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lunes, 16 de noviembre de 2015

El Auschwitz de Fuerteventura

Montaje fotográfico realizado en la Central de Observación de la Dirección de Prisiones, donde se estudiaba y calisificaba a los reclusos. Imagen: Tusquets. Foto de jotdown.es en

Gais, lesbianas y transgénero durante el franquismo

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Aún son pocos los que conocen la historia, pero durante la represión franquista un centenar de homosexuales fueron confinados en un campo de concentración en Tefía, en donde sufrieron todo tipo de vejaciones. Ahora se les rinde homenaje
 
El Día.es 18/may/08 - G. Maestre, S/C de Tenerife
Ahora que la homosexualidad cada día que pasa se esconde menos. Ahora que los hombres y las mujeres que lo deseen se pueden casar con personas de su mismo sexo o simplemente vivir su relación como cualquier otra pareja. Ahora que los gays y las lesbianas viven un momento de aceptación y normalización social creciente después de siglos de tópicos, rechazos y estigmatización. Ahora, y sólo ahora, historias como las que sucedieron en el campo de concentración de Tefía, en Fuerteventura, encuentran la oportunidad para salir a la luz y poner de manifiesto la persecución y el drama que los homosexuales de las Islas tuvieron que vivir durante el franquismo sin que prácticamente lo supiera nadie.

En Tefía estuvieron confinados alrededor de 80 canarios, a los que la autoridad competente, y en la mayor parte de las veces sin haber celebrado un juicio, condenó a trabajos forzados en aplicación de la Ley de Vagos y Maleantes y de Peligrosidad y Rehabilitación Social.

Ahora siguen siendo muy pocos los que se atreven a reconocer su paso por aquel terrible lugar que era una mezcla de campo de concentración y penitenciaría, pero no es para menos si se tiene en cuenta lo que tuvieron que pasar por su inclinación sexual.

"Pasé hambre, miseria, llanto, sufrimiento y mucho más", recuerda Octavio García, uno de los pocos que han tenido coraje para dar un paso adelante y decir sin tapujos ni vergüenza de ninguna clase que "soy maricón, y digo maricón porque a mis 78 años eso de gay u homosexual es muy moderno y yo no me identifico. A veces pienso en que no sé cómo pude salir vivo de Tefía, pero también creo que he podido disfrutar después de la vida porque no me he ocultado, no me he negado, y lo que sí he hecho es ser muy recatado y sencillo. Nunca me ha gustado la ostentación ni el escándalo y sí el decoro".

Y es que hay quien puede considerar exagerado denominar a Tefía como un centro de concentración, pero García es el primero que defiende que así sea, "porque allí nos daban una comida al día y nos tenían haciendo trabajos forzados de sol a sol, sobre todo cargando agua de un pozo y llenando bidones con agua salobre, que era la que nos daban de beber. Yo creo que la gente conoce más los campos de concentración nazis, pero en Canarias teníamos Tefía y yo creo que era igual que Auschwitz".

Incluso los trabajadores del lugar parece que en poco se diferenciaban de los temibles nazis de los que todos hemos oído hablar, ya que "aquellos funcionarios eran peores que las hienas. Nos maltrataban, nos obligaban a ponernos firmes y a cantar el "Cara al sol" con el brazo firme, y los días de ducha, por supuesto eran de agua fría y muy de vez en cuando, cortaban el agua cuando nos estábamos enjabonando y obligarnos a quedarnos así".

Respecto al régimen alimenticio de nuevo aparecen conmovedoras analogías con los alemanes, ya que García recuerda con cierta repugnancia que "nos daban escaldones de gofio con cebollas y sin aceite, o chícharos llenos de gorgojos o batatas enraizadas. Nosotros cerrábamos los ojos y nos lo comíamos porque es que si no nos moríamos. Recuerdo que un buen amigo que hice allí y que se llamaba Manuel Santana entró con 84 kilos y salió pensando poco más de 50. Creo que si realmente allí no murió nadie fue porque el plazo máximo de estancia era de tres años".

Y es que Octavio tuvo la suerte, si se puede decir que eso fue suerte, de que su confinamiento duró 16 meses. "Yo había estudiado en colegio de curas y monjas y conocía muy bien el catecismo, por lo que me dediqué a ayudar a formar en la Fe a mis compañeros", y parece que fue precisamente eso lo que me ayudó a salir antes de aquel lugar primero y a superar el trauma después.

"Mi fuerza para aguantar todo esto fue mi propio interior, mi Fe en Dios. Recuerdo que siempre tenía en la cabeza aquella frase de que Lo que tiene que suceder, sucederá y nadie lo remediará, realmente eso me calmaba".

Y es que pese a tanto sufrimiento y dolor, García se ratificó en sus creencias católicas, "aunque no soy practicante, pero lo único que le pido a Dios es que nunca, nunca jamás en la vida, vuelva a haber un sitio como aquel, porque nada de lo que yo diga hará que la gente sepa realmente lo que allí pasó".
Cabe recordar que Tefía se abrió como lugar de rehabilitación para "desviados" poco después de que terminara la Segunda Guerra Mundial y una década después de la Guerra Civil Española. "Eran tiempos terriblemente difíciles para todos y aunque acreditaras que estabas trabajando y que eras una personas decente, les daba igual y te mandaban para allá", recuerda García, al tiempo que se entristece al decir que "lo pasé muy mal porque me vi muy solo y mi madre, que era una mujer muy dura, ni siquiera fue a verme".

Resarcimiento oficial
Si por algo es conocido Octavio es por ser una de las pocas víctimas de Tefía que fue indemnizada por el Gobierno con algo más de 12.000 euros. "Lo que sucede es que muchos de los que estuvieron allí luego se casaron y tuvieron hijos para no tener más problemas y, claro, ahora no les van a decir a sus familias que estuvieron encarcelados por ser maricones. No obstante, alguno de ellos que se enteró de que yo había cobrado me llamó para que le explicara que era lo que tenía que hacer. En este punto quiero reivindicar la figura de Juanito, el pionero del carnaval, que lo mandaron allí con 18 años y permaneció allí tres años. Luchó mucho para que nos indemnizaran por tanto sufrimiento".

Pero además de lo que pudo haber cobrado o no, la verdadera satisfacción de Octavio García hoy está en el cariño y sobre todo en el respeto que recibe de la gente. "Hoy me siento tan arropado que puedo volver a Tefía, pese a que me es muy doloroso, pero tengo que ir y allí estaré".

lunes, 2 de noviembre de 2015

Paseo por Santa Catalina… Fosa común – lugar para la memoria


Francisco Sánchez Montoya en Historia de Ceuta y Protectorado español 
(Fragmento del artículo: Paseo por Santa Catalina…) 30/10/15
El 1 de noviembre de 2005, fue un día histórico, por primera vez se llevó a cabo una ofrenda de flores por parte de la Ciudad.  Anteriormente la fosa común, presentaba un aspecto lamentable. El trabajo de adecuación se llevó a cabo con un proyecto del arquitecto municipal Javier Arnaiz. En el citado lugar fueron enterrados 156 personas, tras oponerse al golpe militar de julio del 36, en su gran mayoría son militares, políticos y sindicalistas, los últimos enterramientos en ese lugar fueron realizados en agosto de 1944.

En torno a la fosa común del cementerio de santa catalina tendríamos que recordar que tanto en Ceuta, como la zona occidental del Protectorado en Marruecos más que de guerra habría que hablar de represión, pues no hubo combates ni operaciones militares. La barbarie desencadenada fue tan intensa y extendida que no sólo la sufrieron los que habían defendido la República con su labor política y sindical, sino que también cayó la misma sobre aquellos que eran simplemente más abiertos, los incrédulos por cualquier motivo, los que habían destacado en empresas culturales y actividades públicas o simplemente aquellos denunciados por rencillas personales, odios y deudas, de los que se nutrieron las cárceles ceutíes y del Protectorado español en Marruecos.

El desglose del total de asesinados en Ceuta fueron 268. Es fácil concluir, que el tema de la represión ejercida en el nuevo Estado que surge tras el golpe militar del 17 de julio de 1936 presenta aún hoy, a pesar de los años transcurridos desde entonces, numerosas lagunas. La consulta de distintos documentos permite acercarse a la tétrica realidad judicial de aquellos años. Los procedimientos sumarísimos de urgencia, que la legislación fijaba como formula ocasional, se convirtieron, sin embargo, en la única fórmula empleada por los tribunales para juzgar los supuestos delitos de los que no eran adictos al nuevo régimen.

Amparados en la más absoluta impunidad y parapetados tras la vía jurídica no dudaron en acusar y condenar de adhesión a la rebelión a los que precisamente habían defendido la legalidad constitucional. Daba igual que las acusaciones realizadas se refirieran a asesinatos, pertenencia a organizaciones políticas o sindicales, participación en saqueos de iglesias, insultos, redacciones de periódicos, pertenencia la masonería, etc. Y, desglosando las cifras, se puede apreciar que el mes de agosto de 1936 se convierte en el más trágico de toda la represión en Ceuta, con 73 víctimas, de las cuales tan sólo siete se efectúan tras los respectivos consejos de guerra; el resto, sesenta y seis, fueron debidas a las sacas de madrugada.

Por militancia política, el número mayor de fusilados fue para los anarcosindicalistas y por profesiones el estamento militar fue el más castigado, sobretodo en 1938. Tras el inicio de la represión, con el paso de los meses, el número de fusilamientos fue disminuyendo paulatinamente. En los cinco primeros meses se registraron un total de ciento veintiocho ejecuciones, casi el 50% de las llevadas a cabo durante toda la represión. En 1937 se registraron noventa y seis, para continuar bajando hasta cuarenta y uno en 1938, y hasta seis años después, en agosto de 1944, no se consignaron los últimos tres fusilamientos en Ceuta. Estos datos confirmarían la conclusión en el sentido de que la represión sustancial se produjo en los primeros meses.

Tras las primeras ejecuciones en Ceuta, el 21 de julio de 1936, hasta 1944, en todas se consigna herida por arma de fuego, aunque después, en el registro civil, aparecen muchos tachados. Hay un paréntesis de seis años, desde 1938 a 1944, que no se producen más ejecuciones. Tal vez las hubo, pero se pudieron encubrir en los libros como hemorragia interna. Esto ocurrió con el fusilamiento de los tres miembros de la resistencia en Tánger, pero es evidente que el error en el número de fusilados no consignados debe ser muy pequeño. Si se toman en cuenta los días en que se producen las ejecuciones y el número se observa que no parece que existiera una norma que regulara las mismas. Hay meses que durante varios días consecutivos se realizan fusilamientos y otros que las fechas se distancian considerablemente. Pero es irrefutable que tras algún ataque de las fuerzas republicanas en la madrugada siguiente realizaban ejecuciones. También se incrementa en torno a las celebraciones de determinados aniversarios y cuando en el frente fallecían soldados o miembros de la Falange local.

Ángel García Ruiz
Don Ángel como lo conocían sus alumnos fue el autor de la música del himno de Ceuta, fundó y dirigió el Conservatorio municipal, creó la Masa Coral, el Cuadro Lírico; fundó y dirigió la Orquesta Sinfónica y la asociación Amigos de la Música y fue el director de la banda de música del Tercio. Sus restos reposen en una tumba apartada, mejor decir oculto del cementerio, donde se accede tras pasar por una empinada escalera y un frío muro. Todo esto ocurre desde 1956 cuando Don Ángel García Ruiz falleció de un cáncer de estómago y fue enterrado “fuera del Cementerio”.

La curia ceutí de aquellos grises años no le perdonó su libertad de pensamiento. En este 2004 se está conmemorando el ochenta aniversario de la primera audición del himno. Sobre Don Ángel, el catedrático Antonio Garrido Aranda escribió: “El profesor que más hizo por la música en Ceuta en un largo trecho, que iría desde los años 30 a mediados de los cincuenta, fue don Ángel García Ruiz, uno de los fundadores del Conservatorio, con los hermanos Alcalá Galiano. Era un músico en toda la extensión de la palabra. Lo recuerdo como una persona muy seria y responsable, pero sin quitar un ápice de humanidad y educación…”. También el abogado Fernando Díaz Bermejo, escribió: “Hace más de treinta años, contando unos quince o dieciséis años de edad, cuando acompañando a mi padre, que era un gran melómano y aficionado a la música clásica, al cementerio para visitar supongo la tumba de algún familiar, me contó la historia de quien había sido director de la orquesta de Ceuta y compositor de su himno, y por qué su enterramiento estaba fuera de los límites del camposanto, en tierra no consagrada…”.

Sobre los inicios del Conservatorio de Ceuta, por el que tanto hizo Don Ángel, tendríamos que referirnos a lo escrito por Vicenta Marín, donde destaca que en 1932 fue creada una escuela particular de música por iniciativa de un grupo de personas que consideraban que era una parcela educativa que no estaba cubierta en la ciudad.

La creación de este centro fue justificado por los profesionales del arte musical, manifestando que existía un gran número de alumnado que se estaban viendo privado de poder cursar esta enseñanza por falta de recursos ya que el gasto que les suponía era superior a los medios económicos de los que disponían. En el año de su fundación, como escuela particular, se propuso al Ayuntamiento que se hiciera cargo de ella, con lo cual se consiguió que pasara a funcionar como escuela Municipal de Música, a partir de mayo de 1932. Para ello, aportó una subvención para cubrir gastos de funcionamiento.

La Corporación se comprometió a proporcionar a la Escuela el material y mobiliario necesario para su total funcionamiento. El 18 de noviembre de 1932 comenzaron las gestiones, por parte de su director Don Ángel García Ruiz, para dar carácter oficial a los estudios. Consiguiéndose en 1933, que el Ayuntamiento declarara la Escuela Municipal de Música como Conservatorio.

sábado, 17 de octubre de 2015

"Las familias de las víctimas de las muertes de Ceuta se han quedado sin palabras al leer el auto"

Las víctimas de las muertes de Ceuta

  • El juzgado ha exculpado a los 16 guardias civiles imputados por la muerte de 15 personas al ser repelidas en la frontera con pelotas de goma y botes de humo
  • "Confiamos y tenemos la seguridad de que la muerte de mi hermano no va a quedar impune y vamos a salir adelante", le han dicho familiares de las víctimas a la activista Helena Maleno
  • "Hemos devuelto la tranquilidad por este sin sabor de los imputados y de sus familias", afirma a eldiario.es Jesús Martín Vázquez, abogado del capitán imputado

 El Diario.es - Gabriela Sánchez 15/10/15
 "Buenas noticias". Son las palabras escogidas por la Guardia Civil para celebrar  el archivo provisional de la causa que investigaba la muerte de 15 personas en aguas fronterizas de Ceuta. "Hay madres destrozadas para las que no son buenas noticias. Un padre que se ha quedado sin su hijo mayor, que también dice que no son buenas noticias. Para ellos, para los derechos humanos y para la democracia, no son buenas noticias", dice Helena Maleno, activista y premio de Derechos Humanos de la Unión Progresista de Fiscales y del Consejo General de la Abogacía Española, entre lágrimas después de hablar con las familias de algunas de las víctimas del 6 de febrero de 2014.

"Conseguiremos justicia donde sea. Confiamos y tenemos la seguridad de que la muerte de mi hermano no va a quedar impune y vamos a salir adelante", han señalado desde Camerún los familiares de algunos de los fallecidos a la portavoz de Ca – Minando Fronteras tras conocer la noticia del sobreseimiento provisional de la causa que investiga la muerte de sus allegados. Algunos de los supervivientes del 6 de febrero que alcanzaron Europa posteriormente han perdido su creencia en la justicia. "Ellos nos han dicho que sabían que esto iba a ocurrir, que han visto cómo tratan a los migrantes en las fronteras", traslada Maleno.

Al otro lado, la Unión de Oficiales de Guardias Civiles ha mostrado sus satisfacción por la decisión judicial y destaca que "el derecho a la presunción de inocencia de los 16 imputados debe prevalecer". "La jueza ha concluido que no hay ninguna relación causa y efecto entre la actuación de los guardias civiles y las muertes. Los agentes imputados solo han cumplido la ley. "Hemos devuelto la tranquilidad por este sin sabor de los imputados y de sus familias", afirma a eldiario.es Jesús Martín Vázquez, portavoz de la asociación de mandos y letrado del capitán de la Guardia Civil de Ceuta, imputado en la causa.

El pasado 6 de febrero 15 personas murieron en las aguas fronterizas de Ceuta en un intento de entrada repelido por la Guardia Civil con botes de humo y pelotas de goma. La jueza encargada del caso, María del Carmen Serván, ha decretado este jueves el sobreseimiento provisional de la causa contra 16 guardias civiles por los delitos de homicidio y lesiones. La magistrada concluye que los agentes de la Guardia Civil emplearon el material antidisturbios "con efecto disuasorio" y afirma que "no existe ningún indicio que permita afirmar que los agentes imputados hicieron un uso inadecuado del material".

El auto también sostiene que los "los inmigrantes no eran personas en peligro en el mar" porque, dice, "asumieron el riesgo de entrar ilegalmente en territorio español por el mar a nado, en avalancha y haciendo caso omiso de las fuerzas marroquíes y de la guardia civil". Y cuestiona que los cuerpos localizados en aguas ceutíes los días posteriores correspondiesen a aquellos que perdieron la vida el 6 de febrero.

"Las familias ya tienen el auto y se han quedado sin palabras", dice la defensora de derechos humanos Helena Maleno, quien se hizo eco desde el primer momento de la versión de los migrantes. "Los defensores de los derechos humanos también vamos a seguir adelante", insiste la activista.

A lo largo del auto, la jueza dedica varias hojas a desacreditar el informe de la ONG Ca–Minando Fronteras y cuestiona su metodología. "No es un informe jurídico. Es un informe elaborado para arrojar luz sobre nuestras políticas fronterizas. Nos lo pidió el juzgado y, de buena fe, lo entregamos debido a que no había ningún testigo en el lado español. Todos fueron devueltos en caliente", afirma Helena Maleno al respecto.

"La magistrada lo analiza como si fuese un documento jurídico cuando no lo es. Usamos la metodología de nuestro colectivo, que es participativa y consiste en discutir a partir de la versión aportada por la otra parte para interaccionar con la red", añade Maleno. 

"Nuestro informe se ha usado para desprestigiar la labor de los defensores de derechos humanos y a las víctimas, destacando únicamente determinados testimonios, de forma segada", lamenta. "Este auto puede agravar la situación de inseguridad que ya teníamos los defensores de derechos humanos", añade la activista que ha sufrido varios ataques y amenazas por la labor de defensa de los derechos humanos que realiza en Marruecos.

Una de las frases del auto provoca un dolor más pronunciado en la defensora de derechos humanos.
"Los inmigrantes no eran personas en peligro en el mar que precisasen ayuda (...). Los inmigrantes asumieron el riesgo de entrar ilegalmente en territorio español por el mar a nado, en avalancha y haciendo caso omiso a las actuaciones disuasorias tanto de las fuerzas marroquíes y de la Guardia Civil".

"Eso va contra nuestras leyes. Para eso tenemos a Cruz Roja y a miles de personas que se lanzan a salvar a los migrantes. El 6 de febrero hubo gente que se tiro al agua. A algunos les salvaron sus compañeros. Hubo militares marroquíes que se lanzaron al agua", recuerda Maleno. "Qué dolor más grande. ¿Con eso la jueza está diciendo que si tu hijo se tira a la piscina no le vas a rescatar? ¿Con esto la jueza dice que se tiene que tratar a los migrantes como perros? Legalmente no tiene ningún sentido. Es un auto 'contra invasores', añade la activista.

Desde la acusación popular, la letrada de una de las ONG personadas, Coordinadora de Barrios, también ha mostrado su "disconformidad" con el contenido del auto. "No entendemos que un juzgado haya acogido como válidas las versiones exculpatorias de los imputados cuando se ha visto que mintieron en sus declaraciones", defiende Patricia Fernández.

"El auto no se ajusta a derecho y es incompatible con un estado democrático y de derecho pero, además, es cuestionable desde el punto de vista humano. Trasladar la culpa a los fallecidos es inhumano. Nosotros podemos entender muchos pronunciamientos judiciales pero hay algunos que no los podremos compartir jamás", valora Gonzalo Boye, letrado de Observatori DESC, plataforma personada en la causa. 

Por su parte, desde la Unión de Oficiales de la Guardia Civil insiste en que los agentes imputados "han cumplido en todo momento la ley". "Ellos nos protegían también a nosotros de una avalancha, de un ataque anterior y de una vulneración del régimen de la frontera", indica Matín Vázquez.

sábado, 10 de octubre de 2015

"Tormenta en la memoria" libro sobre la represión franquista en las Islas Canarias



Francisco González Tejera
Les presento "Tormenta en la memoria", mi libro de relatos sobre la represión franquista en las Islas Canarias, un recorrido desde lo más recóndito de mi conciencia, escrito letra a letra para recuperar los recuerdos amordazados, los que nos han robado en tantos años de dolor, los más de 5.000 asesinatos franquistas en este archipiélago desafortunado, donde en distintos momentos de su historia la sangre ha corrido por sus hermosos barrancos. Un libro, un instrumento de lucha, un trozo de amor, una forma de aportar mi grano de arena para que se haga justicia, para que no se siga ocultando, aún en 2015, un genocidio orquestado por las fuerzas más siniestras de las cloacas del estado español.

lunes, 29 de junio de 2015

Las memorias de Juan Medina Sánchez


Carlos Esquembri en Historias de la Melilla de izquierda 26/6/15
El 25 de junio de 2015, se presentó un libro que hay que calificar como de imprescindible para conocer  la verdadera cara de la historia del franquismo en Melilla, una historia mitificada durante años en una ciudad donde todavía los símbolos y monumentos franquistas son comunes en nuestras calles.
 
A lo largo de las páginas del mismo podemos ir conociendo desde las esperanzas que la República suscitó en la clase obrera de Melilla, que con la llegada del nuevo régimen pudieron por fin vivir  la plenitud de derechos civiles, hasta la terrible represión desatada sobre la ciudad y sus ciudadanos de izquierdas o que, simplemente, no apoyaron el alzamiento militar.
 
Juan Medina fue un joven militante de izquierdas al que los franquistas encarcelan en el campo de concentración de Zeluán en septiembre de 1936, comenzando un periplo de cárceles, luchas y detenciones que sólo finalizará en 1949. 
La descripción que hace Juan Medina de los sufrimientos y vejaciones sufridas en Zeluán por todo tipo de personas desde simples obreros a  jueces, concejales y un alcalde republicano de nuestra ciudad dan luz sobre un episodio que la historiografía oficial de Melilla mantuvo oculto incluso después de la restauración de la democracia y nos enseña que, en realidad, no fuimos la Adelantada en el Alzamiento Nacional sino la primera ciudad víctima del franquismo.
 
Quisiera desde este blog dar las gracias a Juan Medina Sánchez por su lucha  y a sus hijos y familia por la publicación de este libro que era tan necesario en Melilla. 
 
El libro "MEMORIAS DE MI JUVENTUD PERDIDA. Infancia, República, prisiones y otras vivencias" se encuentra ya a la venta.    
 

viernes, 26 de junio de 2015

La Represión franquista en Canarias

 
La Represión franquista en Canarias. Aarón León Álvarez (coord.)
     
La obra, coordinada por Aarón León Álvarez, profundiza en las causas y efectos de la represión franquista en las Islas durante la Guerra Civil y la posguerra, con inéditas aportaciones de historiadores del Archipiélago.

Continuando con la línea editorial iniciada con los libros sobre la Segunda República y el Franquismo en Canarias, se ha apostado por la publicación de una obra que, de manera general, permitiera explicar el fenómeno de la represión para el conjunto de las Islas.

La represión franquista en Canarias: contribuciones para su estudio nació con la intención de recuperar textos publicados en los años ochenta y noventa, para que pudieran llegar a nuevos lectores, incorporando a su vez nuevas e inéditas aportaciones de destacados historiadores del Archipiélago, que profundizan en lo sucedido en el Archipiélago durante los años 30 y 40.

La Librería de Cazarabet - Mas de las Matas

viernes, 12 de junio de 2015

El Archipiélago fantasma: Canarias y la represión franquista

Presos en Gando del franquismo
  • Tras el 18 de julio la burguesía exportadora y los propietarios agrícolas se hacen con el poder institucional
  • La gran fosa de los desaparecidos canarios se encuentra en el mar
  • La represión fue el recurso de las clases dirigentes para poner fin al crecimiento y contestación del movimiento obrero
  • La represión tuvo múltiples caras: físicas, económicas y culturales, entre otras
  • Durante la posguerra los efectos de la represión marcaron a los expresos y sus familiares

La recuperación del poder político e institucional
Los mayores contribuyentes, propietarios agrícolas, exportadores, comerciantes e industriales, tomaron posesión de los cargos de alcaldes y gestores en los Ayuntamientos y Cabildos Insulares canarios. Buena parte de ellos militaban o simpatizaban con los partidos conservadores que durante décadas habían controlado la situación política en las Islas. Unos y otros pasaron a formar parte, progresivamente, de Falange. También de organizaciones destinadas a sofocar cualquier situación de desorden, como Acción Ciudadana y las llamadas brigadas del Amanecer. De esta manera, aquellos hombres eran los encargados de gestionar la política del nuevo régimen pero también de ejecutar las detenciones, las torturas, las desapariciones de cientos de hombres, militantes de los partidos y sindicatos de izquierdas, fundamentalmente. De llevar a cabo las tareas de depuración social. Unas veces directamente y otras actuando al frente de las mismas.
 
Víctimas de la represión franquista en Canarias: desaparecidos y fusilados
La gran mayoría de los desaparecidos de las Islas fueron arrojados al mar, habitualmente atados en sacos utilizados para la comercialización de los productos del campo. En Santa Cruz de Tenerife eran sacados de Fyffes o de los barcos prisión (el "Archipiélago fantasma"como se le conocía), después de que sus nombres se incluyeran en los listados que los falangistas leían cada noche. En Gran Canaria "les llevaron a los acantilados de La Laja y fueron arrojados a la Mar Fea. Los cadáveres de algunos de ellos aparecieron días después en las playas cercanas", según explica el historiador Sergio Millares. Ejemplos de fosas comunes los encontramos en Fuencaliente (La Palma) y en el Llano de las Brujas en Arucas (Gran Canaria). En este municipio los militantes obreros fueron asesinados y arrojados a los pozos. Su Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica lideró en solitario en Canarias, durante muchos años, la lucha de las familias por recuperar los cuerpos de los desaparecidos.
 
Uno de los casos más impactantes se dio en Tenerife con la desaparición del alcalde de Buenavista del Norte, Antonio Camejo Francisco ("A él lo sacaron de Fyffes, lo llevaron a los barcos y lo apotalaron"). Este había declarado la reforma agraria en enero de 1933, en el contexto de una huelga general que tendría notables efectos en municipios como Santa Cruz y La Laguna. Camejo también fue el encargado de solicitar la destitución del comandante militar de Canarias, Francisco Franco, después de que este movilizara fuerzas del Ejército durante la celebración del 1º de mayo de 1936. Ese acuerdo del Ayuntamiento fue apoyado por otros de la isla de Tenerife, lo que supuso, entre otras cosas, la desaparición de destacados líderes del período como el diputado a Cortes Luis Rodríguez de la Sierra Figueroa o el concejal y líder comunista tabaquero, Domingo García Hernández, firmantes de aquella petición.
 
Como ellos, cientos de canarios fueron desaparecidos durante la Guerra Civil, a los que se sumaron ciento veintitrés fusilados por Consejos de Guerra. Entre ellos el gobernador civil de Santa Cruz de Tenerife Manuel Vázquez Moro y su secretario particular Isidro Navarro López o el diputado grancanario Eduardo Suárez Morales. Este, destacado militante comunista durante el quinquenio republicano, escribió antes de ser ejecutado las siguientes palabras: "¡Salud, valientes y queridas hermanas  tabaqueras! Por vosotras y por todos los explotados del mundo Doy mi vida. ¡Salud, y adelante siempre! ¡Viva el Partido Comunista! ¡Viva la liberación de los oprimidos!". Como él otros destacados militantes obreros, caso de 19 militantes anarquistas tinerfeños, fueron ejecutados en las Islas.
 
Presos en Gando durante el franquismo
Presos en Gando durante el franquismo
 
Pagando las culpas de la Segunda República
Los años de la Segunda República lo habían cambiado todo. Por primera vez en la Historia de las Islas existía una fuerza social capaz de plantar cara al poder hegemónico de quienes controlaban las instituciones y la economía canaria. El movimiento obrero a través de sus organizaciones sindicales combatió duramente la precaria situación laboral y social de sus afiliados.
 
Muchos de aquellos propietarios que luego se sumaron al golpe y al nuevo régimen habían sufrido el sabotaje en sus atarjeas para impedir la llegada de agua de riego a sus fincas o el corte de las piñas de plátanos. A este tipo de acciones se sumaron las huelgas en sectores estratégicos de las Islas, fundamentalmente en los puertos, entonces estructura principal en las comunicaciones con el Archipiélago. Los obreros se convirtieron en una masa organizada y dotada de discurso capaz de plantear una alternativa social y política a aquellos que habían controlado el poder político e institucional canario durante décadas. En ese contexto, el miedo y la defensa de sus intereses económicos, de la unidad de España y el sentido católico de sus vidas, fundamentalmente, les llevarían a secundar el golpe de Estado y unirse al resto de grupos que conformaron la coalición reaccionaria. Todos ellos con el objetivo común de poner fin a la Segunda República. Se convirtieron en activos colaboradores en la ejecución de las tareas represivas. Se integraron en organizaciones como Acción Ciudadana -dirigida por el herreño Anatolio de Fuentes y que durante unos meses también fue presidente del Cabildo Insular de Tenerife- y Falange y en conjunto apoyados por guardias civiles y militares, llevaron a cabo las tareas de mantenimiento del orden, como entonces se decía. En islas como La Gomera y El Hierro los responsables de estas tareas, amparados por los grupos dirigentes locales, actuaron con total impunidad. Así lo recogieron los investigadores Ricardo García Luis y Juan Manuel Torres en los años ochenta en Vallehermoso, al norte de La Gomera, foco de resistencia obrera y en el que la represión fue feroz: "Quien daba palos era un cabo de la Guardia Civil. Los falanges iban arriba, denunciaban a un tío (…) y este cabo decía «tráigalo para arriba», y venga leña (…) Aquí barrió por todos".
 
Se calcula que casi ocho mil personas pasaron solo por los centros de detención de Fyffes y Gando durante aquellos años de la guerra. El testimonio de las torturas y vejaciones a las que fueron sometidos los presos han llegado hasta nuestros días gracias a algunos presos que dejaron testimonio escrito de ello. Fue el caso del dirigente socialista tinerfeño Manuel Bethencourt del Río que en sus diarios contó cómo vivían esos momentos de tortura a otros compañeros: "Algunos nos tapamos los oídos para a lo menor no oír –aunque sabíamos– lo que estaba ocurriendo. Pero, cuando retirábamos las manos de la cara, creyendo terminado aquel horror, volvíamos a oír los golpes –que sentíamos, casi, en nosotros mismos– y los lamentos de «¡¡ay, mi madre!!», «¡¡no me peguen más, por Dios!!», «¡¡que me muero, que me matan, socorro!!".

 
Presos en Gando del franquismo
Presos en Gando del franquismo
 
Castigos y depuración social: un tiempo nuevo
Pero la represión no fue exclusivamente física. Fue también económica, social, laboral, cultural, moral. Se manifestó de diversas maneras y no dejaría de estar presente durante los años siguientes a la finalización de la Guerra Civil. Miguel Ángel Cabrera en su libro pionero sobre el estudio de la represión franquista en El Hierro afirmaba que “se destruyen las bibliotecas (quemadas por los falangistas), se extirpa el interés por la cultura, se instala el más ciego apoliticismo, se desvincula la Isla del transcurrir histórico estatal y mundial, se generaliza el miedo (miedo a hablar, miedo a recordar...), etc.”. Además, propiedades y bienes de todo tipo les fueron incautados a las personas que se vincularon con las organizaciones de izquierdas, favoreciendo esto los intereses de aquellos adeptos al nuevo régimen que aprovecharon la ocasión para apoderarse de aquellos. Fue así como algunas fortunas crecieron y, en otros casos, como se ganaron una posición destacada en sus respectivas localidades. El caso del socialista Domingo Cruz Cabrera en La Laguna es un ejemplo, pues había sido el promotor del conocido como Barrio Nuevo en la ciudad y, tras ser detenido y desaparecido, sus propiedades pasaron a manos de otras personas próximas al régimen. El nuevo orden se había impuesto por la sangre. Pero no solo eso, pues sus familias sufrían también las repercusiones de todo aquello. Su hija, Rosario Cruz, recordaba como "a mi madre le registraban la casa, le tiraban las plantas, le aventaban lo que tenía (...) yo estaba en el colegio cuando vino Franco y a mí me echaron del colegio porque mi madre  no  me  puso el traje de Falange, me echaron a la calle...eso sí me acuerdo, de mi infancia esa parte es muy dura....me echaron porque mi madre no quería que me pusiera el uniforme, ni mis hermanos". La represión fue también clave durante la posguerra y afectó notablemente a los familiares de los represaliados canarios.
 
"…ya nada volverá a ser como antes". Emigración y silencio en la posguerra canaria
 
"De la ciudad alegre, tranquila y hospitalaria nada quedaba en pie", recordaba Mauro Martín Peña, quien fuera concejal comunista y que había sido detenido después del golpe. "Un ambiente huraño, receloso y esquivo era la nota imperante. Las miradas de odio eran insistentes flechazos que hacían temblar". Muchas de aquellas personas, presos y familiares, optaron por salir de las Islas. El regreso a casa no había sido el soñado y para entonces Venezuela, país de acogida de miles de emigrantes canarios, fue también destino de muchos expresos políticos que salieron de Canarias en barcos clandestinos. El Estrella Polar o el Telémaco fueron algunas de aquellas embarcaciones en las que emigraron integrantes de las organizaciones obreras, en viajes míticos por la dureza de las condiciones de viaje y lo arriesgado de una huída que era la única salvación para seguir sintiéndose vivos.
 
Para entonces, en los años de hambre y escasez de la posguerra canaria, todo había cambiado. De la efervescencia política y cultural de los años 30, se había pasado a la ausencia total de manifestaciones y celebraciones en las calles. Todo quedó reducido al hogar y al ámbito privado. Cientos de canarios seguían entonces presos, otros habían emigrado. El movimiento obrero había sido desarticulado. Los sublevados de 1936 habían conseguido todos sus objetivos. La muerte había glorificado su Cruzada y se había puesto fin a aquella breve experiencia democrática de la República. Aquella que en 1931 había sido acogida con esperanza e ilusión en las calles y plazas de las Islas.

domingo, 26 de abril de 2015

Marruecos disuelve marcha reivindicativa de los bereberes

 
Almanar.com 23/4/15
El pasado miércoles la Asamblea Mundial Amazig (AMA) criticó al gobierno de Marruecos por “reprimir violentamente” una manifestación de bereberes.

La marcha tuvo lugar el pasado 19 de abril en Agadir (sur de Marruecos) a pesar de la prohibición de las autoridades marroquíes.

Los amazig o bereberes, habitantes originarios del norte de África, son una minoría importante en Marruecos y Argelia y han pedido el reconocimiento de sus derechos, en especial los lingûísticos.

La AMA señaló que “afirmamos nuestra solidaridad incondicional con la juventud amazig que salió para conmemorar el aniversario de la Primavera Amazig el domingo pasado. La apoyamos y mostramos nuestro respaldo también a los detenidos, que alcanzan las 13 personas, entre los cuales figuran dos miembros de la AMA, Saïd El Ferouah y Youba Ouberka”.

La Asamblea pidió también al Estado marroquí y todas sus instituciones que no recurran a la fuerza para “tratar con las reivindicaciones justas y legítimas de los amazig”.

Caso Sahara: ¿justicia universal sólo para españoles?

 
Defender que ante atrocidades y crímenes internacionales como un genocidio, los tribunales españoles sólo podrían ejercer su competencia sobre la base del principio de jurisdicción universal si las víctimas son españolas, ni es verdad ni tiene ningún sentido jurídicamente hablando

domingo, 19 de abril de 2015

Delegación de la ONU testigo de la represión marroquí sobre la población saharaui


16 de abril, 2015 – Isabel Lourenço / PORUNSAHARALIBRE.ORG
“¿Cuál es la razón por la cual la MINURSO no rescató a la delegación, mientras estaba siendo atacada y rodeado por la policía en la casa de la señora Aminetu Haidar  y fueron representantes de un organismo marroquí patrocinada por Estados quien los escoltó?
 
¿Qué motivo lleva a la delegación a rechazar categóricamente la organización de reuniones en la sede de la MINURSO, representante de la ONU en el territorio?
 
¿Cuál es la razón por la cual propone la celebración de reuniones en hoteles, en la sede de la organización marroquí y en última instancia en las casas de los activistas miembros de organizaciones que han solicitado su legalización al gobierno marroquí? “
 
Una delegación del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas se encuentra de visita en el Sáhara Occidental ocupado del 13 hasta 19 abril 2015 para evaluar la situación en los territorios ocupados, la situación de los presos políticos y mantener reuniones con representantes de la sociedad civil. Esta visita se produce pocos días antes de la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, donde una vez más se debatirá la cuestión del Sáhara Occidental, la última colonia en África.

El 14 de abril, la delegación de la ONU fue acorralada durante unas dos horas por las autoridades marroquíes en la casa de la activista Aminetu Haidar en El Aaiún la capital del Sáhara Occidental ocupado por Marruecos.
 
Tras el brutal ataque con piedras y palos contra una manifestación pacífica en el barrio Matalaa (que originó varias decenas de heridos), las autoridades marroquíes persiguieron a algunos manifestantes que lograron escapar del asalto y refugiarse en la casa de Aminetu Haidar.
 
En esta casa, la delegación se reunió con Aminetu Haidar y otros miembros de CODESA (Colectivo de defensores saharauis de los derechos humanos), y con los abogados de los presos políticos saharauis.
 
La casa está completamente rodeada por la policía marroquí y también hay informes de que los vehículos de la ONU fueron apedreados.
 
Después de dos horas, la delegación de la ONU fue escoltada por el Consejo Nacional de Derechos Humanos de Marruecos y pudo regresar a su hotel. Sin embargo, el sitio de la casa se mantuvo, extendiendose a todo el vecindario.
 
A 15 de abril las manifestaciones por el derecho a la libre determinación continúan en El Aaiun, en la Av. Smara, Av. El Chutz, Av. Mekka y en el Barrio Matalaa, una vez más, la policía atacó a los manifestantes causando numerosos daños.
 
 Varios activistas de derechos humanos, fueron secuestrados por la policía durante la noche del 14 y 15 de abril. El expreso político y activista por la autodeterminación, Daha Ettanji fue secuestrado el 14 de abril a las 19.30 horas y llevado al cuartel de policía donde fue interrogado y torturado, y luego puesto en libertad el 15 de abril. Las lesiones que sufrió por la brutal paliza y la tortura a que fue sometido, lo dejaron en estado muy crítico, al no ser capaz de respirar normalmente o caminar.
 
Durante los ataques, los militares se unieron a los oficiales de policía vistiendo los mismos  uniformes que estos y muchos de los policías estaban vestidos de civil.
 
 Las reuniones entre la sociedad civil saharaui y la delegación continuaron el 15 y 16 de abril con varios incidentes en el lugar de las reuniones.
 
 Todas las reuniones deberían haberse celebrado en la sede de la MINURSO, ya que el Sahara Occidental es un territorio no autónomo bajo los auspicios de la cuarta Comisión de la ONU e ilegalmente ocupados por Marruecos, pero este lugar de reunión fue negado por la delegación, a pesar de las apelaciones y protestas de varias organizaciones saharauis.
 
 La visita de la delegación y la forma en la que está sucediendo demuestra que las agencias de la ONU están bajo una fuerte presión de Marruecos y sus aliados.
 
Estos acontecimientos recientes muestran claramente que la población saharaui, cientos de los cuales manifestaron pacíficamente en las calles de El Aaiún, desean el fin de la ocupación.
 
El pueblo saharaui depositó su confianza en las resoluciones de la ONU y la comunidad internacional, pero ninguna de las resoluciones fue implementado hasta la fecha, dejando al pueblo saharaui a merced de una represión brutal y cruel y la explotación ilegal de sus importantes recursos naturales.
 
Es urgente que la comunidad internacional cumpla sus promesas y ponga en práctica las 50 resoluciones adoptadas por la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el Sáhara Occidental.
Es una vergüenza  para la especie humana, que en el siglo XXI, África tenga todavía un país colonizado.
 
Durante estos primeros días de la visita surgen algunas preguntas.
¿Cuál es la razón por la cual la MINURSO no rescató a la delegación, mientras estaba siendo atacada y rodeado por la policía en la casa de la señora Aminetu Haidar  y fueron representantes de un organismo marroquí patrocinada por Estados quien los escoltó?
 
¿Qué motivo lleva a la delegación a rechazar categóricamente la organización de reuniones en la sede de la MINURSO, representante de la ONU en el territorio?
 
¿Cuál es la razón por la cual propone la celebración de reuniones en hoteles, en la sede de la organización marroquí y en última instancia en las casas de los activistas miembros de organizaciones que han solicitado su legalización al gobierno marroquí?
 
Es un claro intento de dar credibilidad a la CNDH (Consejo Nacional Marroquí de Derechos Humanos), organización que no es independiente, ni vela por el respeto de los derechos humanos cuando se trata de la población saharaui. Este organismo se creó, como se ha adenunciado en varios documentos publicados por el hacker Chris Coleman, para atender las recomendaciones de los diversos informes de la ONU sobre los derechos humanos en Marruecos y en los territorios ocupados.
Marruecos no acepta la inclusión de un mecanismo de derechos humanos en el mandato de la MINURSO y propone a el CNDH para cumplir esta función con visitas ocasionales de la ONU a los territorios.
 
La negativa a celebrar reuniones en la sede de la MINURSO es una manera de quitar cualquier responsabilidad a la ONU con respecto a la población saharaui en los territorios ocupados. Esta actitud refuerza la posición de Marruecos y deja a merced de los ocupantes ilegales la población civil.
 
Por otra parte el hecho de que se llevaron a cabo reuniones en casa de los miembros de las organizaciones que han solicitado su legalización al gobierno marroquí, es una maniobra política y la manipulación que pretende demostrar que si los saharauis aceptan las leyes marroquíes podrán trabajar y organizarse, algo que no es cierto, las asociaciones, organizaciones y grupos formales e informales de saharauis que se resisten a la ocupación y luchan por su legítimo derecho a la libre determinación siguen siendo acosados, secuestrados, torturados y encarcelados. El Reino de Marruecos no tiene derechos legales en los territorios ocupados.
 
La única solución para la descolonización de este territorio de forma pacífica es la ralización de un referéndum que se ha sido aplazado indefinidamente por Marruecos, con la ayuda de sus amigo, entre ellos Francia. La ocupación sólo es posible gracias al apoyo logístico, financiero y envío de armamento de países amigos de los EE. UU. como los Emiratos Árabes Unidos e Israel.
 
Esta delegación continúa en El Aaiun y Dajla los próximos dos días, después de lo cual la delegación visitará los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf.
 
La reunión del Consejo de Seguridad el 23 de abril decidirá sobre el mandato de la MINURSO.
Isabel Lourenço, 16 de abril 2015

Marruecos expulsa a una francesa solidaria con el pueblo saharaui


Por un Sáhara Libre -16 abril, 2015 Rabat,  (SPS)
El régimen marroquí expulsó este jueves a la ciudadana francesa Marion Martane a través del Aeropuerto de Casablanca rumbo a París, según confirmaron fuentes en las Zonas Ocupadas del Sáhara Occidental.
 
Marion Martane acompañaba a Claúd Manjin activista y esposa del preso político saharaui Nama Asfari. Según Claud Manjin, citada por Equipo Mediático, agentes vestidos de civil se presentaron ayer, miércoles, en el hotel y se han llevado por la fuerza a la activista Francesa, la introdujeron en el coche de policía, y fue trasladada inmediatamente al aeropuerto de Casablanca de donde salió esta mañana a Paris, sin concederle el tiempo necesario para recoger su equipaje, ni siquiera para contactar con la embajada Francesa.

Marion llego a Rabat el día 13 de abril junto con la activista Claúd, las cuales mantuvieron encuentros con familiares de presos políticos saharauis del grupo de Gdeim Izik. La activista expulsada estaba tratando de visitar los Territorios Ocupados y el Sur de Marruecos. (SPS)

lunes, 13 de abril de 2015

Las torturas a saharauis en cárceles marroquíes, según el auto del juez Ruz

La identificación de 8 saharauis desaparecidos por la represión marroquí ha sido
 clave en el auto del juez Ruz. / Foto: Sociedad de Ciencias Aranzadi-
  • El auto del juez de la Audiencia Nacional recoge cruda y explícitamente el relato de las torturas que recibieron multitud de saharauis entre 1975 y 1991
  • La madre de Mohamed Jalil Ayach "escuchó cómo torturaron a su hijo durante 8 días", después murió "en el habitáculo donde iban los prisioneros a hacer sus necesidades"
 
Quemaduras de cigarros, asfixia con toallas empapadas en lejía, golpes aplicados con ingenio con el único objetivo de hacer sufrir lo máximo posible a sus víctimas. El juez Pablo Ruz recoge en el auto en el que imputa a once altos cargos y militares marroquíes por un presunto delito de genocidio contra la población saharahui un manual del horror, con escenas con nombres y apellidos de las víctimas y los verdugos. Hechos con protagonistas como Hadram Abderrahman Bada y Mohamed-Buia Hosein, cuyos relatos han permitido este primer paso para juzgar a los responsables de los abusos que marcaron sus vidas.
 
El 15 de diciembre de 1975, Hadram Abderrahman Bada, de 25 años, estaba amamantando a su bebé en su casa, "cuando sobre las 15 horas soldados de las FAR marroquíes penetraron violentamente en la casa", recoge el auto judicial. Llevaron a Hadram al Cuartel de Smara de las Fuerzas Armadas Reales (F.A.R.) marroquíes y de la Gendarmería Real, "cuyos máximos responsables eran desde finales de 1975 el Coronel Abdelhak Lemdaour, del Ejército marroquí, y el Teniente Driss Sbai, de la Gendarmería Real".
En los tres meses en los que estuvo detenida, hasta que se la liberó sin ningún juicio previo y sin justificarle el motivo de su arresto, a Hadram "le pusieron una venda en los ojos de manera que no podía ver nada y a continuación le sentaron en una silla atada de pies y manos y le golpearon; también le sentaron en un banco en posturas dolorosas de tal manera que podían golpear las plantas de los pies y los tobillos con porras". Es solo el inicio de una pormenorizala lista de abusos, entre los que se encuentran supenderla de una "barra atada del cuello y espalda mientras la golpeaban y balanceaban", las quemaduras con cigarrillos, la bebida mezclada con orines y la comida aderezada con "trozos de cristales" y los abusos sexuales, entre otros.
 
La mujer recuperó la ansiada libertad después de sufrir todas esas prácticas, pero entonces no sabía que volvería a ser objeto de esta maquinaria del dolor. En 1976 los soldados marroquíes le destrozaran la barraca donde residía y en abril de 1979 "fue nuevamente detenida por los soldados de las FAR marroquíes y trasladada hasta el cuartel de Smara, donde fue sometida de nuevo a torturas". Un mes después, volvió a ser liberada.
 
Su caso está dentro de los "hechos investigados en el presente sumario con autor conocido". Hay otras experiencias, como los tiros que escuchó Abba Ali Said Daf, cuyos ejecutores carecen de rostro. La noche del 12 de febrero de 1976 quedó retratada con los gritos y las ráfagas que se cobraron la vida de "Bachir Salma Da (el primo de Abba Said, de 14 años); Salma Daf Sidi Salec (padre del anterior); Sidi Salec Salma; Salama Mohamed-Ali Sidahmed Elkarcha; Salama Mohamed y Sidahmed Segri Yumani".
 
La identificación de estas seis personas, junto a la de los pastores Mohamed Mulud Mohamend Lamin Maimun y Mohamed Abdelahe Ramdan, por un equipo de investigación de la Universidad del País Vasco ha configurado una pieza clave –según el sumario de Ruz– para la investigación que ha sostenido la imputación de los responsables marroquíes.
 
Objetivo: destruir a los saharauis
Relatos como el que siguen permiten a Ruz afirmar que "desde noviembre de 1975 y hasta 1991, se produjo de una manera generalizada un ataque sistemático contra la población civil saharaui (...) debido precisamente a dicho origen con la finalidad de destruir total o parcialmente dicho grupo de población y para apoderarse del territorio del Sahara Occidental. Además de las detenciones, se produjeron encarcelamientos prolongados sin juicio, algunos durante muchos años, y torturas a personas saharauis por parte de funcionarios militares y policiales marroquíes en diversos centros oficiales de detención ubicados tanto en territorio del Sahara Occidental como en Marruecos". La finalidad: "Ocupar el territorio del Sáhara Occidental y tomar posesión del mismo".
 
El testimonio de Brahim Mohamed Salem Omar –detenido el 14 de abril de 1976, cuando tenía 22 años, y también el 17 de enero de 1977– da cuenta de una de las escenas más despiadadas del auto: "Durante el tiempo que estuvo en el cuartel de Smara (...) presenció como Mariam Mohamed Salem dio a luz en la cárcel y al recién nacido le cortaron los dedos y se los trajeron después a la madre entre la comida".
 
Brahim también fue torturado y aportó la identidad de tres de sus maltratadores: el Coronel Lamarti, el Teniente de la Gendarmería Real Muley Ahmed Albourkadi y el funcionario Lehsan Chaf Yeudan. "El coronel ordenó que le ataran las extremidades del cuerpo con cuerdas y se las separaran, aplicándole este sistema de tortura. También le aplicaron descargas eléctricas en mejillas y lengua y fue sometido a golpes con cuerdas en una celda".
 
Allí estuvo dos meses y trece días. En ese periodo, Brahim también vio cómo "prendieron fuego vivo a uno de los prisioneros, Mohamed Salem Bamousia, mayor de 70 años, al que envolvieron en unas mantas, lo rociaron con gasolina y lo quemaron; y a otro de los prisioneros le clavaron las manos y los pies a una mesa con hierros".
 
Algunos lugares tomaron el nombre de su leyenda, fruto los testimonios que definían sus tácticas, como la " Cárcel Negra" de Smara, responsabilidad del Coronel Abdelhak Lemdaour y el Teniente Driss Sbai en El Aaiún.
 
Víctima de torturas hasta en tres ocasiones
Al igual que Hadram Abderrahman Bada, Mohamed-Buia Hosein tuvo que regresar a las cárceles del terror después de haber logrado salir con vida de sus muros. Fue detenido hasta en tres ocasiones. La primera, en 1977, estuvo en el cuartel de Bensergau en Agudir. Allí fue torturado "y durante algunos de tales interrogatorios estaba presente el gobernador de El Aaiun, Said Ouassou". Dos años después, los marroquíes le volvieron a privar de libertad y las técnicas no habían cambiado.
 
"Allí fue torturado durante 11 días: le colocaban atado sobre una tabla con la cabeza suelta hacia arriba y le ponían en la boca un trapo mojado con lejía y sal, hasta que le provocaba la asfixia. También le ataron, con el cuerpo boca arriba, sobre una tabla con los pies atados fuertes con un alambre (para que la sangre se concentrara en dicha parte y los golpes dolieran más), golpeándole las plantas de los pies con una pieza de metal ('falaka')".
 
En 1981, volvió a ser detenido y torturado. Esta vez, fue encarcelado en Kalaat Magouna hasta el 17 de julio de 1991, "10 años y 6 meses después de su detención sin haberse celebrado juicio ni ser informado de los motivos concretos de su detención salvo el hecho de ser saharaui", recoge Ruz.
La madre de Mohamed Jalil Ayach "escuchó cómo torturaron a su hijo durante 8 días", al igual que Aminatu Haidar, presas en la misma celda del antiguo Batallón de Instrucción de Reclutas español de la costa de El Aaiún. La madre escuchó los actos que le quitarían a su hijo para siempre: Mohamed Jalil Ayach "murió como consecuencia de ello, pues después de haberle golpeado duramente le dejaron en un habitáculo donde iban los prisioneros a hacer sus necesidades, lugar en el que estuvo varios días sin ser atendido de sus heridas, agonizando, hasta que finalmente falleció". Dichas torturas, continúa el texto de la Audiencia Nacional, "fueron ordenadas personalmente por Hariz el Arbi, quien estaba en el cuartel".
 
Por estos y otros hechos contenidos en el sumario, el magistrado exige además la "busca, detención e ingreso en prisión" del gobernador de la Administración Territorial del Ministerio del Interior hasta 1997, Abdelhafid Ben Hachem; el gobernador de Smara entre 1976 y 1978, Said Ouassou; el subgobernador de la provincia, Hassan Uychen; los inspectores de Policía en El Aaiún Brahim Ben Sami y Hariz El Arbi; el coronel de las Fuerzas Armadas Abdelhak Lemdaour y el teniente de la Gendermaría Real Driss Sbai.
 
Otras historias quedan en la oscuridad. Aquellas en las que no hubo un superviviviente como Aminatu Haidar para narrar cómo una madre escuchó los últimos días de su hijo, inundados por el dolor. Otros gritos quedaron ahogados, encerrados en la intimidad del preso y el interrogador.

jueves, 12 de marzo de 2015

Incógnitas. Mujeres de izquierdas en Gran Canaria 1931-1939

 
Esta monografía del historiador marxista Agustín Millares Cantero supone una contribución pionera al estudio de los quehaceres femeninos en Gran Canaria durante la Segunda República. Los papeles desempeñados por las republicanas en la vida pública se examinan a través de las colaboradoras de prensa, las maestras, las sindicalistas y las militantes de los partidos del Frente Popular, incluyendo a las que ejecutaron funciones dirigentes.

El título rinde homenaje a una de las activistas de izquierdas que utilizó el seudónimo de Incógnita, pero se trata de un tributo en verdad colectivo. La represión fascista que cayó sobre las nuevas ciudadanas ocupa un lugar destacado. Los nombres y las actuaciones de un gran número de mujeres hasta ahora en tinieblas, salen a la luz con una metodología historiográfica rigurosa. Ninguna historia de género podrá escribirse en Canarias, a partir de hoy, sin contar con las aportaciones de un ensayo innovador como el presente.
 
La Librería de Cazarabet
Mas de las Matas

lunes, 9 de marzo de 2015

Mujeres ceutíes, Historias de libertad (I)

Prisión del Hacho
 
Por Francisco Sánchez Montoya en Historia de Ceuta y el Protectorado español
1-3-2015
 
El próximo domingo 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer con ello se intenta visualizar su lucha, su participación en la sociedad, y en su desarrollo íntegro. Y también de recordatorio de las que dieron sus vidas por un país en igualdad y en libertad, en tiempos difíciles. Mi modesto homenaje a estas mujeres ceutíes lo quiero sintetizar en las que sufrieron represión y cárcel, tan solo por intentar ser libres. Durante los próximos domingos publicaré historias de libertad de mujeres ceutíes, como Isabel Mesa, Antonia Céspedes, Antonia Pérez Padín, África de las Heras, Antonia Castillo, Nani Bermúdez…
 
Comencemos con la ceutí Isabel Mesa, fue una activa militante de la CNT en Ceuta durante la Segunda República, un primer dato lo tenemos en aquella multitudinaria celebración del 1º de mayo de 1931. Las ilusiones despertadas tras el cambio de régimen facilitaron el fortalecimiento de las organizaciones obreras. El tradicional dominio del ejército, junto con la burguesía ceutí, fue sustituida por las alianzas de los sectores emergentes de la sociedad civil, más comprometida con las necesidades de la población.
 
Los anarquistas se hicieron un hueco muy importante entre la población obrera ceutí, ganando cada día más adeptos, su sede en la calle Linares, siempre estaba repleta de militantes. El 1º de mayo organizaron un acto de reafirmación sindical en el teatro Cervantes, la mesa presidencial estaba formada por los anarcosindicalistas más representativos de la ciudad como Pedro Vera o Andrés Garrido, y junto a ellos la joven Isabel Mesa que tras tomar la palabra insistió –como destaca la prensa- en la lucha social y libertaria de la mujer, conseguir las seis horas de trabajo y que se concedan al obrero el jornal necesario para poder vivir dignamente, así como la igualdad de la mujer dentro de la sociedad ceutí.
 
Isabel Mesa, pertenecía dentro de la CNT al Sindicato de Obreros de la Aguja, donde tenía el numero uno. Su actividad sindical fue principalmente en la organización de mujeres trabajadoras. Hubo una huelga en la fábrica de conservas y la empresa trajo engañadas a unas mujeres del Protectorado que cobraban menos de la mitad que las de Ceuta. Isabel habló con ellas para que se unieran, lo consiguió, y terminó la huelga con las reivindicaciones conseguidas.
 
Al tener conocimiento del golpe en la tarde del 17 de julio y poco antes de que una patrulla se personara en su casa pudo huir hacia la costa malagueña en un pequeño falucho, junto a 12 compañeros más. Permaneció en Málaga durante varios meses, y a mediados de 1937 llegó a Valencia, trabajando durante toda la guerra de enfermera.
 
La historiadora valenciana Pilar Molina, estuvo cerca de ella en sus últimos años y nos relata los hechos. Participó en el Congreso de constitución de la Federación Nacional de Mujeres Libres, llegando a ser secretaria de la agrupación local. Isabel, como recuerda la historiadora, siempre decía: “La mujer siempre ha tenido que luchar mucho, no solo teníamos que sembrar las ideas sino luchar contra algunos de los que estaban con nosotros sembrando, la mujer y el hombre tienen que ir caminando juntos, buscando la libertad, codo con codo o cogido de la mano”.
 
Tras la caída de Valencia huye hacia el puerto de Alicante, pero al no llegar el barco que esperaban junto a cientos de republicanos se marcha a Almería a pie, se cambia el nombre por el de Carmen Delgado y luego a Málaga, donde en el año 1941 crea con otras compañeros el periódico clandestino El Faro de Málaga, tal vez pensando en el diario de Ceuta “El Faro”.
 
Nunca se resignó a quedarse relegada a las tareas del hogar, como imponía el régimen, y siguió en la lucha. Descubierta por la policía es procesada y condenada a dos penas de muerte. Vuelve a Valencia y junto a otras compañeras promueve la creación del colectivo de mujeres Unión de Mujeres Demócratas, organización clandestina para ayudar a las personas presas y a sus familias y con actividades en contra de la dictadura.
 
Monta un quiosco junto a Maruja Lara, compañera anarquista inseparable, empeñada en las mismas luchas; en la trastienda tenían la prensa anarquista. En el año 1956 es detenida y durante ocho días es torturada en la comisaría de la calle Samaniego de Valencia. Posteriormente colaboró en la formación de colectivos libertarios como “Libre Estudio”, la Federación de pensionistas de la CNT, “Radio Klara” y el Ateneo Libertario “Al Margen” y perteneció a Dones Lliures y a la Fundación Salvador Seguí de Valencia.
 
ATENEO LIBERTARIO
La historiadora Pilar Molina recuerda las últimas palabras de Isabel, fallecida en febrero de 2002. “Teníamos un Ateneo Libertario en Ceuta, donde se enseñaba a leer y a escribir a los obreros; también música, pintura, esperanto, se hacían asambleas, se hablaba de Revolución, de libertad de ideas. Era una juventud bonita de verdad. Los carpinteros hicieron una vitrina y cada persona llevó los libros que pudo. En mi casa había bastantes libros, que llevamos también. Entonces empezamos a escribir pidiendo más libros a otras ciudades. Si los que recibíamos estaban repetidos los repartíamos ¡Hicimos una biblioteca, chula de verdad! Poníamos bancos de madera porque no teníamos sillas yo era la bibliotecaria. Cuando se proclamó la República la primera bandera que ondeó en el monte Hacho de Ceuta, fue un abrigo mío que era rojo por fuera con el forro negro. Aprendimos que es la anarquía de la mano de Isabel, no sólo por lo que nos contaba del periodo tan difícil que le tocó vivir y que afrontó con valentía, sino por su ejemplo en la vida cotidiana, siempre solidaria. En los últimos momentos nos seguía hablando de libertad, fraternidad…, nos pidió que la recordáramos como Isabel mesa, que la envolviéramos con la bandera rojinegra y todas juntas cantáramos “A las barricadas”. Su idea de lo que es el anarquismo, define toda su vida: “El anarquismo es una senda maravillosa, pero muy escabrosa. Pero hay que seguirla. Y una vez estás en ella no la puedes soltar, te envuelve, te embriaga. El anarquismo es amor, libertad, igualdad, humanidad de todas las condiciones. ¡Ni fronteras, ni color, ni razas, ni banderas! En el anarquismo no hay más que humanidad, sentimientos humanos, aspiramos a todo aquello máximo que se pueda llegar”, cuenta la historiadora Pilar Molina.
 
Antonia Céspedes Gallego
Fueron muchas las mujeres ceutíes que lucharon por una sociedad mejor en libertad y en democracia, desgraciadamente solo nos han llegado los nombres de unas pocas. Pero al menos, que de estas pocas, no se olviden sus nombres. Pero, si tuviéramos que destacar alguna, sería sin duda Antonia Céspedes Gallego, una mujer de fuertes convicciones, de igualdad, solidaridad, y firmeza por sus ideales. Y lo pagó hace ocho décadas con su vida, su cuerpo apareció con un disparo, en la ladera junto a la cárcel del Sarchal, donde se encontraba detenida.
 
Un grupo de falangistas la sacaron en la madrugada del 21 de enero de 1937, y la asesinaron, tenía tan sólo 46 años. Cariñosamente era conocida como “la latera”. La deuda que tenemos con estas ceutíes es imposible de pagar. Antonia Céspedes es un símbolo de otras muchas mujeres que sufrieron esa brutal represión. Mujer adelantada para su época, siempre en primera línea en las reivindicaciones sindicales y mejoras para la mujer, en perpetua actividad por la igualdad de la mujer ceutí trabajadora. Era una persona humilde, vivía en el patio Centenero, una gran luchadora siempre cerca de la más necesitada.
 
También tenemos constancia por la prensa de su actividad sindical, ella trabajaba en la fábrica de conservas, junto a la playa de la Ribera. En mayo de 1931, lideró una huelga para conseguir mejoras para las trabajadoras entre otras reivindicaciones pedía jornada laboral, horarios, salarios e higiene.
 
Lanzaron un manifiesto que se reprodujo en la prensa: “No permitáis que embarquen vasijas y menos aún dejar desembarcar pescado para ninguna fábrica de la península, que proceda de Ceuta, porque perjudicáis grandemente la lucha de estas bravas compañeras” y terminaba el manifiesto con: ¡Trabajadores! ¡No olvidéis este llamamiento! proceded con energía a todo intento de perjuicios contra nuestras compañeras. El comité de huelga. Ceuta, 18 de junio de 1.931″.
 
Tras el golpe militar, fue sacada de su modesta vivienda y trasladada a la prisión de mujeres en el Sarchal, donde se encuentra con otras ceutíes que también fueron detenidas por su militancia republicana y su lucha social. Allí con muchas penurias junto a sus compañeras pasan las horas en el fortín habilitado como cárcel, en espera de acontecimientos.
 
La represión desencadenada fue tan intensa y extendida que no sólo la sufrieron los que habían defendido la República con su labor política y sindical, sino que también cayó la misma sobre aquellos que eran simplemente más abiertos, los incrédulos por cualquier motivo, los que habían destacado en empresas culturales y actividades públicas o simplemente aquellos denunciados por rencillas personales, odios y deudas, de los que se nutrieron las cárceles ceutíes y zona del Protectorado español en Marruecos. Sin embargo, la represión ha caído en el olvido de la memoria histórica de la contienda civil, lo que ha motivado que aún se mantenga que en Ceuta, Melilla y en el Protectorado no pasó nada.
 
Tras la proclamación del estado de guerra Ceuta se convierte en una ciudad llena de miedos y recelos. Desde la misma madrugada del 18 de julio las fuerzas sublevadas, con la ayuda de patrullas de falangistas, comienzan las detenciones selectivas y asaltos a las sedes de los sindicatos y partidos políticos. El comandante general y jefe de la Circunscripción Occidental, teniente coronel Gautier, el 18 de julio de 1936, emitió un duro comunicado: “El que desobedezca las prescripciones de los bandos, publicados anteriormente, será pasado por las armas, sin previo juicio sumarísimo”.
 
En septiembre, el juzgado militar le envía un oficio donde le comunica que se le realizará un consejo de guerra. El día 16, de madrugada fue trasladada al acuartelamiento de Sanidad (hoy manzana del Rebellin). Se le encuadró en un magro juicio contra sindicalistas ceutíes, ella es la única mujer, en total fueron 50 y bajo un mismo epígrafe: “adhesión a la rebelión”, se les dividió en cuatro grupos, tres de doce y uno de catorce. Fueron fusilados veintiséis y el resto a largas condenas. En este consejo de guerra estaba el destacado dirigente sindical, empleado de la empresa de alumbrado y fundador en 1934 del partido Sindicalista, Luis Castillejo, quien seria fusilado.
 
Tras entrar en la sala habilitada para los consejos de guerra, Antonia Céspedes, está frente al estrado, se da lectura al apuntamiento por parte del relator. La lectura se prolonga durante pocos minutos; en ella se da la relación de nombres, seguidos de las acusaciones. Cuando concluye el relator se inicia el interrogatorio, contestando con simples monosílabos a las preguntas que le formula. A continuación se produce un descanso para que el fiscal y el defensor consulten sus notas y preparen las conclusiones finales. Después de media hora se reanuda el juicio con la intervención del fiscal. El consejo de guerra falló pena de muerte, pero a los pocos días se le sustituyó por cadena perpetua y trasladada a la cárcel de mujeres del Sarchal.
 
En el consejo de guerra, ya se le acusaba de ayudar a otras mujeres: “Se le acusa de incitar a las mujeres, ya que en una de las últimas huelgas fue por las casas sacando a las muchachas que trabajaban en el servicio doméstico, para conseguir mejoras sociales y en las elecciones del 16 de febrero de 1936, fue apoderada en una mesa apoyando al candidato del PSOE Manuel Martínez Pedroso”.
 
CONSEJO DE GUERRA JUNTO A 50 SINDICALISTAS
Fue juzgada junto a cincuenta sindicalistas, con aquel macro juicio las fuerzas militares sublevadas querían crear el pánico y el terror entre la clase obrera ceutí, se les dividió en cuatro grupos, en el de Antonia Céspedes, eran catorce: Francisco Serrano, Baldomero Álvarez, Juan Mateo, Luis Moyano, Antonio Vázquez, Antonio Tomeu, Antonio Frías, Ernesto Attias, Rafael Sánchez, Antonio Soto, Federico Martín, Isidoro Expresati y Francisco Castillejo. Otro de los inculpados fue el zapatero Francisco Garrucho, a quien se le acusó de que en su modesto taller de la calle Peligro se celebraban reuniones. El 3 de noviembre se celebró el consejo de guerra, estando presidido por el coronel de Ingenieros Ricardo Seco de la Garza, fallando largas condenas para nueve de los juzgados y penas de muerte para Martín Cortés, Garrucho Pavón, Soto Vargas, Vázquez Soler y Antonia Céspedes Gallego; ésta fue indultada, pero ejecutada en la madrugada del 21 de enero de 1937. El 17 de noviembre a las 08,30 horas, se llevaron a cabo las ejecuciones de sus compañeros de juicio por un piquete de la Falange de los que constituían el destacamento de la prisión de García Aldave.