenidos. En Las Palmas se declara la huelga general pero el intento de algunos grupos de obreros de llegar al Gobierno civil es impedido por las fuerzas militares. En Santa Cruz de Tenerife, donde se encuentra el general Orgaz por haber sido desterrado allí por orden del gobierno, la resistencia obrera al golpe es mayor y las tropas han de salir a la calle. Ese mismo día 18 de julio se da a conocer en Tenerife un Manifiesto redactado por el general Franco en el que justifica el alzamiento militar y que termina con vivas a España y al “honrado pueblo español”. A mediodía el archipiélago canario está bajo el control de los sublevados.

Ahora el camino estaba libre. Franco sabía que los que los efectivos militares facciosos que se alzaron en la Península fue de hecho muy limitada, por lo que los golpistas tuvieron que recurrir necesariamente al Ejército de Marruecos para dominar la situación. Trasladados en barcos y aviones alemanes llegaron a las costas andaluzas cinco unidades de fuerzas regulares indígenas marroquíes del protectorado, más la Legión la tercera parte de la cual estaba formada por extranjeros: en total, 20.000 hombres disciplinados y combativos. El desembarco en España de aquel contingente de tropas mercenarias y extranjeras alteró profundamente el equilibrio de fuerzas y aterrorizo psicológicamente al país. Dejaron un recuerdo terrible de asaltos a sangre y fuego, saqueos (tenían derecho al pillaje y botín de guerra), violaciones y matanzas. Agradecido por su ayuda , Franco, decretó «un aumento de la soldada para las fuerzas indígenas de Marruecos y los legionarios, que con tanto entusiasmo se han unido al Movimiento». La primera recompensa concedida por el general Franco al principio de la guerra fue para el gran visir de Tetuán, Sidi Ahmed El Ganmia, a quien condecoró personalmente con la Cruz Laureada de San Fernando, la máxima condecoración militar española.

Se expresaba así oficialmente el reconocimiento para con aquellos que habían constituido la fuerza de choque inicial y decisiva. o es ninguna osadía afirmar que la participación de la fuerza militar marroquí fue decisiva en la guerra, y que favoreció que se inclinara la balanza a favor de los generales alzados frente al Ejército de la República, inferior en cuadros de mando y en efectivos. Franco pudo hacer la guerra gracias a estas tropas antes de recibir la ayuda de Hitler y Mussolini en armamento militar pagado por el mallorquín Juan March. Este lamentable cúmulo de circunstancias internacionales y la sangrienta matanza de generales, jefes y oficiales del Ejército español, fieles a la República y asesinados en el curso de aquella triste jornada en Melilla, constituyen lo que los vencedores llaman el “alzamiento nacional” y los vencidos golpe de estado. Una diferencia importante: la sublevación contra un gobierno elegido por el voto popular y un caudillo elegido por la gracia de Dios.

domingo, 13 de diciembre de 2015

El exilio republicano en el norte de África


Buen número de españoles tras la guerra civil lograron refugiarse en Oran y con posterioridad en la ciudad internacional de Tánger, Casablanca o Rabat. El último libro del historiador Morro Casas sobre los campos de concentración franceses en el norte de África contribuye a arrojar luz sobre el aún poco conocido exilio republicano

Francisco Sánchez Montoya - Red Marruecos | Ceuta 04 de Diciembre de 2015
La primera publicación de Jose Luis Morro, dentro de esta colección se centró en el Campo de Vernet d’Àriège, sobre la tragedia vivida al final de la Guerra Civil por miles de españoles que atravesaron la frontera hacia Francia; su hacinamiento en playas y campos de concentración, el trato vejatorio que recibieron por parte del gobierno francés, la huida a países de acogida de algunos, la participación de otros en la II Guerra Mundial, la muerte de muchos de forma despiadada. De este libro ya se han realizado dos ediciones y en este momento se encuentra agotado. El segundo libro, trata sobre el Campo de Gurs, también agotado en estos momentos. Campos africanos. El exilio republicano en el norte de África, hace mención a la salida de Max Aub del campo argelino de Djelfa y, su posterior embarque en el puerto de Casablanca, el 10 de septiembre de 1942 en el vapor portugués Serpa Pinto rumbo a México, meses antes de que se cerrase definitivamente el campo de concentración de Djelfa.

No obstante, Jose Luis Morro desarrolla la historia centrándose en el barco inglés Stanbrook, que partió desde el puerto de Alicante hacia Orán. De hecho, en el anexo reproduce una relación nominal de los pasajeros embarcados, recopilada por el profesor Juan Bautista Vilar, en el que aparecen 2.620 pasajeros. El barco que hace 75 años sacó de España a miles de refugiados. El puerto de Alicante fue escenario de la tragedia que se vivió, cuando miles de republicanos llegaron desde todo el país con la esperanza de escapar de la represión. Se encontraron sólo con este navío mercante que sólo pudo salvar a unos cuantos miles, en los últimos días de la guerra. El barco, con una capacidad para 800 personas, llegó a cargar a casi 3.000 refugiados rumbo a Orán, al frente del buque estaba el capitán Dickson.
Campos africanos. El exilio republicano en el norte de África, hace mención a la salida de Max Aub del campo argelino de Djelfa y, su posterior embarque en el puerto de Casablanca, el 10 de septiembre de 1942 en el vapor portugués Serpa Pinto rumbo a México, meses antes de que se cerrase definitivamente el campo de concentración de Djelfa
Este puerto al final de la contienda, fue una tabla de salvación para cientos de republicanos, ya que caídos los puertos de Cataluña, el de Alicante era el único que quedaba libre, allí se reunieron unas 20.000 personas huyendo, entre las que había familias, cargos públicos, campesinos, maestros, militares en derrota, a quienes les habían prometido que habría barcos que les sacarían de España. El destino de este éxodo fue Orán y su región: la Argelia occidental limítrofe con Marruecos. Las cifras que recoge el historiador Juan B. Vilar son las siguientes: 8.000 asilados en Argelia, a los que se suman 4.000 en Túnez y 1.000 aproximadamente en Marruecos. Las mujeres y los niños eran conducidos a centros de albergue mientras que la gran masa de excombatientes y los varones en edad militar fueron internados en campos de trabajo, de los que destacamos los argelinos de Morand y Suzzoni, el oranés de Rélizane. Se crearon también campos de castigo como el de Merijda y Djelfa.

De Orán a la fosa común de Ceuta
Miles de españoles se encontraban el 28 de marzo de 1939 en el puerto de Alicante, entre ellos tres jóvenes, Antonio Reinares Metola, José Congost Plá y Ramón Valls Figuerola, ellos aguardaban un barco que les permitiese abandonar España, camino del exilio lo que realizaron en el buque Stanbrook, zarpando hacia Orán (Argelia). Cinco años después estos tres alicantinos fueron fusilados ante los muros de la fortaleza del Monte Hacho y enterrados en la fosa común, a los pocos años sus cuerpos fueron trasladados a un nicho.

Pudieron abandonar Argelia, tras muchas penurias, y establecerse en el Marruecos francés, concretamente en Casablanca, donde organizan una resistencia al régimen, con la creación de la denominada Unión Nacional Antifascista (U.N.A.). Estudian la posibilidad de establecerse en Tánger, como cabeza de lanzadera. El 10 de agosto de 1941 se desplaza a la ciudad internacional José Congost. Realizó el viaje en ferrocarril, escondido en un cajón y protegido por el jefe de estación.  Comienzan a recibir desde Casablanca el boletín Reconquista de España, que lo adaptarían con el nombre de Liberación de España, escrito a máquina, y lo reparten por la ciudad.

Como el trabajo de captación va en aumento, el recién llegado José Congost requiere nuevamente de Casablanca el envío de otro delegado más y a los pocos meses llegó por el mismo conducto Antonio Réinales Metola, este tiene en sus planes inmediatos el trabajo de reorganizar las Juventudes Socialistas Unificadas. Al cabo de algunos meses formó un comité, integrado por Amalia Guerrero, Sebastián Mesa, León Azulay, Jacob Cuby y Rubén Bengio.
Pudieron abandonar Argelia, tras muchas penurias, y establecerse en el Marruecos francés, concretamente en Casablanca, donde organizan una resistencia al régimen, con la creación de la denominada Unión Nacional Antifascista. Estudian la posibilidad de establecerse en Tánger, como cabeza de lanzadera
En septiembre de 1941 se envían dos nuevos dirigentes desde Casablanca, Adelo Aguado Hidalgo y Ramón Valls Figuerola; éstos asumen mayores y más amplias atribuciones y, sobre todo, el propósito de abrirse camino hacia Ceuta, entrevistándose con Demetrio Valentín, quien sirve de enlace para hablar con Pedro Rodríguez, dirigente socialista, quien hacía pocos meses había salido del Hacho. También asistieron el secretario político del PSOE Juan Traverso, y los cenetistas Agustín Álvarez y López Infante.

Debido a los nuevos proyectos deciden que el dirigente recién llegado desde Casablanca, Adelo Aguado, viaje a Madrid para mantener algunas reuniones y obtener más información. Pero fue detenido y llevado a la Dirección General de Seguridad, en la Puerta del Sol, y tras duros interrogatorios se le acusó de “atentar contra la seguridad del Estado y fomentar la organización de partidos políticos”. Tras un consejo de guerra sumarísimo, fue ejecutado a garrote vil el 28 de mayo de 1942 en Madrid. La detención de Adelo Aguado origina que las autoridades franquistas comiencen a encarcelar a los demás miembros que se encontraban en Ceuta y Tánger. En total son noventa y un detenidos. Todos son enviados a Ceuta, los hombres a la fortaleza del Hacho y las mujeres a la prisión del Sarchal. Se celebró el consejo en el cuartel de Sanidad, habilitándose una gran sala especial, comenzando el 9 de marzo de 1944. Después de siete días de vistas y declaraciones se aprobaron las múltiples condenas, destacando las penas de muerte a los alicantinos, José Congost Plá, Antonio Reinares Metola y Ramón Valls Figuerola, acusándoles de un delito contra la seguridad del Estado.

El 18 de agosto de 1944, a la siete de la mañana, fueron fusilados los tres jóvenes alicantinos. Un camión militar transportó sus cuerpos al cementerio, siendo enterrados en la fosa común. Pero, cinco años después, el 15 de noviembre de 1949, José Guerrero Garrido abonó el traslado de los restos de estos tres republicanos desde a un nicho. Como detalle significativo, en la lapida donde se tallaron sus nombres, se dibujó en grande y justo encima una gran estrella de cinco puntas, símbolo de las Juventudes Socialistas Unificadas, que todavía continúa en el cementerio de Ceuta. En torno al exilio español en el Magreb existe un gran desconocimiento, a pesar de los años transcurridos, esa aventura humana que vivió una parte del exilio español en el norte de África: cárceles, campos de concentración, compañías de trabajos forzados y represión. Cuando llegaron frente a Orán, el puerto de la costa argelina, empezó un verdadero calvario. La aventura de esta España peregrina no terminó oficialmente hasta que iniciada la transición democrática en España, la nueva Constitución, refrendada por una inmensa mayoría de españoles, puso fin a la realidad y la dialéctica de las dos Españas, iniciándose un periodo de reconciliación y de consenso democrático. La información sobre el exilio republicano, ha sido notoriamente insuficiente en los medios de comunicación de masas, de modo que la mayoría de la población, especialmente los jóvenes, lo desconocen.
En torno al exilio español en el Magreb existe un gran desconocimiento, a pesar de los años transcurridos, esa aventura humana que vivió una parte del exilio español en el norte de África: cárceles, campos de concentración, compañías de trabajos forzados y represión. Cuando llegaron frente a Orán, el puerto de la costa argelina, empezó un verdadero calvario
El historiador José Luis Morro
En las décadas de los años ochenta este prestigioso historiador estuvo en nuestra ciudad de Ceuta realizando el servicio militar. Y desde entonces guarda con gran cariño aquella Ceuta que lo acogió.  Son numerosas sus conferencias y estudios sobre el todavía desconocido exilio en el norte de África. La pasada semana intervino en el Ateneo de Madrid, dentro del marco del 75º aniversario del Exilio Republicano, Organizada por la Asociación de Descendientes del Exilio español. Contando con Ludivina García, Bechir Yazidi, profesor de la Universidad de Manoubade, Túnez, y especialista en el exilio en el Norte de África. Victoria Fernández Díaz, investigadora, y autora del libro: El Exilio de los marinos de la República, hija de refugiado en el Norte de África.  También son de destacar su trabajo sobre Max Aub, en Guerra Civil, exilio y literatura; Anna Seghers y Max Aub: dos destinos unidos por Gilberto Bosques; El exilio cultural de la guerra civil (1936-1939). Max Aub, ¿un exilio diferente?; El exilio literario español de 1939; Literatura y cultura del exilio español de 1939 en Francia, entre otros. Y sus últimos libros, Campo de Vernet d’Àriège, Campo de Gurs y este último Campos africanos. El exilio republicano en el norte de África.

domingo, 22 de noviembre de 2015

"Las lágrimas de África"



30 sept. 2015 

"Las lágrimas de África"de Amparo Climent narra la vida de los hombres y de las mujeres subsaharianas en los bosques de Marruecos, antes de cruzar la valla en la ciudad española de Melilla o atravesando el mar. 

Música original: José Manuel Conde y Sergio Kuhlmann. 
Voz: Gloria Vega y José Manuel Conde. 
Etalonaje: Diego Silva Acevedo.
Montaje: Julia Juaniz 
Posproducción de sonido: Paco Piquero 
Asesor producción/distribuidor: Hugo Serra

lunes, 16 de noviembre de 2015

Sahara Occidental: 40 años de vergüenza y olvido


Por un Sáhara Libre - 7 noviembre, 2015
Fuente: Global Politics and Law
El 14 de noviembre de 1975, con el dictador en el cama agonizando, el Gobierno de España firmó con Marruecos y Mauritania la entrega del territorio del Sahara Occidental, contraviniendo el contenido del Dictamen consultivo del Tribunal Internacional de Justicia (de 16 de octubre de ese año) en donde se niega cualquier tipo de derecho de los referidos Estados sobre el territorio saharaui. Fue la consecuencia de la llamada “Marcha verde”, ese gran show marroquí apoyado internacionalmente (incluso por España, tal como han demostrado los cables interceptados por Wikileaks) y que abrió la puerta a la “Declaración de intenciones”, que desembocó en la ocupación en el año 1976. El 5 de agosto de 1979 el Frente Polisario y Mauritania alcanzan un acuerdo por el cual Mauritania cede la parte que ocupaba del Sahara Occidental al Frente Polisario, pero Marruecos se anexiona esa zona el 11 de agosto. Tras la proclamación de la República Arabe Saharaui Democrática en 1976, se empezó la construcción del “ Muro del Sahara Occidental”; la cual fue obra del ejército marroquí con la ayuda de expertos israelíes y la asistencia financiera de Arabia Saudita y de Estados Unidos. Los hito más relevantes del proceso histórico entre 1976 y la actualidad se pueden consultar en el artículo que escribí el año pasado en Agenda Pública.

El Sahara occidental, el territorio de la antigua colonia española, es un territorio sobre el cual había declarado que no había vínculo de soberanía entre Mauritania o Marruecos con el Sahara y que, por consiguiente, no hay razón para no aplicar la Resolución 1514 (XV) de la Asamblea General de la ONU y descolonizar ese territorio. En este sentido, se debiera proporcionar una solución como la prevista en la Resolución 1429 (2000)  que reclama una “solución política justa, duradera y mutuamente aceptable” siempre que esta “asegure la autodeterminación del pueblo del Sahara occidental en el marco de acuerdos que sean compatibles con los fines y principios de las Naciones Unidas” ¿bajo que presupuestos?

De entrada, la única solución pasa por la autodeterminación del pueblo saharaui, no de la población que está en dicho territorio. De hecho, el problema que hubo con el censo hace algunos años derivó, esencialmente, de cómo había sido inflado por Marruecos con población que no reunía los requisitos. El Dictamen consultivo de la Corte Internacional de Justicia  de 16 de octubre de 1975 sobre el Sahara Occidental (parágrafos 70 y 162 en particular) hacía referencia, de hecho, al “derecho de las poblaciones (del Sahara occidental) a la autodeterminación “. Un plural que expresa la división tradicional entre las poblaciones de Sakiet el-Hamra y Rio de Oro. Un referéndum que ha de ser “justo, libre e imparcial” sobre la autodeterminación del pueblo saharaui.

Lamentablemente, no corren buenos tiempos. Por un lado, por el declive del Comité de Descolonización de la ONU y por el otro, por la tendencia a hacer descolonizaciones de perfil bajo, casi simbólicas, en las que las potencias que retienen ilegítimamente el territorio administren el proceso para concluirlo con unos vínculos equivalentes a los de la situación previa. Todo ello, a pesar de que los acuerdos de Madrid sólo se pueden catalogar como nulos, tal como se señaló en el otro artículo que se acompaña a este post. A ello se añade el hecho de que ni la Unión Europea (especialmente por los acuerdos pesqueros y por el control de fronteras) ni España (por el control de fronteras que de facto hace de Ceuta y Melilla, recibiendo las expulsiones en caliente) ni los EE.UU. (que siempre han favorecido a Marruecos) tienen interés en debilitar ahora a Marruecos. El terrorismo islamico no es un factor que ayude precisamente a la resolución del problema.

Para los saharauis, la situación es insostenible. Por un lado, porque la situación está estancada, lo cual favorece a Marruecos, que este fin de semana celebrará los fastos de celebración de los 40 años de la Marcha verde. Segundo, por los problemas de violaciones de los derechos humanos en territorio saharaui perpetrados por las autoridades marroquíes. Y, por último, porque la situación en los campos de refugiados situados en la provincia argelina de Tinduf de El AaiúnAuserdSmara y Dajla (llamados así en recuerdo de las ciudades saharauis a las que aspiran legítimamente a regresar) es insostenible. Las lluvias torrenciales de los últimos días ha sido la puntilla a la situación de la población saharaui en el exterior, dejando sin hogar a más de 25.000 personas.


Batalla del Norte de África. La Guerra del Desierto



20 oct. 2013
Batalla del Norte de África - The Lost Evidence

Durante la Segunda Guerra Mundial, la Campaña en África del Norte, también conocida como la Guerra del Desierto, tuvo lugar en el desierto de África del Norte, a partir del 10 de junio de 1940 y hasta el 16 de mayo de 1943. Incluyó campañas en Libia y Egipto (Desierto Occidental), en Marruecos y Argelia (conocida por los Aliados como Operación Torch) y en Túnez.

La campaña se produjo entre las potencias del Eje y las Aliadas. Los esfuerzos de guerra principales fueron dominados por la Commonwealth y por exiliados de la Europa ocupada, hasta que los Estados Unidos entraron en la guerra el 11 de mayo, proporcionando ayuda directa a las fuerzas aliadas en el Norte de África.

La lucha en el Norte de África empezó con la ocupación del italiano Fuerte Capuzzo por fuerzas británicas en junio de 1940. Esto fue seguido por una ofensiva italiana y una contraofensiva británica. Cuando los italianos sufrieron terribles derrotas, el Afrika Korps alemán (mandado por el mariscal de Campo Erwin Rommel) acudió en su ayuda.

Después de una serie de batallas de tira y afloja por el control de Libia y de algunas partes de Egipto, las fuerzas británicas (bajo el mando del general Bernard Montgomery) empujaron a las fuerzas del Eje hacia Túnez. A mediados de 1942, con los desembarcos Aliados de la Operación Torch en el Noroeste de África (al mando del general Dwight Eisenhower), y después de algunos enfrentamientos contra las fuerzas de la Francia de Vichy (que posteriormente se unieron a los Aliados), la Commonwealth y las fuerzas norteamericanas llevaron en un movimiento de tenazas a las fuerzas del Eje al norte de Túnez, donde fueron obligadas a rendirse.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Paseo por Santa Catalina… Fosa común – lugar para la memoria


Francisco Sánchez Montoya en Historia de Ceuta y Protectorado español 
(Fragmento del artículo: Paseo por Santa Catalina…) 30/10/15
El 1 de noviembre de 2005, fue un día histórico, por primera vez se llevó a cabo una ofrenda de flores por parte de la Ciudad.  Anteriormente la fosa común, presentaba un aspecto lamentable. El trabajo de adecuación se llevó a cabo con un proyecto del arquitecto municipal Javier Arnaiz. En el citado lugar fueron enterrados 156 personas, tras oponerse al golpe militar de julio del 36, en su gran mayoría son militares, políticos y sindicalistas, los últimos enterramientos en ese lugar fueron realizados en agosto de 1944.

En torno a la fosa común del cementerio de santa catalina tendríamos que recordar que tanto en Ceuta, como la zona occidental del Protectorado en Marruecos más que de guerra habría que hablar de represión, pues no hubo combates ni operaciones militares. La barbarie desencadenada fue tan intensa y extendida que no sólo la sufrieron los que habían defendido la República con su labor política y sindical, sino que también cayó la misma sobre aquellos que eran simplemente más abiertos, los incrédulos por cualquier motivo, los que habían destacado en empresas culturales y actividades públicas o simplemente aquellos denunciados por rencillas personales, odios y deudas, de los que se nutrieron las cárceles ceutíes y del Protectorado español en Marruecos.

El desglose del total de asesinados en Ceuta fueron 268. Es fácil concluir, que el tema de la represión ejercida en el nuevo Estado que surge tras el golpe militar del 17 de julio de 1936 presenta aún hoy, a pesar de los años transcurridos desde entonces, numerosas lagunas. La consulta de distintos documentos permite acercarse a la tétrica realidad judicial de aquellos años. Los procedimientos sumarísimos de urgencia, que la legislación fijaba como formula ocasional, se convirtieron, sin embargo, en la única fórmula empleada por los tribunales para juzgar los supuestos delitos de los que no eran adictos al nuevo régimen.

Amparados en la más absoluta impunidad y parapetados tras la vía jurídica no dudaron en acusar y condenar de adhesión a la rebelión a los que precisamente habían defendido la legalidad constitucional. Daba igual que las acusaciones realizadas se refirieran a asesinatos, pertenencia a organizaciones políticas o sindicales, participación en saqueos de iglesias, insultos, redacciones de periódicos, pertenencia la masonería, etc. Y, desglosando las cifras, se puede apreciar que el mes de agosto de 1936 se convierte en el más trágico de toda la represión en Ceuta, con 73 víctimas, de las cuales tan sólo siete se efectúan tras los respectivos consejos de guerra; el resto, sesenta y seis, fueron debidas a las sacas de madrugada.

Por militancia política, el número mayor de fusilados fue para los anarcosindicalistas y por profesiones el estamento militar fue el más castigado, sobretodo en 1938. Tras el inicio de la represión, con el paso de los meses, el número de fusilamientos fue disminuyendo paulatinamente. En los cinco primeros meses se registraron un total de ciento veintiocho ejecuciones, casi el 50% de las llevadas a cabo durante toda la represión. En 1937 se registraron noventa y seis, para continuar bajando hasta cuarenta y uno en 1938, y hasta seis años después, en agosto de 1944, no se consignaron los últimos tres fusilamientos en Ceuta. Estos datos confirmarían la conclusión en el sentido de que la represión sustancial se produjo en los primeros meses.

Tras las primeras ejecuciones en Ceuta, el 21 de julio de 1936, hasta 1944, en todas se consigna herida por arma de fuego, aunque después, en el registro civil, aparecen muchos tachados. Hay un paréntesis de seis años, desde 1938 a 1944, que no se producen más ejecuciones. Tal vez las hubo, pero se pudieron encubrir en los libros como hemorragia interna. Esto ocurrió con el fusilamiento de los tres miembros de la resistencia en Tánger, pero es evidente que el error en el número de fusilados no consignados debe ser muy pequeño. Si se toman en cuenta los días en que se producen las ejecuciones y el número se observa que no parece que existiera una norma que regulara las mismas. Hay meses que durante varios días consecutivos se realizan fusilamientos y otros que las fechas se distancian considerablemente. Pero es irrefutable que tras algún ataque de las fuerzas republicanas en la madrugada siguiente realizaban ejecuciones. También se incrementa en torno a las celebraciones de determinados aniversarios y cuando en el frente fallecían soldados o miembros de la Falange local.

Ángel García Ruiz
Don Ángel como lo conocían sus alumnos fue el autor de la música del himno de Ceuta, fundó y dirigió el Conservatorio municipal, creó la Masa Coral, el Cuadro Lírico; fundó y dirigió la Orquesta Sinfónica y la asociación Amigos de la Música y fue el director de la banda de música del Tercio. Sus restos reposen en una tumba apartada, mejor decir oculto del cementerio, donde se accede tras pasar por una empinada escalera y un frío muro. Todo esto ocurre desde 1956 cuando Don Ángel García Ruiz falleció de un cáncer de estómago y fue enterrado “fuera del Cementerio”.

La curia ceutí de aquellos grises años no le perdonó su libertad de pensamiento. En este 2004 se está conmemorando el ochenta aniversario de la primera audición del himno. Sobre Don Ángel, el catedrático Antonio Garrido Aranda escribió: “El profesor que más hizo por la música en Ceuta en un largo trecho, que iría desde los años 30 a mediados de los cincuenta, fue don Ángel García Ruiz, uno de los fundadores del Conservatorio, con los hermanos Alcalá Galiano. Era un músico en toda la extensión de la palabra. Lo recuerdo como una persona muy seria y responsable, pero sin quitar un ápice de humanidad y educación…”. También el abogado Fernando Díaz Bermejo, escribió: “Hace más de treinta años, contando unos quince o dieciséis años de edad, cuando acompañando a mi padre, que era un gran melómano y aficionado a la música clásica, al cementerio para visitar supongo la tumba de algún familiar, me contó la historia de quien había sido director de la orquesta de Ceuta y compositor de su himno, y por qué su enterramiento estaba fuera de los límites del camposanto, en tierra no consagrada…”.

Sobre los inicios del Conservatorio de Ceuta, por el que tanto hizo Don Ángel, tendríamos que referirnos a lo escrito por Vicenta Marín, donde destaca que en 1932 fue creada una escuela particular de música por iniciativa de un grupo de personas que consideraban que era una parcela educativa que no estaba cubierta en la ciudad.

La creación de este centro fue justificado por los profesionales del arte musical, manifestando que existía un gran número de alumnado que se estaban viendo privado de poder cursar esta enseñanza por falta de recursos ya que el gasto que les suponía era superior a los medios económicos de los que disponían. En el año de su fundación, como escuela particular, se propuso al Ayuntamiento que se hiciera cargo de ella, con lo cual se consiguió que pasara a funcionar como escuela Municipal de Música, a partir de mayo de 1932. Para ello, aportó una subvención para cubrir gastos de funcionamiento.

La Corporación se comprometió a proporcionar a la Escuela el material y mobiliario necesario para su total funcionamiento. El 18 de noviembre de 1932 comenzaron las gestiones, por parte de su director Don Ángel García Ruiz, para dar carácter oficial a los estudios. Consiguiéndose en 1933, que el Ayuntamiento declarara la Escuela Municipal de Música como Conservatorio.

sábado, 10 de octubre de 2015

Agonía, traición, huida. El final del Sahara español


En 2015 se cumplen cuarenta años de la salida de España del Sahara

José Luis Rodríguez Jiménez

Sinopsis:

El Sahara español fue una colonia y posterior provincia española en África desde 1958 hasta 1975. En 1975 el rey Hassan II organizó la llamada Marcha Verde, que supuso la ocupación del Sahara Occidental por Marruecos y el fin del Sahara español. Estos hechos coincidieron con los últimos meses del franquismo, con Franco en un estado de salud muy grave y una gran crisis política en España. Todo ello llevó a una salida desordenada y sin proceder a una descolonización. Pero, ¿cómo se llegó a esta situación caótica? ¿Por qué España, con el gobierno Franco-Arias-Juan Carlos I, perdió un territorio en el que se encuentran las minas de fosfatos más importantes del mundo y grandes yacimientos de petróleo y gas? ¿Por qué España se lavó las manos respecto a lo que pudiera sucederle a los saharauis?

José Luis Rodríguez Jiménez, profesor en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, trata de dar respuesta a éstas y muchas más preguntas relatando los acontecimientos que llevaron a la pérdida del Sahara español en el periodo de 1970-1975. El libro recorre estos hechos de la mano de los principales protagonistas políticos, militares y diplomáticos, pero también con los recuerdos y documentos de gente corriente, hombres y mujeres, civiles y militares, españoles y saharauis. Dos personas, el teniente Rafael de Cárdenas y su mujer Sonsoles López, actúan de hilo conductor de la narración situando al lector en el contexto histórico a través de sus vivencias.

Tras las huellas del colonialismo español en Marruecos y Guinea Ecuatorial

Índice
Tras las huellas del colonialismo español en Marruecos y Guinea Ecuatorial. Yolanda Aixelà Cabré (ed.) CSIC

El trabajo que aquí se presenta clarifica el grado de responsabilidad que tuvo la colonización española en Marruecos y Guinea Ecuatorial respecto a la gestión de la diversidad cultural y analiza la influencia de los migrantes transnacionales marroquíes y guineoecuatorianos establecidos en España sobre el futuro sociopolítico de sus países y sobre la gestión de sus complejas y ricas identidades culturales. 

El libro, dividido en dos grandes secciones, sigue en su primera parte las huellas de imaziguen y árabes del Protectorado español, analiza los discursos coloniales y la agencia nativa bubi en la isla de Bioko, y aborda la construcción del indígena en los territorios españoles del golfo de Guinea. En la segunda parte se reflexiona sobre si los imazighen están en los márgenes de la historia, se estudia el fracaso en la formación de élites para la independencia en Guinea Ecuatorial, se recuperan los legados coloniales y lingüísticos de los imaziguen europeos, se propone un análisis discursivo de los silencios impuestos para los guineoecuatorianos y se observa si las herencias de la dominación pudieron tener lugar a través del control de los rituales islámicos durante el Protectorado español en Marruecos.

La librería de Cazarabet

jueves, 1 de octubre de 2015

Los moros que trajo Franco


Los moros que trajo Franco. María Rosa de Madariaga

La Librería de Cazarabet - Mas de las Matas
La participación de tropas marroquíes en la Guerra Civil de 1936 en el campo franquista ha sido uno de los factores que más ha contribuido a reavivar y enraizar la imagen, ya negativa, del "moro" en la memoria colectiva del pueblo español. Cuando los milicianos (obreros, campesinos) que defendían con las armas la República, vieron aparecer ante sí al "moro", esta vez no en los campos de África sino en la propia Península, resurgieron las imágenes estremecedoras del pasado que ellos mismos habían vivido o que sus padres o sus abuelos les habían contado: el Barranco del Lobo (1909), Annual, Monte-Arruit (1921). Con frecuencia se ha afirmado que si el gobierno de la República hubiese otorgado la independencia o, al menos, la autonomía, al Protectorado español en Marruecos, Franco no habría podido utilizarlo como base para su insurrección militar y para el reclutamiento de miles de soldados marroquíes que tan poderosamente contribuirían, junto con las otras tropas de choque del ejército de África, el Tercio o la Legión, a darle la victoria en la guerra civil del 36.

Testigos coloniales. Españoles en Marruecos (1860-1956)


Testigos coloniales. Españoles en Marruecos (1860-1956). Manuela Marín

La Librería de Cazarabet - Mas de las Matas
La historia común de España y Marruecos entre mediados del siglo XIX y el XX, presidida por la relación colonial, cuenta con un acervo documental producido por muchos españoles implicados en ese largo y complejo proceso. La «literatura colonial» en la que se basa este libro es un territorio no muy explorado hasta ahora y que consta, tanto de testimonios personales (relatos de viaje, memorias, autobiografías), como de entrevistas, artículos de prensa, discursos políticos, informes oficiales, descripciones geográficas y cartografía, artículos científicos, actas de congresos… y obras de ficción literaria propiamente dicha (novelas, cuentos, obras teatrales, romances y pliegos de cordel). Este conjunto textual permite identificar las «zonas de contacto» o espacios compartidos entre españoles y marroquíes, condicionados por cuestiones de identidad, clase social, etnia, religión y género, todo ello dentro de la jerarquización inevitable del marco colonial. Imágenes, representaciones, relaciones sociales y personales, amores interétnicos o itinerarios personales de cautivos y renegados configuran el hilo argumental de este libro, sin olvidar las zonas de contacto de la vida cotidiana, como la comunicación lingüística, la indumentaria o la alimentación.

sábado, 12 de septiembre de 2015

Marcha al muro de la ocupación marroquí en el Sáhara occidental

 
Por 2º año consecutivo organizamos una marcha al Muro de la Vergüenza, muro que divide en 2 el #SaharaOccidental. En este viaje podréis conocer muy de cerca cómo es el muro de la ocupación marroquí, así como sus consecuencias entre la población saharaui.

Ayúdadnos a dar visibilidad a este muro!!! Tod@s contra el Muro de la Vergüenza!!!

http://ceas-sahara.es/spip.php?article1327

martes, 1 de septiembre de 2015

Le Maghreb sous la croix gammée



Depuis longtemps, l'historien américain Robert Satloff se demandait pourquoi aucun nom arabe ne figurait dans la liste des "Justes parmi les Nations" du mémorial de Yad Vashem à Jérusalem. Cinq ans de recherches au Maroc, en Tunisie, en Algérie et en Libye lui ont permis de publier en 2007 un ouvrage remarqué sur le sujet. Ce travail, également mené au Proche-Orient, est au coeur de ce documentaire.

La situation était différente selon les pays : les Allemands occupant la Tunisie et les Italiens la Libye ont rapidement interné des juifs autochtones dans des camps. Alors que, malgré les pressions de Vichy, Mohammed V au Maroc réussit à protéger les juifs marocains et que les imams algériens interdirent aux fidèles de profiter de la liquidation des biens juifs. Des sites des anciens camps de travail aux domiciles de personnes qui furent sauvées par des voisins et amis, les informations recueillies montrent qu'il serait "juste" qu'un hommage soit enfin rendu à ces musulmans courageux.

sábado, 18 de julio de 2015

El primo de Franco pudo cambiar el transcurso de la Guerra Civil

 
 
Los aviones que se enviaron desde Madrid nunca llegaron al aeródromo de Ricardo de la Puente
 
EFE 18/07/2015
El primo del general Francisco Franco, el comandante Ricardo de la Puente Bahamonde, jefe del aeródromo de Sania Ramel en Tetuán -capital del Protectorado en Marruecos- pudo cambiar la historia de la Guerra civil española.
 
Si el presidente del Gobierno Casares Quiroga envía los aviones que le prometió y que estuvo esperando durante buena parte de la madrugada del día 18 de julio el curso de los acontecimientos podría haber sido muy distinto al desenlace final.
 
Así lo revela el historiador e investigador ceutí Francisco Sánchez Montoya tras diez años de investigación que ha concretado con la publicación de su libro «Ceuta y el norte de África, 1931-1944», donde deja constancia de este momento histórico.

Los aviones que no llegaron

La investigación, basada sobre todo en el estudio de centenares de consejos de guerra de la época en archivos militares y civiles, ha constatado que el comandante Bahamonde no tenía dudas de que durante la madrugada del 18 de julio sería atacado el aeródromo situado a las afueras de Tetuán.
 
En pocas horas, su primo –el general Franco– debía aterrizar allí a bordo del Dragón Rapide, procedente de Canarias, para tomar el mando de los sublevados en el norte de África.
 
Desde el único lugar oficial que permanecía legal al Gobierno de la República, el comandante De la Puente Bahamonde recibió una "esperanzadora llamada" donde se le comunicaba que el presidente del Gobierno y ministro de la Guerra, Casares Quiroga, iba a enviar aviones de refuerzo y había que resistir a toda costa. Era la tarde del 17 de julio.
 
El teléfono volvió a sonar a las dos de la madrugada del 18 de julio. «Esta vez era el jefe de la sublevación en Tetuán, el teniente coronel Sáenz de Buruaga, quien informaba a Bahamonde que si no deponía su actitud una columna de artillería y tropas de Regulares cercarían el aeródromo».
 
Los aviones de Madrid seguían sin llegar pero Bahamonde se mantuvo firma. Tras consultar el voluminoso consejo de guerra de Bahamonde, el historiador ceutí destaca que el comandante dijo: «¡tendrán que pasar por encima de los que defendemos al gobierno legal en este momento!».
Dos horas y media después el aeródromo estaba rodeado y el asedio apenas tardó unos minutos. Las fuerzas atacante no dañaron la pista de aterrizaje, que sería utilizada horas después por el avión que traía al general Francisco Franco.
 
«El comandante no tardó en comprender que los aviones prometidos por Casares Quiroga no iban a llegar nunca, que resistir sólo serviría para contribuir al derramamiento de sangre y que su primo había ganado esta partida», ha comentado a Efe Francisco Sánchez.
 
A las 05.15 horas de la madrugada del 18 de julio, el comandante enarboló un pañuelo blanco, salió con sus hombres a la pista de aterrizaje y entregó su pistola al comandante de Regulares Serrano Montaner, siendo trasladado a la fortaleza militar del Monte Hacho de Ceuta.
 
Unas horas más tarde, en la mañana del 19 de julio, aterrizaba en el aeródromo el «Dragon Rapide» con Francisco Franco, «quien fue rápidamente informado de la actitud de su primo y que estaba detenido».

Fusilado por traición

El historiador completa el relato destacado que el 2 de agosto se celebró el consejo de guerra en Ceuta y el primo de Franco fue condenado a muerte por traición, siendo fusilado el 4 de agosto de 1936 en los muros exteriores a la fortaleza del Monte Hacho.
 
«Lo fusilaron a las cinco de la tarde, una hora inusual para este tipo de acciones», ha dicho el historiador, quien tras consultar cientos de procedimientos llevados a cabo en Ceuta y en el Protectorado Español en Marruecos, ha añadido: «durante la represión que duró hasta 1944 en Ceuta no se hizo ninguna ejecución por la tarde, por lo que estaba claro que Franco quería dar por finalizado este consejo de guerra cuanto antes».
 
El primo de Franco pudo cambiar la historia pero los aviones no llegaron y los planes de Franco siguieron su curso normal.

jueves, 25 de junio de 2015

El Grito de Zemla, 17 de junio de 1970

 
El Sáhara de los olvidados *Aomar Abed Jalil 17/6/15
El principio del NACIONALISMO SAHARAUI y el fin del colonialismo Español / Marroquí
 
“Los Pueblos se conocen por sus gentes y las obras que ellos realizan”.
 
Es un privilegio y una necesidad recordar y conmemorar un año mas EL GRITO DE ZEMLA, 17 DE JUNIO DE 1970 y defender el primer movimiento de liberación del Sahara Occidental.
 
Para saber de verdad la causa saharaui, hay que sentirse saharaui.
 
La PATRIA es el lugar de nacimiento, donde nacieron mis raíces y mi lucha hacia la independencia territorial;
 
La PATRIA es donde uno elige fundar sus raíces y su familia, me siento muy orgulloso de sentirme Canario y de tener la doble patria, la SAHARAUI y la CANARIA, desde Canarias sigo mi lucha de liberación del Sahara Occidental.

Mi deber y mi obligación moral es sumarme y dar todo lo que soy a la PATRIA SAHARAUI, todos los indicios de lo que somos con lo cual somos lo que somos, Saharauis hasta la eternidad.
 
El Pueblo Saharaui conmemora este 17 de junio de 2015 el 45º Aniversario del levantamiento popular contra el colonialismo Español y desde 1976 contra la ocupación Marroquí, Zemla el primer intento pacífico para recuperar los derechos del Pueblo Saharaui a la Liberación e Independencia y Soberanismo (al igual que esta hazaña se repite por la población civil saharaui en las zonas ocupadas el 10 de octubre del 2010 en GDEIM IZIK contra la ocupación de Marruecos del Sahara Occidental, con el mismo fin: el estado saharaui independiente) y el preludio, tres años después, del desencadenamiento de la lucha armada dirigida por el Frente Polisario, España negando a los saharauis su derecho a la autodeterminación; España había elaborado un documento que imponía la integración de la población saharaui en la metrópoli Española, declarando en los años 60 el  Sahara Occidental una ”provincia Española”.

Los manifestantes saharauis presentes en Zemla y liderados por Mohamed Sidi Brahim Lebsir empujados por un sueño: El estado saharaui independiente, entregaron una petición al General Peréz de Lema, Gobernador General del Sahara Español, en el Aaiun.
 
El origen del levantamiento de Zemla se venía madurando desde los años 60; en 1966 Mohamed Sidi Brahim Lebssir “Bassiri”, funda el periódico Al-Shihab “La Antorcha”; en dicho periódico se oponía abiertamente a las ambiciones de Marruecos sobre el Sahara Español.
 

En uno de sus artículos escribió con mucha claridad: “El Sahara Occidental nunca ha sido Marroquí, el reino de Marruecos no podrá justificar que el Sahara Occidental haya formado parte del citado reino alauita, a lo largo de la historia, Marruecos nunca envió ningún gobernador Marroquí al Sahara Occidental, ni tampoco los Saharauis han rendido ninguna pleitesía a ningún monarca Marroquí”.
 
Y el 11 de Diciembre de 1969 se constituye formalmente el Movimiento de Liberación “Harakat Tahrir”, cuyo principal objetivo era el de conseguir la Independencia del Sahara Occidental de España por los medios pacíficos; ya por esas fechas la organización pasaba de mas de 5.000 afiliados en menos de medio año de existencia.
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El Principio del NACIONALISMO SAHARAUI y el fin del colonialismo Español
El 17 de junio de 1970, la Organización hizo una demostración publica organizando una manifestación-concentración en Zemla en el Aaiun, en contra de la colonización Española,que fue brutalmente reprimida por la legión Española (el primer acto de terrorismo de estado contra la población civil saharaui, años mas tarde a finales de 1975 el Gobierno marroquí invade al Sahara Occidental y  comete terrorismo de estado incluyendo genocidio contra la población civil saharaui hasta la actualidad, 39 años de terrorismo de estado contra el Pueblo Saharaui).

Bassiri fue localizado y encarcelado junto a cientos de ciudadanos saharauis que estuvimos presentes en la manifestación-concentración en Zemla, oficialmente por el Gobierno de la metrópoli declararon que hubieron una decena de heridos entre los nativos y  3 muertos; los Saharauis reconocemos que hubieron más de una docena de muertos, sin contabilizar los muertos posteriores a las detenciones por las fuerzas Españolas (por ejemplo, tres días después de la encarcelación y de torturar a Bassiri, hoy  parece más probable con señas y detalles de oficiales españoles que al amanecer del tercer día fue conducido a un campo de dunas próximo a el Aaiun y fusilado), amén de los deportados a las fronteras de Marruecos (que corrieron peor destino, incluyendo desapariciones y muertos por el reino de Marruecos)  y en el mejor de los casos a la frontera de Mauritania; casos inauditos e inexplicables ya que la mayoría de los ciudadanos saharauis deportados a las fronteras de Marruecos y de Mauritania son españoles, según el real decreto de los años 60 que el Sahara Occidental es una “provincia española, la nº 53 del Estado Español”.

En el año 2013, una expedición de expertos en antropología de la Universidad de la Comunidad Autónoma Vasca visitaron las zonas liberadas del Sahara Occidental donde hallaron fosas comunes con cuerpos de ciudadanos saharauis con el DNI español; estos cuerpos fueron asesinados y enterados en fosas comunes por el ejercito invasor Marroquí.
 
El Pueblo Saharaui reconoce a Mohamed Sidi Brahim Lebssir “Bassiri” el padre de la Independencia del Sahara Occidental y uno de los primeros desaparecidos y un mártir nacional.
 
¡¡¡HONOR Y GLORIA ETERNA A LOS MÁRTIRES SAHARAUIS!!!
 
Yo Aomar uld Sidi Abd uld Sidi Jalil uld Sidi Daud, soy uno de los cientos de supervivientes que participamos y vivimos de ese gran e inmemorable día del nacionalismo Saharaui; en la reciente historia del Sahara Occidental, echando memoria a los recuerdos ya ocurridos hace 45 años, me viene  a la memoria a golpes de imágenes en color lo sucedido en las últimas horas del desenlace inesperado por los asistentes y participantes de la manifestación-concentración en Zemla. Yo contaba por esas fechas unos 12 años y era consciente de lo que estaba pasando en mi tierra; un año antes ya tenía noticias del movimiento que lideraba Bassiri, ya que la casa de mis padres era un punto de encuentro y se hablaba de esos temas.

Mi generación y la de mis hermanos mayores tomamos la decisión y éramos conscientes de la realidad del momento, de seguir las directrices del movimiento de luchar por los medios pacíficos para lograr la Independencia del Sahara Occidental de España. Unas dos semanas antes del 17 de junio, la mayoría de los habitantes del Aaiun sabíamos y estábamos informados de esta manifestación-concentración; en un principio la manifestación pacifica se iba ubicar en otra zona de la capital cerca del aeropuerto, a lo largo de las semanas se iba cambiando de zona por orden del Gobernador General del Sahara Español, hasta la definitiva que se hizo en Zemla. Esta manifestación-concentración estaba oficialmente autorizada por la gobernación del territorio, ”no nos olvidemos que por los años 70 las manifestaciones en España estaban prohibidas”. Por esos días y especialmente ese sábado 17 de junio, me estaba preparando los exámenes finales de mi curso, durante todo el día los organizadores con megafonía y caravanas de coches anunciaban la manifestación y el lugar de la concentración; al medio día del 17 de junio mi padre me autoriza a descansar de los repasos de las asignaturas y que puedo participar en la manifestación.

Cerca de mi casa pasaban cientos de coches hacia la concentración en Zemla, accedí a subirme a uno de los coches que me llevó al centro de la manifestación, donde me encontré con una gran mayoría de mis amigos y vecinos, fuimos partícipes desde el montaje de las jaimas hasta la organización de las zonas de los mitines y la distribución de los compatriotas en cada jaima, dar las charlas sobre el motivo que nos llevó a participar y a convocar una manifestación para reclamar más participación para los jóvenes saharauis en su destino para lograr la independencia pacíficamente .

Sobre las 17 y las 18 horas empieza el desenlace final e inesperado; en ese tiempo aparece la policía territorial escoltando a miembros saharauis de la yemaha, que fueron rechazados por los asistentes a la manifestación; una segunda vez se rechaza a otro grupo escoltado por la policía y la tercera vez aparece el ejercito de la legión donde nos indican que están autorizados a dispersar y a disparar con las armas a la manifestación-concentración, a todos los asistentes si no les hacemos caso; en un abrir y cerrar de ojos, empiezan a disparar en contestación a las piedras recibidas de los participantes a la manifestación -concentración en la explanada de Zemla, donde habían decenas de jaimas para tal concentración.

Los participantes al oír los disparos y sin dar credibilidad a lo que estaba pasando… entre los participantes habían niños/as, mujeres, ancianos/as, jóvenes y adultos, empezaron a buscar refugio y a huir hacia la ciudad o a otras barriadas para salvarse de las atrocidades que estaba cometiendo el ejercito de la legión española sobre la indefensa población civil Saharaui; yo personalmente fui herido desde los primeros disparos, ya que estaba enfrente de ellos y veía de primera mano lo acontecido, la brutal represión y desigual tratamiento e inesperado a la población nativa, fui herido en mi brazo izquierdo y en  mi muslo de la pierna izquierda, al momento con otros compatriotas que me ayudaron a subirme a un todo terreno militar que me acercaron al hospital general de El Aaiun, estuve ingresado en una planta que el 100 por 100 de su ocupación eramos de los batidos por la legión Española en Zemla, estuve unos 30 días, los heridos teníamos de toda clase de heridas, en los brazos, espalda, estómago, piernas que se amputaron… etc. Cuando me dieron el alta médica, estuve todo el verano hasta finales de octubre yendo diariamente a presentarme al cuartel de la policía territorial y cumpliendo la presencia durante el día hasta el atardecer que volvía a mi casa; fui el más joven de los heridos por el ejército de la Legión española. Zemla marcó mi generación y nos mostró el camino a seguir para liderar la lucha a la libertad y a la Independencia del Sahara Occidental con dignidad. 45 años más tarde seguimos como el primer día, fieles a nuestra sagrada causa Saharaui, a los principios del Frente Polisario y nuestra dignidad intacta e inmaculada.
 
Por *Aomar Abed Jalil
Presidente de la comunidad saharaui en gran Canaria (ISOC)
Coordinador de la coordinadora sindical canaria de apoyo al pueblo saharaui (COSCAPS).

Refugiados y genocidio: 20 de Junio ¡Nada que celebrar por los saharauis! – El genocidio saharaui por Marruecos continúa, Y LA TORTURA TAMBIÉN

 
El día mundial del refugiado ¡Nada que celebrar por los saharauis!
 
Cada veinte de junio, de cada año el mundo mundial o eso que conocemos, y mal conocemos como LA ONU, celebra el dia mundial del refugiado.

 Los saharauis y por extensión el resto de refugiados, no deberíamos celebrar este dia. Sencillamente porque no es un estado, situación buena que merezca ser celebrada. ¡Vamos, que no se trata de un cumpleaños feliz!. Al contrario, se cumplen años de infelicidad.

 Este dia, debería ser de repudio a la impunidad de los Estados y gobiernos que nos imponen esta condición de refugiados. A esos países que nos dictan, a través de mecanismos creados por ellos mismos y que les dan nombres llamativos: ONU, CONSEJO DE SEGURIDAD, ASAMBLEA GENERAL DE LA ONU, OTAN…cómo y cuando debemos ser libres, independientes o simplemente refugiados, para jactarse de nosotros y reprocharnos una migaja de pan, que por cierto es nuestra.

 La impunidad conque la ONU mantiene el status de refugiados, al pueblo saharaui, está dictada por los países que precisamente, se erigen guardianes de la justicia, sincronizados y en sintonía y armonía en el circulo del CONSEJO DE SEGURIDAD. Estos países o grupo de “amiguetes”, impunemente deciden quien vive y quien muere…salvo en nuestro caso. Sí. Hemos aguantado cuarenta aniversarios del refugiado. Hemos consentido, en pro de la paz, grandes sacrificios y concesiones; pero resulta que “el guardian de nuestra cárcel, nuestro carcelero, también es impune.

 Si. IMPUNE; porque Francia y España, fundamentalmente, se niegan en rotundo a que seamos un pueblo libre e independiente, dentro de nuestro país: LA RASD. Se niegan; porque estamos en la ZONA DE INFLUENCIA DE FRANCIA. Se niegan porque estamos a ORILLAS DEL OCEANO ATLANTICO. Se niegan, junto con otros; porque nuestro SUELO y nuestro MAR, son RICOS. Y se niegan porque Marruecos es su SIERVO FIEL, para el control de la región.

 ¿CON TODO ESTO, QUE ES LO QUE HAY QUE CELEBRAR, PUES?

 Ahí está Tekber Haddy, los cientos de saharauis desaparecid@s, decenas de encarcelad@s, cientos de juicios sumarísimos y…y …y Marruecos continua IMPUNE ante los ojos de la ONU.

 ¿No es esto violencia? Y de Estado, además.

 En la actitud de TEKBER, se resume todo el valor de todo un pueblo en lucha por su libertad y dignidad. Por eso Tekber, no está en la soledad. No lucha sola. Está con ella toda una HORDA de solidari@s anónim@s y no tan anónimos. Estácon ella su pueblo. Y con este arsenal humano y político, solo le espera la victoria, como bien afirmó en su dia Emiliano Zapata: ” YO ESTOY RESUELTO A LUCHAR CONTRA TODO Y CONTRA TODOS SIN MAS BALUARTE QUE LA CONFIANZA Y EL APOYO DE MI PUEBLO”.
 
¡¡¡ Sahara libre !!!
 
El genocidio saharaui por Marruecos continúa
Tan solo durante los últimos 2 años, se ha tenido la muerte de 9 presos políticos saharauis en las cárceles marroquíes, debido a torturas, tratos inhumanos y degradantes, así como a la negación sistemática de servicios atención de salud.
 
Es pertinente recordar que, en el período de la guerra de liberación librado por el Frente Polisario contra el invasor marroquí, correspondiente a los años 1975 a 1991; Marruecos mantuvo centros de detención y tortura clandestinos, para los prisioneros saharauis, de los cuales un número importante eran solo civiles.
 
Se estima en alrededor de 500 saharauis los desaparecidos por esta política del invasor marroquí, pero siendo el genocidio terrible,
 
¿se imaginan los chilenos estar 16 años en Villa Grimaldi?
 
¿se imaginan los argentinos estar 16 años en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA)?
 
Marruecos tortura
 
Publicado el 09/06/2013
Este video te enseña lo que sucedio en el sahara ocupado y seguira sucediendo si no se toman decisiones. Sahara libre ya!
 
Comisión de las familias de los detenidos políticos saharauis del grupo Gdeim Izik
La comisión de las familias de los detenidos políticos saharauis del grupo Gdeim Izik denuncia torturas y malos tratos en las cárceles marroquíes, denegación de servicios de salud a los prisioneros políticos y esto luego que estos civiles fueron juzgados y condenados por tribunales militares marroquíes en una situación jurídica aberrante, en que la parte acusadora fue juez y parte, sin el debido derecho a defensa de los acusados saharauis y considerando como pruebas confesiones obtenidas bajo tortura.
 
Foto de Safir Safir Sahrawi.
 
 
لجنة عائلات المعتقلين السياسيين الصحراويين
مجموعة أگديم إزيك
إدارة السجن المحلي سلا 1 تنقل معتقلين سياسيين صحراويين إلى المستشفى
نقلت ادارة السجن المحلي سلا 1 بتاريخ 18 يونيو 2015 الموافق للفاتح من شهر رمضان الكريم المعتقل السياسي الصحراوي عن مجموعة أگديم إزيك محمد أمبارك لفقير إلى المستشفى بعد إصابته بإنتفاخ وورم على مستوى الرجل اليسرى بعد العملية الجراحية التي أجريت له .
وكان محمد أمبارك لفقير قد أصيب منذ عشرة أيام أو أكثر بورم وإنتفاخ على مستوى الرجل اليسرى لم يحدد طبيب المصحة السجنية بالسجن المحلي سلا 1 طبيعة الورم و الانتفاخ أو الأسباب التي نتج عنها ، نقل على إثره صباح يوم أمس الخميس 18 يونيو 2015 إلى المستشفى دون أن تجرى له أية فحوصات طبية بسبب عطلان الأجهزة الطبية حسب إفادته للجنة عائلات المعتقلين السياسيين الصحراويين
يذكر أن المعتقل السياسي الصحراوي محمد أمبارك لفقير قد أمضى قرابة 25 يوما بالمستشفى الجامعي إبن سينا أين خضع لعملية جراحية على مستوى الرجل اليسرى مطلع شهر ماي 2015 .
وفي ذات السياق نقلت إدارة السجن المحلي سلا 1 المعتقل السياسي الصحراوي إبراهيم الاسماعيلي في نفس اليوم إلى المستشفى الجامعي إبن سينا بالعاصمة المغربية الرباط .
المعتقل السياسي الصحراوي إبراهيم الاسماعيلي الذي يعاني من عدة أمراض ناتجة حسب إفادته للجنة العائلات عن التعذيب و ضروب سوء المعاملة القاسية التي مورست عليه بكل من السجن الاكحل في مدينة العيون / الصحراء الغربية و السجن المحلي سلا 2 بالقرب من العاصمة المغربية الرباط خضع صباح يومه الخميس 18 يونيو 2015 لحصة علاجية بواسطة أشعة الليزر على مستوى البواسير .
للإشارة أصدر القضاء العسكري المغربي شهر فبراير من سنة 2013 حكما قاسيا و جائرا في حق مل من المعتقلين السياسيين الصحراويين محمد أمبارك لفقير و إبراهيم الاسماعيلي تصل عقوبته ما بين خمسة و عشرين سنة و المؤبد في غياب تام لضمانات و معايير المحاكمة العادلة
لجنة عائلات المعتقلين السياسيين الصحراويين
 
مجموعة أگديم إزيك
 
Jóvenes saharauis denuncian torturas en cárceles marroquíes
 
Emitido por Antena 3 Canarias el 11 feb. 2011
Es lo que denuncian 3 profesores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria que consiguieron el pasado fin de semana entrar en el Aaiún.

El conflicto saharaui: Cronología de un fracaso internacional


viernes, 22 de mayo de 2015

José Luis Morro y el exilio republicano en el norte de África

 
Francisco Sánchez Montoya en HISTORIA DE CEUTA Y EL PROTECTORADO ESPAÑOL 22/5/15
Un buen número de españoles tras la guerra civil emprendieron el exilio mexicano y otros hacia Oran y con posterioridad a la ciudad internacional de Tánger, Casablanca o Rabat. Como el caso del profesor ceutí Luis Abad.
 
El historiador segorbino, José Luis Morro Casas, presentó su último libro sobre los campos de concentración franceses en el norte de África, titulado: “Campos africanos. El exilio republicano en el norte de África”. Libro imprescindible para conocer la intrahistoria de lo acontecido en este todavía poco conocido exilio republicano.

 Cabe recordar que la primera publicación de Jose Luis Morro, dentro de esta colección se centró en el Campo de Vernet d’Àriège, sobre la tragedia vivida al final de la Guerra Civil por miles de españoles que atravesaron la frontera hacia Francia; su hacinamiento en playas y campos de concentración, el trato vejatorio que recibieron por parte del gobierno francés, la huida a países de acogida de algunos, la participación de otros en la II Guerra Mundial, la muerte de muchos de forma despiadada. De este libro ya se han realizado dos ediciones y en este momento se encuentra agotado.

El segundo libro, trata sobre el Campo de Gurs, también agotado en estos momentos.

“Campos africanos. El exilio republicano en el norte de África”, hace mención a la salida de Max Aub del campo argelino de Djelfa y, su posterior embarque en el puerto de Casablanca, el 10 de septiembre de 1942 en el vapor portugués Serpa Pinto rumbo a México, meses antes de que se cerrase definitivamente el campo de concentración de Djelfa.

No obstante, Jose Luis Morro desarrolla la historia centrándose en el barco inglés “Stanbrook”, que partió desde el puerto de Alicante hacia Orán. De hecho, en el anexo reproduce una relación nominal de los pasajeros embarcados, recopilada por el profesor Juan Bautista Vilar, en el que aparecen 2.620 pasajeros. El barco que hace 75 años sacó de España a miles de refugiados. El puerto de Alicante fue escenario de la tragedia que se vivió, cuando miles de republicanos llegaron desde todo el país con la esperanza de escapar de la represión. Se encontraron sólo con este navío mercante que sólo pudo salvar a unos cuantos miles, en los últimos días de la guerra. El barco, con una capacidad para 800 personas, llegó a cargar a casi 3.000 refugiados rumbo a Orán, al frente del buque estaba el capitán Dickson.

Este puerto al final de la contienda, fue una tabla de salvación para cientos de republicanos, ya que caídos los puertos de Cataluña, el de Alicante era el único que quedaba libre, allí se reunieron unas 20.000 personas huyendo, entre las que había familias, cargos públicos, campesinos, maestros, militares en derrota, a quienes les habían prometido que habría barcos que les sacarían de España.

 El destino de este éxodo fue Orán y su región: la Argelia occidental limítrofe con Marruecos. Las cifras que recoge el historiador Juan B. Vilar son las siguientes: 8.000 asilados en Argelia, a los que se suman 4.000 en Túnez y 1.000 aproximadamente en Marruecos. Las mujeres y los niños eran conducidos a centros de albergue mientras que la gran masa de excombatientes y los varones en edad militar fueron internados en campos de trabajo, de los que destacamos los argelinos de Morand y Suzzoni, el oranés de Rélizane. Se crearon también campos de castigo como el de Merijda y Djelfa.

El historiador José Luis Moro y Ceuta
En las décadas de los años ochenta este prestigioso historiador estuvo en nuestra ciudad realizando el servicio militar. Y desde entonces guarda con gran cariño aquella Ceuta que lo acogió.  Son numerosas sus conferencias y estudios sobre el todavía desconocido exilio en el norte de África. La pasada semana intervino en el Ateneo de Madrid, dentro del marco del 75º aniversario del Exilio Republicano, Organizada por la Asociación de Descendientes del Exilio español.

Contando con Ludivina García, Bechir Yazidi, profesor de la Universidad de Manoubade, Túnez, y especialista en el exilio en el Norte de África. Victoria Fernández Díaz, investigadora, y autora del libro: El Exilio de los marinos de la República, hija de refugiado en el Norte de África.  También son de destacar su trabajo sobre Max Aub, en Guerra Civil, exilio y literatura; Anna Seghers y Max Aub: dos destinos unidos por Gilberto Bosques; El exilio cultural de la guerra civil (1936-1939). Max Aub, ¿un exilio diferente?; El exilio literario español de 1939; Literatura y cultura del exilio español de 1939 en Francia, entre otros. Y sus últimos libros, Campo de Vernet d’Àriège, Campo de Gurs y este último Campos africanos. El exilio republicano en el norte de África.

De la fosa común a un nicho
El 18 de agosto de 1944, a la siete de la mañana, fueron fusilados los tres jóvenes alicantinos. Un camión militar transportó sus cuerpos al cementerio, siendo enterrados en la fosa común. Pero, cinco años después, el 15 de noviembre de 1949, José Guerrero Garrido abonó el traslado de los restos de estos tres republicanos desde a un nicho. Como detalle significativo, en la lapida donde se tallaron sus nombres, se dibujó en grande y justo encima una gran estrella de cinco puntas, símbolo de las Juventudes Socialistas Unificadas, que todavía continúa en el cementerio de Ceuta. En torno al exilio español en el Magreb

 existe un gran desconocimiento, a pesar de los años transcurridos, esa aventura humana que vivió una parte del exilio español en el norte de África: cárceles, campos de concentración, compañías de trabajos forzados y represión. Cuando llegaron frente a Orán, el puerto de la costa argelina, empezó un verdadero calvario. La aventura de esta España peregrina no terminó oficialmente hasta que iniciada la transición democrática en España, la nueva Constitución, refrendada por una inmensa mayoría de españoles, puso fin a la realidad y la dialéctica de las dos Españas, iniciándose un periodo de reconciliación y de consenso democrático. La información sobre el exilio republicano, ha sido notoriamente insuficiente en los medios de comunicación de masas, de modo que la mayoría de la población, especialmente los jóvenes, lo desconocen.

De Orán a la fosa común de Ceuta
Miles de españoles se encontraban el 28 de marzo de 1939 en el puerto de Alicante, entre ellos tres jóvenes, Antonio Reinares Metola, José Congost Plá y Ramón Valls Figuerola, ellos aguardaban un barco que les permitiese abandonar España, camino del exilio lo que realizaron en el buque Stanbrook, zarpando hacia Orán (Argelia). Cinco años después estos tres alicantinos fueron fusilados ante los muros de la fortaleza del Monte Hacho y enterrados en la fosa común, a los pocos años sus cuerpos fueron trasladados a un nicho.

 Pudieron abandonar Argelia, tras muchas penurias, y establecerse en el Marruecos francés, concretamente en Casablanca, donde organizan una resistencia al régimen, con la creación de la denominada Unión Nacional Antifascista (U.N.A.). Estudian la posibilidad de establecerse en Tánger, como cabeza de lanzadera. El 10 de agosto de 1941 se desplaza a la ciudad internacional José Congost. Realizó el viaje en ferrocarril, escondido en un cajón y protegido por el jefe de estación.  Comienzan a recibir desde Casablanca el boletín Reconquista de España, que lo adaptarían con el nombre de Liberación de España, escrito a máquina, y lo reparten por la ciudad.

 Como el trabajo de captación va en aumento, el recién llegado José Congost requiere nuevamente de Casablanca el envío de otro delegado más y a los pocos meses llegó por el mismo conducto Antonio Réinales Metola, este tiene en sus planes inmediatos el trabajo de reorganizar las Juventudes Socialistas Unificadas. Al cabo de algunos meses formó un comité, integrado por Amalia Guerrero, Sebastián Mesa, León Azulay, Jacob Cuby y Rubén Bengio.

 En septiembre de 1941 se envían dos nuevos dirigentes desde Casablanca, Adelo Aguado Hidalgo y Ramón Valls Figuerola; éstos asumen mayores y más amplias atribuciones y, sobre todo, el propósito de abrirse camino hacia Ceuta, entrevistándose con Demetrio Valentín, quien sirve de enlace para hablar con Pedro Rodríguez, dirigente socialista, quien hacía pocos meses había salido del Hacho. También asistieron el secretario político del PSOE Juan Traverso, y los cenetistas Agustín Álvarez y López Infante.

 Debido a los nuevos proyectos deciden que el dirigente recién llegado desde Casablanca, Adelo Aguado, viaje a Madrid para mantener algunas reuniones y obtener más información. Pero fue detenido y llevado a la Dirección General de Seguridad, en la Puerta del Sol, y tras duros interrogatorios se le acusó de “atentar contra la seguridad del Estado y fomentar la organización de partidos políticos”. Tras un consejo de guerra sumarísimo, fue ejecutado a garrote vil el 28 de mayo de 1942 en Madrid. La detención de Adelo Aguado origina que las autoridades franquistas comiencen a encarcelar a los demás miembros que se encontraban en Ceuta y Tánger. En total son noventa y un detenidos. Todos son enviados a Ceuta, los hombres a la fortaleza del Hacho y las mujeres a la prisión del Sarchal. Se celebró el consejo en el cuartel de Sanidad, habilitándose una gran sala especial, comenzando el 9 de marzo de 1944. Después de siete días de vistas y declaraciones se aprobaron las múltiples condenas, destacando las penas de muerte a los alicantinos, José Congost Plá, Antonio Reinares Metola y Ramón Valls Figuerola, acusándoles de un delito contra la seguridad del Estado.