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domingo, 22 de noviembre de 2015

Franco desalojado del salón de plenos de Ceuta


Francisco Sánchez Montoya en Historia de Ceuta y el Protectorado español 
20/11/15
Hoy 20 de noviembre se cumplen cuarenta años de la muerte del general Franco, una fecha señalada, para hacer balance de una dictadura: cuarenta años con Franco; cuarenta años sin él. Hoy se realizarán reportajes en la prensa, televisión y seguro que nuevos libros con grandes biografías saldrán a las librerías.

Pero también existe otra historia, más local, que muy bien podemos titular “Historia de un cuadro” en aquella Ceuta, que como en el resto de España comenzaban a dar sus primeros pasos democráticos. Tuvo lugar un hecho que marcaba el final de un eterno letargo en busca de una sociedad más libre.

A las 11,15 del 19 de abril de 1979, se dieron cita en el salón de plenos del Ayuntamiento, los concejales que habían logrado el apoyo de los ceutíes en las elecciones municipales celebradas tan solo unos días atrás.

El número mayor de escaños pertenecían a los independientes (AECAD) liderados por los hermanos Calvo Pecino, con doce; La UCD de Ricardo Muñoz,  con ocho y el PSOE de Fructuoso Miaja, con cinco.

Cuando se están presentando las credenciales, ya un miembro del partido socialista avisa que ellos no tomaran el acta de concejal si no es retirado el cuadro del general Franco del salón de Plenos, donde estuvo desde el inicio de la guerra civil, aunque se quitó de la presidencia y pasó al fondo de la estancia, siendo cambiado por un cuadro, del Rey Juan Carlos I.

Tomó la palabra un portavoz de la UCD, explicando que  esta decisión (la retirada del cuadro de Franco) no es normativa y que  de presentarse se haga a través de un pleno en el que opinen todos.

El secretario general del Ayuntamiento, con la intención de mediar, aunque lo complica más, explica que si no quieren votar los del PSOE en dicho salón, que pueden hacerlo en otro lugar como en el Salón del Trono.

El líder del PSOE Fructuoso Miaja vuelve a decir que si no se quita el cuadro del dictador no votan, se escuchan entre el público aplausos y algunos silbidos, tal y como se reseña en la prensa.

La Mesa estaba presidida por Aurelio Puya (PSOE) y por el independiente Martínez Valdivia (AECAD). Tras jurar su cargo Puya, manifestó “Lo primero que pedimos es quitar el retrato del anterior jefe del Estado”.

Tomó la palabra el portavoz de UCD, Jover Cao de Benos de Les, explicando que no es preceptivo ni está legislado el juramento de los concejales. Fructuoso Miaja, levantándose de su escaño, manifiesta “No hace falta ningún pleno, ya que la democracia no será tal, hasta que no desaparezca ese signo del pasado”.

A los treinta minutos de comenzado el acto del primer ayuntamiento democrático de Ceuta, dos ordenanzas del Ayuntamiento  retiran el retrato de Franco. Nuevamente tomó la palabra Jover de UCD, para dejar sentado que debe constar en acta esta decisión, que no está dentro de la normativa de lo que debe ser el acto de constitución de un Ayuntamiento.

En ese día tan señalado,  además de la anécdota de la retirada del cuadro, se constituyó el primer ayuntamiento democrático de nuestra Ciudad. En aquella primera votación cada grupo votó a su candidato, los independientes (AECAD) a Clemente Calvo Pecino,  doce; UCD a Ricardo muñoz Rodríguez, con ocho y el PSOE a Fructuoso Miaja, con cinco votos.

Al concejal socialista Aurelio Puya, como presidente de la Mesa tuvo el honor de nombrar al primer alcalde democrático de Ceuta tras la guerra civil, Clemente Calvo Pecino. Tras tomar posesión dirigió unas palabras de gratitud al electorado que ha depositado en él y en su grupo su confianza.

Los tenientes de alcalde de aquella histórica corporación fueron: Matías Calvo Pecino, Emilio Cozar Fernandez, Antonio Gálvez Gálvez, Antonio Martínez Valdivia, Ricardo Muñoz Rodriguez, Jose Maria Albert Rosano, Rafael Orozco Rodriguez-Mancheño y Fructuoso Miaja Sánchez.

Fructuoso Miaja: “La democracia no será tal, hasta que no desaparezca ese signo del pasado”
Fructuoso Miaja Sánchez, lo tuvo muy claro desde el inicio de ese histórico pleno en el Ayuntamiento, igual que su compañero de bancada Federico Azcune, los dos habían sufrido el encarcelamiento franquista en su juventud. Tomó la palabra expresando claramente que “No hace falta ningún pleno, ya que la democracia no será tal, hasta que no desaparezca ese signo del pasado”.Miaja a diferencia de Azcune, tuvo una dedicación plena a la política, siendo en 1982 senador, y alcalde de Ceuta (1987-1991). Falleció el 22 de octubre de 2009, a los 92 años. Sobrino del general republicano José Miaja Menant, fue de siempre un hombre de izquierdas, por lo que su situación en Ceuta, donde nació en 1917, se complicó con el golpe del 36. Afiliado con 19 años a la anarquista CNT, ilusionado y con ganas de luchar por un país en libertad, vio cómo Ceuta se convertía entonces en una ciudad llena de miedos y recelos. Partió hacia Tánger, en diciembre de 1936. Tras finalizar la guerra civil, fue encarcelado en el campo de concentración de Albatera y años después pasó a la fortaleza del Hacho y hasta 1944 al penal del Puerto de Santa María.

Simbología franquista en Ceuta
Tras el final del franquismo en 1975, costó mucho esfuerzo a los demócratas ceutíes los cambios de símbolos que estaban repartidos por toda la ciudad, y que servía como referente icónico para identificar visualmente al régimen y a las personas e instituciones que se identificaban con él.
La parafernalia simbólica del franquismo se originó durante la Guerra Civil (1936-1939), tras su exaltación a la jefatura del Estado, adoptando en buena medida la desarrollada en los años anteriores por Falange Española de las JONS.

En Ceuta tuvimos numerosos monumentos, como la Cruz de los Caídos, en la plaza de África, donde se celebraban actos, brazo en alto, bien avanzada la década de los años setenta. El monumento traido en la década de los años sesenta, piedra a piedra desde el valle de Ketama (Marruecos), conocido como Monolito del Llano Amarillo, o el popular “pies de Franco”, junto al mástil del cañonero Dato, en la plaza que rodea la Ermita de San Antonio.

También nombres de plazas y calles, como Falange Española (actual calle Real), general Franco (paseo de las Palmeras), José Antonio Primo de Rivera (Rebellin), plaza general Galera (plaza Constitución), plaza general Mola (Plaza Azcárate). Avenida Sanjurjo (José Victori Goñalons), calle Calvo Sotelo (Marina Española),  general Yagüe (Fructuoso Miaja) y tantos otros cambios que se fueron produciendo, pero muy poco a poco.

La ley denominada Ley de Memoria Histórica (aprobada por el Congreso de los Diputados el 31 de octubre de 2007) establece la retirada de estos símbolos, obligando a las instituciones públicas a ello, y privando de ayudas a las instituciones privadas que no las retiren.

Fue objeto de particular redacción lo referente a los símbolos que puedan afectar a la Iglesia Católica, introduciéndose una salvaguarda por razones religiosas, junto a la que exceptúa a los monumentos con valor artístico. De hecho cuarenta años después en este 2015 perduran en  Ceuta algunos símbolos de la dictadura. Incumpliendo claramente la Ley de Memoria Histórica.

Tras la muerte de Franco, uno de los primeros pasos era la realización de una Constitución, la de 1978, la que pactaron izquierdas y derechas, partidos nacionales y nacionalistas. Desde el paso del tiempo podemos mirar al pasado, el presente y el futuro de la Ley de Leyes con la tranquilidad del tiempo transcurrido.

Pero no fue nada fácil cuando en aquellos años la izquierda ceutí comienza a salir públicamente y darse a conocer. Tan solo habían pasado tres años de la muerte de Franco. Pero deciden tras cuarenta años de clandestinidad, y según los acontecimientos que se están sucediendo en la vida política nacional, celebrar su primera reunión pública, el 27 de enero de 1977, en el restaurante “La Diagonal”, en la zona del Tarajal.

El salón se ornamentó con pancartas y murales relativos a la democracia. En la mesa presidencial entre otros, Fructuoso Miaja, Francisco Vallecillo, Pepe Escribano o Carlos Medina. El discurso de presentación estuvo a cargo de Miaja.

Unos meses después, el 15 de junio de 1977, los españoles participamos por primera vez en unas elecciones en plena libertad. En las que triunfa la UCD, mientras el PSOE se consolida como el primer partido de la oposición. Tuvieron un carácter espontáneo, que no ha vuelto a repetirse, y en buena medida fueron producto de la improvisación, como demuestra el hecho de que UCD, la coalición a la postre vencedora, se formara el 3 de mayo, veinte días antes de iniciarse la campaña electoral, con el acuerdo de 17 pequeños partidos.

Tras la muerte del general y con ello el final del franquismo, los socialistas ceutíes se comienzan a reunir en libertad, bajo la batuta de dos grandes demócratas Paco Vallecillo y Fructuoso Miaja. Ya no había que celebrarlas en la clandestinidad, en el país vecino o en casa particular.

Las primeras reuniones se suceden entre la cafetería “Noray” de Miaja, la academia de Pepe Escribano, en la casa de Vallecillo en la zona de la playa Benítez o el domicilio de Puga. Cualquier lugar era bueno para comenzar, pero siempre vigilando que la policía no supiera de estas clandestinas reuniones.

Tras la legalización del PSOE, tuvieron varias sedes, Marina Española, calle Independencia, La Legión (casa Guillen), calle García y la sede actual en Daoíz. Existe una fecha histórica y fue la asamblea celebrada en 1977. En esa asamblea, disfrazada, para la policía, como comida de compañeros, se produjo un discurso del secretario de organización, Vallecillo, que marcó en cierta medida la línea a seguir.

Con un clavel rojo en la solapa, dejó claro las pautas que seguirán en el partido para conformar la recién estrenada democracia española. Su intervención de treinta y cinco minutos, entre otras cosas dijo: “No quisiéramos terminar sin decir que la tarea que se abre entre nosotros no va a ser un camino de rosas precisamente. Que nadie piense que el restablecimiento ya inminente de las libertades en España es un festival en el que los socialistas vamos a tomar parte. Llevamos cuatro largas décadas de celebraciones triunfalistas y es precisamente ahora cuando nos toca luchar con dificultades ingentes, porque hemos de recomponer una herencia que nos llega desarbolada, tarada, llena de vicios y de defectos”.

Diez alcaldes para una democracia
Uno año después de aprobarse la Constitución se celebraron elecciones municipales, donde tuvimos al primer alcalde demócrata de Ceuta, Clemente Calvo Pecino, 1979-1981 (Independiente); continuó Ricardo Muñoz Rodríguez, 1981-1983 (UCD); Francisco Fraiz Armada, 1983-1985 (PSOE); Aurelio Puya Rivas, 1985-1987 (PSPC); Fructuoso Miaja Sánchez, 1987-1991 (PSOE); Nuevamente Francisco Fraiz Armada, 1991-1994 (PFC); Basilio Fernández López, 1994-1995 (PFC). En 1995, tras tener un Estatuto de Autonomía nos convertimos en Ciudad Autónoma, los presidentes fueron Basilio Fernández López, 1995-1996, (PFC); Jesús Cayetano Fortes Ramos, 1996-1999 (PP); Antonio Sampietro Casarramona, 1999-2001(GIL) y el Presidente actual desde 2001, Juan Jesús Vivas Lara, del Partido Popular. En el año 1981 los ayuntamientos de Ceuta y Melilla pidieron el cumplimiento de la transitoria quinta de la Constitución, para poder convertirse en Comunidad Autónoma

lunes, 16 de noviembre de 2015

El Auschwitz de Fuerteventura

Montaje fotográfico realizado en la Central de Observación de la Dirección de Prisiones, donde se estudiaba y calisificaba a los reclusos. Imagen: Tusquets. Foto de jotdown.es en

Gais, lesbianas y transgénero durante el franquismo

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Aún son pocos los que conocen la historia, pero durante la represión franquista un centenar de homosexuales fueron confinados en un campo de concentración en Tefía, en donde sufrieron todo tipo de vejaciones. Ahora se les rinde homenaje
 
El Día.es 18/may/08 - G. Maestre, S/C de Tenerife
Ahora que la homosexualidad cada día que pasa se esconde menos. Ahora que los hombres y las mujeres que lo deseen se pueden casar con personas de su mismo sexo o simplemente vivir su relación como cualquier otra pareja. Ahora que los gays y las lesbianas viven un momento de aceptación y normalización social creciente después de siglos de tópicos, rechazos y estigmatización. Ahora, y sólo ahora, historias como las que sucedieron en el campo de concentración de Tefía, en Fuerteventura, encuentran la oportunidad para salir a la luz y poner de manifiesto la persecución y el drama que los homosexuales de las Islas tuvieron que vivir durante el franquismo sin que prácticamente lo supiera nadie.

En Tefía estuvieron confinados alrededor de 80 canarios, a los que la autoridad competente, y en la mayor parte de las veces sin haber celebrado un juicio, condenó a trabajos forzados en aplicación de la Ley de Vagos y Maleantes y de Peligrosidad y Rehabilitación Social.

Ahora siguen siendo muy pocos los que se atreven a reconocer su paso por aquel terrible lugar que era una mezcla de campo de concentración y penitenciaría, pero no es para menos si se tiene en cuenta lo que tuvieron que pasar por su inclinación sexual.

"Pasé hambre, miseria, llanto, sufrimiento y mucho más", recuerda Octavio García, uno de los pocos que han tenido coraje para dar un paso adelante y decir sin tapujos ni vergüenza de ninguna clase que "soy maricón, y digo maricón porque a mis 78 años eso de gay u homosexual es muy moderno y yo no me identifico. A veces pienso en que no sé cómo pude salir vivo de Tefía, pero también creo que he podido disfrutar después de la vida porque no me he ocultado, no me he negado, y lo que sí he hecho es ser muy recatado y sencillo. Nunca me ha gustado la ostentación ni el escándalo y sí el decoro".

Y es que hay quien puede considerar exagerado denominar a Tefía como un centro de concentración, pero García es el primero que defiende que así sea, "porque allí nos daban una comida al día y nos tenían haciendo trabajos forzados de sol a sol, sobre todo cargando agua de un pozo y llenando bidones con agua salobre, que era la que nos daban de beber. Yo creo que la gente conoce más los campos de concentración nazis, pero en Canarias teníamos Tefía y yo creo que era igual que Auschwitz".

Incluso los trabajadores del lugar parece que en poco se diferenciaban de los temibles nazis de los que todos hemos oído hablar, ya que "aquellos funcionarios eran peores que las hienas. Nos maltrataban, nos obligaban a ponernos firmes y a cantar el "Cara al sol" con el brazo firme, y los días de ducha, por supuesto eran de agua fría y muy de vez en cuando, cortaban el agua cuando nos estábamos enjabonando y obligarnos a quedarnos así".

Respecto al régimen alimenticio de nuevo aparecen conmovedoras analogías con los alemanes, ya que García recuerda con cierta repugnancia que "nos daban escaldones de gofio con cebollas y sin aceite, o chícharos llenos de gorgojos o batatas enraizadas. Nosotros cerrábamos los ojos y nos lo comíamos porque es que si no nos moríamos. Recuerdo que un buen amigo que hice allí y que se llamaba Manuel Santana entró con 84 kilos y salió pensando poco más de 50. Creo que si realmente allí no murió nadie fue porque el plazo máximo de estancia era de tres años".

Y es que Octavio tuvo la suerte, si se puede decir que eso fue suerte, de que su confinamiento duró 16 meses. "Yo había estudiado en colegio de curas y monjas y conocía muy bien el catecismo, por lo que me dediqué a ayudar a formar en la Fe a mis compañeros", y parece que fue precisamente eso lo que me ayudó a salir antes de aquel lugar primero y a superar el trauma después.

"Mi fuerza para aguantar todo esto fue mi propio interior, mi Fe en Dios. Recuerdo que siempre tenía en la cabeza aquella frase de que Lo que tiene que suceder, sucederá y nadie lo remediará, realmente eso me calmaba".

Y es que pese a tanto sufrimiento y dolor, García se ratificó en sus creencias católicas, "aunque no soy practicante, pero lo único que le pido a Dios es que nunca, nunca jamás en la vida, vuelva a haber un sitio como aquel, porque nada de lo que yo diga hará que la gente sepa realmente lo que allí pasó".
Cabe recordar que Tefía se abrió como lugar de rehabilitación para "desviados" poco después de que terminara la Segunda Guerra Mundial y una década después de la Guerra Civil Española. "Eran tiempos terriblemente difíciles para todos y aunque acreditaras que estabas trabajando y que eras una personas decente, les daba igual y te mandaban para allá", recuerda García, al tiempo que se entristece al decir que "lo pasé muy mal porque me vi muy solo y mi madre, que era una mujer muy dura, ni siquiera fue a verme".

Resarcimiento oficial
Si por algo es conocido Octavio es por ser una de las pocas víctimas de Tefía que fue indemnizada por el Gobierno con algo más de 12.000 euros. "Lo que sucede es que muchos de los que estuvieron allí luego se casaron y tuvieron hijos para no tener más problemas y, claro, ahora no les van a decir a sus familias que estuvieron encarcelados por ser maricones. No obstante, alguno de ellos que se enteró de que yo había cobrado me llamó para que le explicara que era lo que tenía que hacer. En este punto quiero reivindicar la figura de Juanito, el pionero del carnaval, que lo mandaron allí con 18 años y permaneció allí tres años. Luchó mucho para que nos indemnizaran por tanto sufrimiento".

Pero además de lo que pudo haber cobrado o no, la verdadera satisfacción de Octavio García hoy está en el cariño y sobre todo en el respeto que recibe de la gente. "Hoy me siento tan arropado que puedo volver a Tefía, pese a que me es muy doloroso, pero tengo que ir y allí estaré".

domingo, 30 de agosto de 2015

Alcalde Sánchez Prado y sus 267 compañeros ¿Nuevo homenaje fallido?


Francisco Sánchez Montoya en Historia de Ceuta y el proctectorado español 30/8/15
Nuevamente, pasará este 5 de septiembre, y vuelvo a escribir, otro año más, sin un recordatorio institucional donde se den cita todos los concejales, partidos políticos, sindicatos… Y debería ser las autoridades, en este caso comandada por la Ciudad Autónoma, las que tienen que contribuir a que los valores de libertad que representó este alcalde nunca se olviden y que los más jóvenes, sepan qué significó aquella lucha por la democracia, dónde muchos ceutíes como él, dieron su vida por la libertad.

Pero, bueno, tal vez, me equivoque y dentro de seis días se Institucionalice, este homenaje, para llevarse a cabo todos los años.

Fue un modelo para muchos. Médico antes que político, su detención y posterior ejecución causó conmoción en una sociedad ceutí que admiraba a este benefactor facultativo y para quien esta figura representa, como Alcalde, la esencia y lucha por la democracia.

Las autoridades locales deberían encargarse de perpetuar su significado y organizar un acto institucional donde estén presentes todos los concejales, partidos, sindicatos y ciudadanos que se quieran sumar al acto. Y, además, precisamente fue la Ciudad Autónoma la que cimentó la estatua, que realizó el estudio de los hermanos Predrajas.

De todas formas, es raro el día que alguien no deja un ramillete de claveles rojos, en su estatua. Es una pena que fechas como ésta terminen pasando desapercibidas para la ciudadanía y solo unos pocos las recuerden. En Andalucía se hace con Blas Infante, asistiendo la Presidenta de la Junta, en Galicia Alexandre Bóveda, en Cataluña en nombre de la Generalitat, se rinde homenaje a Lluís Companys…
Aquel Alcalde, es, el símbolo que siempre estuvo en la memoria colectiva del pueblo y que se eternizó con el regreso a la democracia. Su figura representa la lucha contra las dictaduras por la que dio su vida. En su consejo de guerra lo dejó bien claro: “Me pude marchar a Tánger, pero mi lugar estaba junto a los ceutíes, que tanto confiaban en mi”. Todos los años se organizan por parte de algunos partidos, sindicatos y asociaciones algún acto con la colocación de unos claveles rojos en la estatua de la avenida que lleva su nombre.

A buen seguro, en la soledad de aquel calabozo, de hace casi ocho décadas, todavía el alcalde confiaba y mantenía la esperanza de un posible indulto. Pero no fue así, se recibió desde la Jefatura de las fuerzas militares del norte de África, con sede en Tetuán, el “enterado” y aprobación del fallo del Consejo de Guerra. En su interior sabia que las tropas sublevadas tenían como primer punto crear pánico y miedo entre la población civil con ejecuciones sumarísimas y él en estos dos meses de detención había sido testigo de muchas.

Cuando las manecillas del reloj apenas marcaban los primeros minutos de la madrugada del 5 de septiembre de 1936, el juez militar teniente coronel Ramón Buesa en compañía de su secretario se desplazan desde el acuartelamiento de Sanidad (actual manzana del Rebellín), donde se celebró el consejo de guerra, hacia el Cuartel del Rey, donde el alcalde se encontraba detenido junto a su secretario De la Torre y los vecinos de la barriada del Sarchal, Ángel Guijo y Fidel Vélez. La ejecución se llevó a cabo a las nueve de la mañana, en la playa del Tarajal. El médico forense certificó las muertes y en un furgón de Sanidad militar fueron transportados al deposito de cadáveres del cementerio de Santa Catalina, donde se le entregó por orden del juez militar los cadáveres a los familiares para verificar su entierro, pero dejando bien escrito: “Que no podrá hacerse con pompa”.

SENTENCIA
“En la Ciudad de Ceuta a cinco de Septiembre de mil novecientos treinta y seis, reunido el Consejo de Guerra de Oficiales generales para ver y fallar la causa instruida por presuntos delitos de rebelión y sedición. Que debe condenar y condena a los procesados Don Antonio López Sánchez Prado, Adolfo de la Torre Guillen, Ángel Guijo Higüero y Fidel Vélez Roldan a la pena de muerte por el delito de rebelión militar”. A las 6,30 de la madrugada llegó el piquete encargado de la ejecución y hacen guardia en la puerta. Tras una agónica madrugada, a las 8,30 los sacaron, en la puerta del cuartel les esperaban dos camionetas de automovilismo y un coche. Algunos civiles, desde las aceras y sobretodo desde las puertas de las casas colindante con el cuartel, patio Hachuel”, ven salir a Sánchez Prado junto a sus compañeros, esposados y custodiados por varios soldados, en sus rostros se ve la tragedia que les espera. Nadie se atreve a levantar la voz, el miedo los atenaza. Tras recorrer las camionetas los escasos tres kilómetros, llegan a la zona conocida en el Tarajal como “el tripero”, allí un piquete de 20 hombres al mando de un oficial se llevaron a cabo la ejecución.

SÁNCHEZ PRADO Y SUS 267 COMPAÑEROS
Institucionalizar el homenaje al alcalde de Ceuta Sánchez Prado, por parte de la Corporación municipal, todos los 5 de septiembre, sería rendir un respeto a la actual democracia por la que 268 ceutíes dieron su vida. Recordemos en cifra como fue aquella represión, para alcanzar esa tétrica cifra de ceutíes que acabaron frente a un pelotón. También hubo una represión administrativa y, por otra parte, ¿cuántos encausados no llegaron al pelotón de fusilamientos? Muchos de ellos murieron mientras eran transportados, sobre todo en la “curva de las viudas” camino de la prisión de García Aldave. ¿Cuántos murieron en las enfermerías como consecuencia de malos tratos o enfermedades sin cuidados?

La consulta de distintos documentos permite acercarse a la cruda realidad judicial de aquellos años. Los procedimientos sumarísimos de urgencia, que la legislación fijaba como formula ocasional, se convirtieron, sin embargo, en la única formula empleada por los tribunales para juzgar los supuestos delitos de los que no eran adictos al nuevo régimen. Amparados en la más absoluta impunidad y parapetados tras la vía jurídica no dudaron en acusar y condenar de adhesión a la rebelión a los que precisamente habían defendido la legalidad constitucional.

Y, desglosando las cifras, se puede apreciar que el mes de agosto de 1936 se convierte en el más trágico de toda la represión en Ceuta, con 73 víctimas, de las cuales tan sólo siete se efectúan tras los respectivos consejos de guerra; el resto, sesenta y seis, fueron debidas a las sacas de madrugada, tras sacarlos de la prisión de García Aldave y el Hacho.

Por militancia política, el número mayor de fusilados fue para los anarcosindicalistas y por profesiones el estamento militar fue él más castigado, sobretodo en 1938. Tras el inicio de la represión, con el paso de los meses, el número de fusilamientos fue disminuyendo paulatinamente. En los cinco primeros meses se registraron un total de ciento veintiocho ejecuciones, casi el 50% de las llevadas a cabo durante toda la represión. En 1937 se registraron noventa y seis, para continuar bajando hasta cuarenta y uno en 1938, y hasta seis años después no se consignaron los últimos tres fusilamientos en Ceuta. Estos datos confirmarían la conclusión en el sentido de que la represión sustancial se produjo en los primeros meses.

Respecto al sexo dos mujeres fueron ejecutadas. La actuación de las mujeres quedó generalmente oculta y el papel que desempeñaron y su protagonismo son destacados en poquísimas ocasiones. Sin embargo, la mujer, durante la República, había comenzado a integrarse en el ámbito de la política.

Tras las primeras ejecuciones, el 21 de julio de 1936, hasta 1938, en todas se consigna herida por arma de fuego, aunque después, en el registro civil, aparecen muchos tachados. Hay un paréntesis de seis años, desde 1938 a 1944, que no se producen más ejecuciones. Tal vez las hubo, pero se pudieron encubrir en los libros como hemorragia interna. Esto ocurrió con el fusilamiento de los tres miembros del Partido Comunista en agosto de 1944.

EN 1939, SU MUJER ENCARCELADA
Dolores Escacena, mujer del alcalde, no podía, pese al cariño, continuar por más tiempo en Ceuta y cruzarse en la calle con personajes que se sumaron al golpe y contribuyeron al asesinato de su marido. Es una mujer joven, con tan solo cuarenta años. Le ofrecieron regentar una pensión en Sevilla y con ello poder conseguir sacar a la familia adelante, tenia cuatro hijos.

La situación económica en la que quedó era muy angustiosa, en el consejo de guerra se detalló que apenas tenían 19,50 pesetas en el banco y ninguna propiedad. Pero no conforme con esto, la Falange local le requisó su vehículo, un Chevrolet de 1935.

Su amigo el farmacéutico Joaquín Alonso ayudó en todo lo que pudo a la viuda, vendiendo el instrumental médico de su consulta de la calle Real, frente a la Iglesia de Los Remedios.

Días antes de ser fusilado dejó dicho que algunas piezas se las regalasen al prestigioso otorrinolaringólogo malagueño Lazarraga. Este, durante los últimos años, pasaba consulta cada mes en la de Sánchez Prado. En abril de 1937 ya estaba la familia del Alcalde en la capital hispalense regentando una modesta casa de huéspedes. Parece que las cosas podrían enderezarse, a pesar del drama vivido.

Dolores Escacena, desde su llegada a Sevilla, comenzó a contactar con otros militantes de izquierda que habían creado una pequeña resistencia al franquismo. La policía la vigilaba porque sospechaba de sus reuniones y le seguía muy de cerca, pero lo que más deseaban era detener a todos los miembros de la izquierda sevillana.

El 28 de junio de 1939 la policía se persona en la pensión de la mujer de Sánchez Prado y la detiene junto a su hija y su cuñado.

Vuelven a vivir aquella trágica madrugada del 18 de julio en Ceuta cuando detuvieron a su marido. Madre e hija estarán en prisión hasta 1940. A los pocos años, el 20 de abril de 1946, su hija Carmen falleció debido a las penurias pasadas en la cárcel.

Dolores Escacena Carreño fue una mujer fuerte, con personalidad y llena de recuerdos. Se trasladó a Madrid donde vivió junto a su familia sus últimos años, falleciendo el 16 de febrero de 1993. La inhumación se produjo al día siguiente en el cementerio de La Almudena.

En las guerras civiles, la violencia fuera de los frentes se ha basado con mucha frecuencia en motivos sórdidos, venganzas personales, envidias y rencores. Uno de los ejes fundamentales del aparato represivo del régimen franquista fue el encarcelamiento masivo de todo aquel que formaba parte de la anti-España, convirtiéndose la cuerda de presos en la imagen habitual de la posguerra.

En diciembre de 1939 había más de 270 mil reclusos en España. Repartidos por decenas de centros de reclusión, la mayoría de ellos improvisados y sin las mínimas condiciones de habitabilidad e higiene.

La mujer del alcalde, Dolores, recibió el 6 de noviembre de 1939, una notificación del Tribunal de Responsabilidades Políticas imponiéndole una multa por las actividades de su marido. Donde se indicaba que el medico y alcalde Sánchez Prado estaba en ‘paradero desconocido’. Seis meses después recibe otra notificación imponiéndole una multa y dándole un plazo para un posible recurso.

No pudo presentarlo, no solo por la desolación tras el asesinato de su marido, sino porque ella y su hija Carmen se encontraban en la cárcel de Sevilla. En 1940 la sentencia se hizo firme: “Resultando que dictada la sentencia le fue notificada al condenado, quien dejó transcurrir el tiempo que la Ley señala, sin que haya utilizado recurso contra la misma, se declara firme la sentencia dictada en este expediente de Responsabilidad Política contra Antonio López Sánchez Prado, al que se le notificará en forma, haciéndolo en su domicilio. Se le requiere para que en el plazo de veinte días haga efectiva la sanción económica”.

lunes, 29 de junio de 2015

Las memorias de Juan Medina Sánchez


Carlos Esquembri en Historias de la Melilla de izquierda 26/6/15
El 25 de junio de 2015, se presentó un libro que hay que calificar como de imprescindible para conocer  la verdadera cara de la historia del franquismo en Melilla, una historia mitificada durante años en una ciudad donde todavía los símbolos y monumentos franquistas son comunes en nuestras calles.
 
A lo largo de las páginas del mismo podemos ir conociendo desde las esperanzas que la República suscitó en la clase obrera de Melilla, que con la llegada del nuevo régimen pudieron por fin vivir  la plenitud de derechos civiles, hasta la terrible represión desatada sobre la ciudad y sus ciudadanos de izquierdas o que, simplemente, no apoyaron el alzamiento militar.
 
Juan Medina fue un joven militante de izquierdas al que los franquistas encarcelan en el campo de concentración de Zeluán en septiembre de 1936, comenzando un periplo de cárceles, luchas y detenciones que sólo finalizará en 1949. 
La descripción que hace Juan Medina de los sufrimientos y vejaciones sufridas en Zeluán por todo tipo de personas desde simples obreros a  jueces, concejales y un alcalde republicano de nuestra ciudad dan luz sobre un episodio que la historiografía oficial de Melilla mantuvo oculto incluso después de la restauración de la democracia y nos enseña que, en realidad, no fuimos la Adelantada en el Alzamiento Nacional sino la primera ciudad víctima del franquismo.
 
Quisiera desde este blog dar las gracias a Juan Medina Sánchez por su lucha  y a sus hijos y familia por la publicación de este libro que era tan necesario en Melilla. 
 
El libro "MEMORIAS DE MI JUVENTUD PERDIDA. Infancia, República, prisiones y otras vivencias" se encuentra ya a la venta.    
 

viernes, 26 de junio de 2015

Entrega de material familiar al CRAI Biblioteca del Pavelló de la República de la UB

Rafael Marín Mira y otros exiliados ante el barco Stanbrook
 Fondo personal CRAI Biblioteca del Pavelló de la República
 
Traducción Estación Orán-Wahrān وهران
 
CRAI Biblioteca del Pavelló de la República 26/6/15
 
El CRAI Biblioteca del Pabellón de la República ha recibido de la señora Concha Marín Castillo, un pequeño fondo personal con material de sus familiares Rafael Marín Mira y Concepción García López, que hemos incorporado a la Sèrie Fons Personals diversos [FP (Varios) 1 (7) / B (Concha Marín Castillo)].
 
Rafael Marín Mira fue alcalde de Hellín (Albacete), miembro del Partido Socialista Obrero Español y huyó del Estado español a bordo del barco Stanbrook que zarpó del puerto de Alicante cargado de refugiados republicanos en dirección a Orán (Argelia) el 28 de marzo de 1939. El material consta de un carnét de afiliado al PSOE, con los sellos de las cuotas correspondientes a los años 1936-1938, de una fotografía de él con otros exiliados ante el barco Stanbrook y de unas notas manuscritas con la ruta que siguió al llegar en Orán: primero al hospital, después Boghari, Cherchell, Carnot y Alger.
 
Concepción García López, esposa de Rafael Marín, fue juzgada por un Consejo de Guerra, acusada de ser "la mujer del Alcalde rojo de Hellín", de tener "ideas izquierdistas muy avanzadas", de hacer una "activa y entusiasta propaganda de la causa marxista", etc. y sentenciada a veinte años de prisión por el Juzgado Militar de Madrid el 16 de agosto de 1939. Ingresada en la prisión de mujeres de Saturrarán (Motrico, País Vasco), el 20 de mayo de 1943 se le concedió la libertad condicional. El 31 de diciembre de 1947 el Juzgado Militar de Albacete le concedió el indulto. El material consta de la sentencia a veinte años de prisión firmada en Madrid (1939), del certificado de libertad condicional emitido por el director de la prisión de mujeres (1943) y del Decreto según el cual se concedía el indulto a Concepción García (1947).
 
 La documentación de este pequeño fondo personal refleja qué fue el destino de muchos republicanos con la victoria del régimen franquista: el exilio o la prisión. También es importante el hecho que ilustra la historia personal de una mujer, Concepción García López.
 
Desde nuestro blog queremos agradecer a la Concha el donativo!

jueves, 25 de junio de 2015

Refugiados y genocidio: 20 de Junio ¡Nada que celebrar por los saharauis! – El genocidio saharaui por Marruecos continúa, Y LA TORTURA TAMBIÉN

 
El día mundial del refugiado ¡Nada que celebrar por los saharauis!
 
Cada veinte de junio, de cada año el mundo mundial o eso que conocemos, y mal conocemos como LA ONU, celebra el dia mundial del refugiado.

 Los saharauis y por extensión el resto de refugiados, no deberíamos celebrar este dia. Sencillamente porque no es un estado, situación buena que merezca ser celebrada. ¡Vamos, que no se trata de un cumpleaños feliz!. Al contrario, se cumplen años de infelicidad.

 Este dia, debería ser de repudio a la impunidad de los Estados y gobiernos que nos imponen esta condición de refugiados. A esos países que nos dictan, a través de mecanismos creados por ellos mismos y que les dan nombres llamativos: ONU, CONSEJO DE SEGURIDAD, ASAMBLEA GENERAL DE LA ONU, OTAN…cómo y cuando debemos ser libres, independientes o simplemente refugiados, para jactarse de nosotros y reprocharnos una migaja de pan, que por cierto es nuestra.

 La impunidad conque la ONU mantiene el status de refugiados, al pueblo saharaui, está dictada por los países que precisamente, se erigen guardianes de la justicia, sincronizados y en sintonía y armonía en el circulo del CONSEJO DE SEGURIDAD. Estos países o grupo de “amiguetes”, impunemente deciden quien vive y quien muere…salvo en nuestro caso. Sí. Hemos aguantado cuarenta aniversarios del refugiado. Hemos consentido, en pro de la paz, grandes sacrificios y concesiones; pero resulta que “el guardian de nuestra cárcel, nuestro carcelero, también es impune.

 Si. IMPUNE; porque Francia y España, fundamentalmente, se niegan en rotundo a que seamos un pueblo libre e independiente, dentro de nuestro país: LA RASD. Se niegan; porque estamos en la ZONA DE INFLUENCIA DE FRANCIA. Se niegan porque estamos a ORILLAS DEL OCEANO ATLANTICO. Se niegan, junto con otros; porque nuestro SUELO y nuestro MAR, son RICOS. Y se niegan porque Marruecos es su SIERVO FIEL, para el control de la región.

 ¿CON TODO ESTO, QUE ES LO QUE HAY QUE CELEBRAR, PUES?

 Ahí está Tekber Haddy, los cientos de saharauis desaparecid@s, decenas de encarcelad@s, cientos de juicios sumarísimos y…y …y Marruecos continua IMPUNE ante los ojos de la ONU.

 ¿No es esto violencia? Y de Estado, además.

 En la actitud de TEKBER, se resume todo el valor de todo un pueblo en lucha por su libertad y dignidad. Por eso Tekber, no está en la soledad. No lucha sola. Está con ella toda una HORDA de solidari@s anónim@s y no tan anónimos. Estácon ella su pueblo. Y con este arsenal humano y político, solo le espera la victoria, como bien afirmó en su dia Emiliano Zapata: ” YO ESTOY RESUELTO A LUCHAR CONTRA TODO Y CONTRA TODOS SIN MAS BALUARTE QUE LA CONFIANZA Y EL APOYO DE MI PUEBLO”.
 
¡¡¡ Sahara libre !!!
 
El genocidio saharaui por Marruecos continúa
Tan solo durante los últimos 2 años, se ha tenido la muerte de 9 presos políticos saharauis en las cárceles marroquíes, debido a torturas, tratos inhumanos y degradantes, así como a la negación sistemática de servicios atención de salud.
 
Es pertinente recordar que, en el período de la guerra de liberación librado por el Frente Polisario contra el invasor marroquí, correspondiente a los años 1975 a 1991; Marruecos mantuvo centros de detención y tortura clandestinos, para los prisioneros saharauis, de los cuales un número importante eran solo civiles.
 
Se estima en alrededor de 500 saharauis los desaparecidos por esta política del invasor marroquí, pero siendo el genocidio terrible,
 
¿se imaginan los chilenos estar 16 años en Villa Grimaldi?
 
¿se imaginan los argentinos estar 16 años en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA)?
 
Marruecos tortura
 
Publicado el 09/06/2013
Este video te enseña lo que sucedio en el sahara ocupado y seguira sucediendo si no se toman decisiones. Sahara libre ya!
 
Comisión de las familias de los detenidos políticos saharauis del grupo Gdeim Izik
La comisión de las familias de los detenidos políticos saharauis del grupo Gdeim Izik denuncia torturas y malos tratos en las cárceles marroquíes, denegación de servicios de salud a los prisioneros políticos y esto luego que estos civiles fueron juzgados y condenados por tribunales militares marroquíes en una situación jurídica aberrante, en que la parte acusadora fue juez y parte, sin el debido derecho a defensa de los acusados saharauis y considerando como pruebas confesiones obtenidas bajo tortura.
 
Foto de Safir Safir Sahrawi.
 
 
لجنة عائلات المعتقلين السياسيين الصحراويين
مجموعة أگديم إزيك
إدارة السجن المحلي سلا 1 تنقل معتقلين سياسيين صحراويين إلى المستشفى
نقلت ادارة السجن المحلي سلا 1 بتاريخ 18 يونيو 2015 الموافق للفاتح من شهر رمضان الكريم المعتقل السياسي الصحراوي عن مجموعة أگديم إزيك محمد أمبارك لفقير إلى المستشفى بعد إصابته بإنتفاخ وورم على مستوى الرجل اليسرى بعد العملية الجراحية التي أجريت له .
وكان محمد أمبارك لفقير قد أصيب منذ عشرة أيام أو أكثر بورم وإنتفاخ على مستوى الرجل اليسرى لم يحدد طبيب المصحة السجنية بالسجن المحلي سلا 1 طبيعة الورم و الانتفاخ أو الأسباب التي نتج عنها ، نقل على إثره صباح يوم أمس الخميس 18 يونيو 2015 إلى المستشفى دون أن تجرى له أية فحوصات طبية بسبب عطلان الأجهزة الطبية حسب إفادته للجنة عائلات المعتقلين السياسيين الصحراويين
يذكر أن المعتقل السياسي الصحراوي محمد أمبارك لفقير قد أمضى قرابة 25 يوما بالمستشفى الجامعي إبن سينا أين خضع لعملية جراحية على مستوى الرجل اليسرى مطلع شهر ماي 2015 .
وفي ذات السياق نقلت إدارة السجن المحلي سلا 1 المعتقل السياسي الصحراوي إبراهيم الاسماعيلي في نفس اليوم إلى المستشفى الجامعي إبن سينا بالعاصمة المغربية الرباط .
المعتقل السياسي الصحراوي إبراهيم الاسماعيلي الذي يعاني من عدة أمراض ناتجة حسب إفادته للجنة العائلات عن التعذيب و ضروب سوء المعاملة القاسية التي مورست عليه بكل من السجن الاكحل في مدينة العيون / الصحراء الغربية و السجن المحلي سلا 2 بالقرب من العاصمة المغربية الرباط خضع صباح يومه الخميس 18 يونيو 2015 لحصة علاجية بواسطة أشعة الليزر على مستوى البواسير .
للإشارة أصدر القضاء العسكري المغربي شهر فبراير من سنة 2013 حكما قاسيا و جائرا في حق مل من المعتقلين السياسيين الصحراويين محمد أمبارك لفقير و إبراهيم الاسماعيلي تصل عقوبته ما بين خمسة و عشرين سنة و المؤبد في غياب تام لضمانات و معايير المحاكمة العادلة
لجنة عائلات المعتقلين السياسيين الصحراويين
 
مجموعة أگديم إزيك
 
Jóvenes saharauis denuncian torturas en cárceles marroquíes
 
Emitido por Antena 3 Canarias el 11 feb. 2011
Es lo que denuncian 3 profesores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria que consiguieron el pasado fin de semana entrar en el Aaiún.

viernes, 12 de junio de 2015

El Archipiélago fantasma: Canarias y la represión franquista

Presos en Gando del franquismo
  • Tras el 18 de julio la burguesía exportadora y los propietarios agrícolas se hacen con el poder institucional
  • La gran fosa de los desaparecidos canarios se encuentra en el mar
  • La represión fue el recurso de las clases dirigentes para poner fin al crecimiento y contestación del movimiento obrero
  • La represión tuvo múltiples caras: físicas, económicas y culturales, entre otras
  • Durante la posguerra los efectos de la represión marcaron a los expresos y sus familiares

La recuperación del poder político e institucional
Los mayores contribuyentes, propietarios agrícolas, exportadores, comerciantes e industriales, tomaron posesión de los cargos de alcaldes y gestores en los Ayuntamientos y Cabildos Insulares canarios. Buena parte de ellos militaban o simpatizaban con los partidos conservadores que durante décadas habían controlado la situación política en las Islas. Unos y otros pasaron a formar parte, progresivamente, de Falange. También de organizaciones destinadas a sofocar cualquier situación de desorden, como Acción Ciudadana y las llamadas brigadas del Amanecer. De esta manera, aquellos hombres eran los encargados de gestionar la política del nuevo régimen pero también de ejecutar las detenciones, las torturas, las desapariciones de cientos de hombres, militantes de los partidos y sindicatos de izquierdas, fundamentalmente. De llevar a cabo las tareas de depuración social. Unas veces directamente y otras actuando al frente de las mismas.
 
Víctimas de la represión franquista en Canarias: desaparecidos y fusilados
La gran mayoría de los desaparecidos de las Islas fueron arrojados al mar, habitualmente atados en sacos utilizados para la comercialización de los productos del campo. En Santa Cruz de Tenerife eran sacados de Fyffes o de los barcos prisión (el "Archipiélago fantasma"como se le conocía), después de que sus nombres se incluyeran en los listados que los falangistas leían cada noche. En Gran Canaria "les llevaron a los acantilados de La Laja y fueron arrojados a la Mar Fea. Los cadáveres de algunos de ellos aparecieron días después en las playas cercanas", según explica el historiador Sergio Millares. Ejemplos de fosas comunes los encontramos en Fuencaliente (La Palma) y en el Llano de las Brujas en Arucas (Gran Canaria). En este municipio los militantes obreros fueron asesinados y arrojados a los pozos. Su Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica lideró en solitario en Canarias, durante muchos años, la lucha de las familias por recuperar los cuerpos de los desaparecidos.
 
Uno de los casos más impactantes se dio en Tenerife con la desaparición del alcalde de Buenavista del Norte, Antonio Camejo Francisco ("A él lo sacaron de Fyffes, lo llevaron a los barcos y lo apotalaron"). Este había declarado la reforma agraria en enero de 1933, en el contexto de una huelga general que tendría notables efectos en municipios como Santa Cruz y La Laguna. Camejo también fue el encargado de solicitar la destitución del comandante militar de Canarias, Francisco Franco, después de que este movilizara fuerzas del Ejército durante la celebración del 1º de mayo de 1936. Ese acuerdo del Ayuntamiento fue apoyado por otros de la isla de Tenerife, lo que supuso, entre otras cosas, la desaparición de destacados líderes del período como el diputado a Cortes Luis Rodríguez de la Sierra Figueroa o el concejal y líder comunista tabaquero, Domingo García Hernández, firmantes de aquella petición.
 
Como ellos, cientos de canarios fueron desaparecidos durante la Guerra Civil, a los que se sumaron ciento veintitrés fusilados por Consejos de Guerra. Entre ellos el gobernador civil de Santa Cruz de Tenerife Manuel Vázquez Moro y su secretario particular Isidro Navarro López o el diputado grancanario Eduardo Suárez Morales. Este, destacado militante comunista durante el quinquenio republicano, escribió antes de ser ejecutado las siguientes palabras: "¡Salud, valientes y queridas hermanas  tabaqueras! Por vosotras y por todos los explotados del mundo Doy mi vida. ¡Salud, y adelante siempre! ¡Viva el Partido Comunista! ¡Viva la liberación de los oprimidos!". Como él otros destacados militantes obreros, caso de 19 militantes anarquistas tinerfeños, fueron ejecutados en las Islas.
 
Presos en Gando durante el franquismo
Presos en Gando durante el franquismo
 
Pagando las culpas de la Segunda República
Los años de la Segunda República lo habían cambiado todo. Por primera vez en la Historia de las Islas existía una fuerza social capaz de plantar cara al poder hegemónico de quienes controlaban las instituciones y la economía canaria. El movimiento obrero a través de sus organizaciones sindicales combatió duramente la precaria situación laboral y social de sus afiliados.
 
Muchos de aquellos propietarios que luego se sumaron al golpe y al nuevo régimen habían sufrido el sabotaje en sus atarjeas para impedir la llegada de agua de riego a sus fincas o el corte de las piñas de plátanos. A este tipo de acciones se sumaron las huelgas en sectores estratégicos de las Islas, fundamentalmente en los puertos, entonces estructura principal en las comunicaciones con el Archipiélago. Los obreros se convirtieron en una masa organizada y dotada de discurso capaz de plantear una alternativa social y política a aquellos que habían controlado el poder político e institucional canario durante décadas. En ese contexto, el miedo y la defensa de sus intereses económicos, de la unidad de España y el sentido católico de sus vidas, fundamentalmente, les llevarían a secundar el golpe de Estado y unirse al resto de grupos que conformaron la coalición reaccionaria. Todos ellos con el objetivo común de poner fin a la Segunda República. Se convirtieron en activos colaboradores en la ejecución de las tareas represivas. Se integraron en organizaciones como Acción Ciudadana -dirigida por el herreño Anatolio de Fuentes y que durante unos meses también fue presidente del Cabildo Insular de Tenerife- y Falange y en conjunto apoyados por guardias civiles y militares, llevaron a cabo las tareas de mantenimiento del orden, como entonces se decía. En islas como La Gomera y El Hierro los responsables de estas tareas, amparados por los grupos dirigentes locales, actuaron con total impunidad. Así lo recogieron los investigadores Ricardo García Luis y Juan Manuel Torres en los años ochenta en Vallehermoso, al norte de La Gomera, foco de resistencia obrera y en el que la represión fue feroz: "Quien daba palos era un cabo de la Guardia Civil. Los falanges iban arriba, denunciaban a un tío (…) y este cabo decía «tráigalo para arriba», y venga leña (…) Aquí barrió por todos".
 
Se calcula que casi ocho mil personas pasaron solo por los centros de detención de Fyffes y Gando durante aquellos años de la guerra. El testimonio de las torturas y vejaciones a las que fueron sometidos los presos han llegado hasta nuestros días gracias a algunos presos que dejaron testimonio escrito de ello. Fue el caso del dirigente socialista tinerfeño Manuel Bethencourt del Río que en sus diarios contó cómo vivían esos momentos de tortura a otros compañeros: "Algunos nos tapamos los oídos para a lo menor no oír –aunque sabíamos– lo que estaba ocurriendo. Pero, cuando retirábamos las manos de la cara, creyendo terminado aquel horror, volvíamos a oír los golpes –que sentíamos, casi, en nosotros mismos– y los lamentos de «¡¡ay, mi madre!!», «¡¡no me peguen más, por Dios!!», «¡¡que me muero, que me matan, socorro!!".

 
Presos en Gando del franquismo
Presos en Gando del franquismo
 
Castigos y depuración social: un tiempo nuevo
Pero la represión no fue exclusivamente física. Fue también económica, social, laboral, cultural, moral. Se manifestó de diversas maneras y no dejaría de estar presente durante los años siguientes a la finalización de la Guerra Civil. Miguel Ángel Cabrera en su libro pionero sobre el estudio de la represión franquista en El Hierro afirmaba que “se destruyen las bibliotecas (quemadas por los falangistas), se extirpa el interés por la cultura, se instala el más ciego apoliticismo, se desvincula la Isla del transcurrir histórico estatal y mundial, se generaliza el miedo (miedo a hablar, miedo a recordar...), etc.”. Además, propiedades y bienes de todo tipo les fueron incautados a las personas que se vincularon con las organizaciones de izquierdas, favoreciendo esto los intereses de aquellos adeptos al nuevo régimen que aprovecharon la ocasión para apoderarse de aquellos. Fue así como algunas fortunas crecieron y, en otros casos, como se ganaron una posición destacada en sus respectivas localidades. El caso del socialista Domingo Cruz Cabrera en La Laguna es un ejemplo, pues había sido el promotor del conocido como Barrio Nuevo en la ciudad y, tras ser detenido y desaparecido, sus propiedades pasaron a manos de otras personas próximas al régimen. El nuevo orden se había impuesto por la sangre. Pero no solo eso, pues sus familias sufrían también las repercusiones de todo aquello. Su hija, Rosario Cruz, recordaba como "a mi madre le registraban la casa, le tiraban las plantas, le aventaban lo que tenía (...) yo estaba en el colegio cuando vino Franco y a mí me echaron del colegio porque mi madre  no  me  puso el traje de Falange, me echaron a la calle...eso sí me acuerdo, de mi infancia esa parte es muy dura....me echaron porque mi madre no quería que me pusiera el uniforme, ni mis hermanos". La represión fue también clave durante la posguerra y afectó notablemente a los familiares de los represaliados canarios.
 
"…ya nada volverá a ser como antes". Emigración y silencio en la posguerra canaria
 
"De la ciudad alegre, tranquila y hospitalaria nada quedaba en pie", recordaba Mauro Martín Peña, quien fuera concejal comunista y que había sido detenido después del golpe. "Un ambiente huraño, receloso y esquivo era la nota imperante. Las miradas de odio eran insistentes flechazos que hacían temblar". Muchas de aquellas personas, presos y familiares, optaron por salir de las Islas. El regreso a casa no había sido el soñado y para entonces Venezuela, país de acogida de miles de emigrantes canarios, fue también destino de muchos expresos políticos que salieron de Canarias en barcos clandestinos. El Estrella Polar o el Telémaco fueron algunas de aquellas embarcaciones en las que emigraron integrantes de las organizaciones obreras, en viajes míticos por la dureza de las condiciones de viaje y lo arriesgado de una huída que era la única salvación para seguir sintiéndose vivos.
 
Para entonces, en los años de hambre y escasez de la posguerra canaria, todo había cambiado. De la efervescencia política y cultural de los años 30, se había pasado a la ausencia total de manifestaciones y celebraciones en las calles. Todo quedó reducido al hogar y al ámbito privado. Cientos de canarios seguían entonces presos, otros habían emigrado. El movimiento obrero había sido desarticulado. Los sublevados de 1936 habían conseguido todos sus objetivos. La muerte había glorificado su Cruzada y se había puesto fin a aquella breve experiencia democrática de la República. Aquella que en 1931 había sido acogida con esperanza e ilusión en las calles y plazas de las Islas.

miércoles, 29 de abril de 2015

Ceutíes y melillenses en el Holocausto

 
Francisco Sánchez Montoya - El Faro Digital.es 26/4/15
Seguramente fueron muchos más los ceutíes que sufrieron el castigo y el horror de los nazis. Pero hasta el día de hoy, documentados sólo tenemos a Eugenio Amador Mayano y a Enrique Mateo.
Pese a los años transcurridos la búsqueda de fichas de entradas y deportados es muy laboriosa. El Ministerio de Cultura español y las asociaciones de víctima del nazismo están realizando una gran labor de documentación.

Pero muchos años atrás, tras la lectura del parte oficial con la terminación de la Guerra Civil española, el 1º de abril de 1939, en realidad, la contienda no terminó para todos. Una enorme cantidad de españoles, entre ellos muchos ceutíes, combatientes o no, se tuvieron que marchar de aquella España, en la que no tenían sitio.  Una gran mayoría se instalaron en Francia; pero sobre ellos, poco más de un año después, se precipitó otro conflicto bélico que complicó más su ya de por sí difícil situación: la invasión alemana de Francia.

En la ficha de los ceutíes podemos leer Eugenio Amador Mayano, fue deportado el 27 de enero de 1941 al campo de concentración de Matauthasen, nació el 6 de enero de 1906. Tras su detención estuvo en la XI-B Fallingbostel, con el número de prisionero 6835. Fue ejecutado el 13 de marzo de 1942. El otro ceutí Enrique Mateo, nació el 21 de marzo de 1926, ingreso en la prisión de Compiègne, el 2 de julio de 1944, siendo deportado al campo de concentración de Dachau tres días después, tenía el número 77.972, tras el fin de la guerra fue liberado, el 8 de mayo de 1945 se puso fin, con la derrota de la Alemania nazi, a la Segunda Guerra Mundial.   

 Estos ceutíes, contribuyeron a la defensa de Francia contra la Alemania nazi. La derrota francesa llevó a miles de ellos a caer prisioneros del III Reich; conocieron posteriormente un régimen inhumano que les llevó a la muerte a la mayoría de ellos. A partir de agosto de 1940 llegaron los primeros detenidos españoles a Austria y hasta octubre de 1941 todos los transportes de detenidos españoles se dirigían a Mauthausen.

 El Holocausto fue una divisoria de aguas en la historia de la humanidad. Es muy importante que el mundo moderno comprenda este genocidio contra el ser humano.  Cualquiera que sea nuestra identidad o el lugar donde residamos, el conocimiento de este suceso de alcance universal puede ayudar a que todos iniciemos un análisis crítico de las raíces del genocidio y la necesidad de proteger la paz y los derechos humanos, con miras a prevenir la repetición de esas atrocidades.  

Me gustaría destacar unas reflexiones sobre el horror nazi, y que conservo en mis viejas carpetas de prensa. Fue una entrevista realizada, a Jorge Semprún, hace años. Él fue un antifranquista en la clandestinidad, ministro de Cultura y sobre todo, superviviente del campo de concentración de Buchenwald: "Están desapareciendo los testigos del exterminio. Bueno, cada generación tiene un crepúsculo de esas características. Los testigos desaparecen. Pero ahora me está tocando vivirlo a mí. Aún hay más viejos que yo que han pasado por la experiencia de los campos. Pero no todos son escritores, claro. En el crepúsculo la memoria se hace más tensa, pero también está más sujeta a las deformaciones. Luego hay algo... ¿Sabe usted qué es lo más importante de haber pasado por un campo? ¿Sabe usted qué es exactamente? ¿Sabe usted que eso, que es lo más importante y lo más terrible, es lo único que no se puede explicar? El olor a carne quemada. ¿Qué haces con el recuerdo del olor a carne quemada? Para esas circunstancias está, precisamente, la literatura. ¿Pero cómo hablas de eso? ¿Comparas? ¿La obscenidad de la comparación? ¿Dices, por ejemplo, que huele como a pollo quemado? ¿O intentas una reconstrucción minuciosa de las circunstancias generales del recuerdo, dando vueltas en torno al olor, vueltas y más vueltas, sin encararlo? Yo tengo dentro de mi cabeza, vivo, el olor más importante de un campo de concentración. Y no puedo explicarlo. Y ese olor se va a ir conmigo como ya se ha ido con otros".

Siete melillenses en el horror nazi
También siete melillenses sufrieron este genocidio, Joaquín Callejón Inglada, Antonio Delgado Jurado, José Fajardo García, Rafael García Segura, Antonio Muñoz Zamora, Manuel Rojas de la Cruz y Mariano Tost Planet. No todos consiguieron la libertad, y fueron asesinados José Fajardo, de 32 años, estuvo en la prisión de Salzburgo, con posterioridad fué trasladado a Mauthausen donde el 8 de enero de 1942 fue asesinado. Rafael García, en julio de 1942, Manuel Rojas, y el último de los ejecutados en Mauthausen Mariano Tost, de 21 años. Los tres que salvaron la vida, tras la caída de los Nazis en mayo de 1945 fueron, Joaquín Callejón, Antonio Delgado y Antonio Muñoz. En el campo de concentración donde estuvieron estos melillenses, conocido como el campo de los españoles, junto con Auschwitz, fueron los campos de exterminio más sanguinarios del Holocausto nazi. Durante la II Guerra Mundial en sus cámaras de gas dejaron su vida no sólo judíos, sino también Republicanos Españoles, en torno a los 10.000.

Tras el hundimiento de la República española que dio fin a la Guerra Civil en abril de 1939, los republicanos españoles lograron alcanzar a duras penas la frontera francesa, buscando refugio en el suelo galo. Donde fueron distribuidos por el sur de Francia en campos de refugiados. Al cabo de unos meses estalló la II Guerra Mundial y los españoles fueron obligados a combatir en las filas del ejército francés, enviados al frente en escuadrones de choque, en las filas de la legión extranjera, ó con uniforme francés, siendo muchos de ellos capturados por los nazis, entre ellos dos ceutíes y siete melillenses, según la documentación que actualmente te tiene.
 
Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto
Mañana día 27 de enero de 2014, se conmemora el "Día en memoria de las víctimas del Holocausto", girará en torno al tema «Viajes a través del Holocausto». Se pretende recordar los diferentes viajes que se realizaron durante este período oscuro, de la deportación a la prisión, y de la cárcel a la libertad, y de qué manera estas experiencias transformaron las vidas de aquellos que las soportaron. Se trata de historias de dolor y sufrimiento, aunque, finalmente, también tienen que ver con el triunfo y la renovación, haciendo las veces de fuerza orientadora para las generaciones futuras. Debemos también hacer algo más que recordar y velar por que las nuevas generaciones conozcan esa parte de la historia. Debemos aplicar las lecciones del Holocausto al mundo actual y hacer cuanto podamos para que todos los pueblos gocen de la protección y de los derechos por los cuales luchan las Naciones Unidas.

Los ceutíes y melillenses localizados en los campos de concentración, están extraídos de la documentación expuesta en el libro "Memorial. Españoles deportados a los campos nazis (1940-1945)", editado por el Ministerio de Cultura. En el prólogo José Ramón Cruz. Subdirector General de los Archivos Estatales marca las pautas del trabajo realizado. El libro se realizó cuando se cumplió el 70 aniversario del comienzo de la Guerra Civil española y con esta ocasión tuvieron lugar distintas actividades que contribuyeron a la reflexión sobre unas circunstancias que marcaron a la sociedad española de forma duradera. Por un lado, la pérdida de vidas humanas y la devastación que la guerra trajo. Además, tuvo lugar un exilio de dimensiones muy considerables que privó a nuestra sociedad de parte esencial de sus cuadros políticos y sociales y de su intelectualidad. España, que había estado como nunca abierta a Europa y esperanzada con la experiencia de la II República, sufrió una vuelta atrás que implicó nuestro apartamiento de Europa durante décadas.    

En el prefacio, Ramiro Santisteban Castillo, presidente de la Federación Española de Deportados e Internados Políticos en Mauthausen, escribe sobre este horror: Es ahora, ya en los primeros años de este tercer milenio, cuando aquellos a quienes en algún momento se llamó los olvidados son por fin reconocidos. Salen del anonimato, o al menos lo hacen sus nombres y su memoria, pues son muy pocos quienes quedan en vida. La dictadura franquista tuvo como efecto que durante casi cuarenta años algunos aspectos esenciales de la historia española reciente quedaran en la sombra. Y aunque, posteriormente, una joven democracia trajese vientos de libertad a España, parece que todavía ha hecho falta llegar a nuestros días para que la vivencia de los hombres y mujeres que sufrieron la tragedia de la Deportación haya terminado para muchos de salir a la luz ese sentimiento lo compartimos algunos antiguos deportados en mayo de 2005, cuando junto a nosotros asistía a las conmemoraciones de la liberación de Mauthausen, por primera ve, el Presidente de un Gobierno español.

Muchos años antes, recién terminada la Guerra Mundial, yo y otros compañeros, antiguos deportados, habíamos tenido la ocasión de conocer a otro Presidente del Gobierno de España. Se trataba de Francisco Largo Caballero, que había conocido también los avatares de la Deportación, él en el campo de Sachsenhausen, cerca de Berlín. Había vuelto anciano y fatigado de Alemania, pero todavía pudimos contar con su presencia en algunos actos organizados por los exdeportados, antes de que falleciera en París en 1946.  Con ocasión de su entierro en el cementerio de Père Lachaise no faltó el afecto y el calor de una gran masa de españoles exiliados y, desde luego, de muchos deportados. Él, siendo una personalidad tan relevante, había pasado por un campo nazi. Toda una muestra de las circunstancias personales tan variadas de cada uno de los deportados y de quienes vivimos el exilio de general. Medio millón fuimos quienes dejamos en febrero de 1939 la tierra en que habíamos nacido.
 
El Holocausto judío
La triste y dolorosa persecución judía en Alemania tuvo su comienzo cuando en 1933 los nazis toman el poder. Inicio de una propaganda de odio. Septiembre de 1935, las leyes de Nuremberg quitan a los judíos sus derechos civiles. 28 de octubre de 1935, judíos polacos que habitan en Alemania son expulsados. 9 de octubre de 1938, la Noche de Cristal, 191 sinagogas y 17 viviendas de judíos son incendiadas. 7.500 tiendas son saqueadas y destruidas. Algunas decenas de judíos son muertos o heridos. 20.000 judíos son encarcelados, la mitad son enviada a Buchenwald. Los judíos alemanes pagan una multa colectiva de mil millones de marcos. Fábricas y tiendas judías son confiscadas y niños judíos son expulsados de las escuelas. 1° de septiembre de 1939: El día en que estalla la guerra mundial hay en el territorio del Reich (Alemania, Austria, Checoslovaquia) 375.000 judíos. Septiembre-octubre de 1939: Polonia es conquistada y repartida entre Alemania y la URSS. En la región conquistada por el Reich se encuentran 2.700.000 judíos. 

21 de septiembre de 1939, Heydrich da órdenes secretas a sus subordinados, concentrar la población judía con miras a la "solución final" que debe ponerse en práctica ulteriormente. 30 de octubre de 1939, Heydrich ordena que todos los judíos del Reich sean trasladados a Polonia en la zona llamada del "Gobierno general". Marzo de 1940, el traslado queda en suspenso a causa de las dificultades de transporte. Verano de 1940, los judíos deben llevar un signo distintivo: "la estrella amarilla". Se establecen ghettos en las ciudades polacas. Los jefes del Reich discuten acerca del "plan de Madagascar": deportar a todos los judíos de Europa a aquella isla del Océano Índico. Ese proyecto será abandonado. 18 de octubre de 1940, el ghetto de Varsovia queda herméticamente bloqueado. En su interior hay 400.000 judíos. Observación general: En el curso de esa etapa, el objetivo buscado era el exterminio de los judíos por el hambre, la enfermedad, la represión física y la depresión moral. Comienzan las ejecuciones en masa.

domingo, 19 de abril de 2015

Marruecos expulsa a una francesa solidaria con el pueblo saharaui


Por un Sáhara Libre -16 abril, 2015 Rabat,  (SPS)
El régimen marroquí expulsó este jueves a la ciudadana francesa Marion Martane a través del Aeropuerto de Casablanca rumbo a París, según confirmaron fuentes en las Zonas Ocupadas del Sáhara Occidental.
 
Marion Martane acompañaba a Claúd Manjin activista y esposa del preso político saharaui Nama Asfari. Según Claud Manjin, citada por Equipo Mediático, agentes vestidos de civil se presentaron ayer, miércoles, en el hotel y se han llevado por la fuerza a la activista Francesa, la introdujeron en el coche de policía, y fue trasladada inmediatamente al aeropuerto de Casablanca de donde salió esta mañana a Paris, sin concederle el tiempo necesario para recoger su equipaje, ni siquiera para contactar con la embajada Francesa.

Marion llego a Rabat el día 13 de abril junto con la activista Claúd, las cuales mantuvieron encuentros con familiares de presos políticos saharauis del grupo de Gdeim Izik. La activista expulsada estaba tratando de visitar los Territorios Ocupados y el Sur de Marruecos. (SPS)

lunes, 9 de marzo de 2015

Mujeres ceutíes, Historias de libertad (II)


De Francisco Sánchez Montoya en Historia de Ceuta y Protectorado español
8-3-2015
 
Antonia Castillo Gómez
Hoy se conmemora el Día de la Mujer, con ese motivo desde la semana pasada, venimos realizando un recorrido por algunas ceutíes, que dieron sus vidas, pasaron penurias y represión por ser libres y luchar por un cambio social, en unos tiempos difíciles, mujeres ceutíes que en esta conmemoración nos sirve de ejemplo. La foto que encabeza este reportaje, es el ejemplo de una ceutí comprometida con sus conciudadanos, la vemos ofreciendo una charla en la Casa del Pueblo de Ceuta, durante la Segunda República, a las mujeres de los obreros sobre la “maternidad”. Esta conferencia le valió un consejo de guerra y su expulsión del Ayuntamiento como facultativa, por las nuevas autoridades, tras el golpe militar del 17 de julio de 1936.
 
Cuando se produce la sublevación, permanece en la ciudad, su marido el catedrático del Instituto Hispano-Marroquí Luis Abad, y militante de Izquierda Republicana pudo salir. Ella continúa en su puesto de trabajo a pesar de los condicionantes adversos. Está observando desde el mismo inicio de la sublevación como muchos de los compañeros de su marido son detenidos y fusilados. Ella sabe que a todos los funcionarios municipales que hayan tenido alguna vinculación con partidos o sindicatos se les está instruyendo un expediente de depuración.
 
La comunicación le llegó el 20 de diciembre de 1938, donde se le acusa, entre otras cosas “historias inventadas”, de “negligencia en su trabajo”. Con este trámite se le pasa factura por su matrimonio con Abad y por sus actividades políticas. Pero este primer expediente era tan solo el comienzo de un tortuoso camino que, por desgracia, solo había comenzado a recorrer.
 
La represión ejercida le obliga abandonar la ciudad. La siguiente noticia que se tiene de ella es de finales de 1940 y se la sitúa en Burgos, volvió a ser, al igual que en Ceuta, la primera mujer en formar parte del Colegio de Médicos. El refugio en esa ciudad le sirvió para ir madurando la posibilidad de exiliarse y poder reencontrarse con su marido, y lo más importante desarrollar con completa libertad su profesión, sin miedo a represalias del franquismo.
 
En 1945 se traslada a México. Unos años después viajó a Nueva York, siendo pionera en el estudio del cáncer. Mientras tanto su marido está en un campo de concentración en Oran. En 1953 Abad pone rumbo a la capital azteca y, finalmente, transcurridos dieciocho años se reencuentra con su mujer. Una vez que los dos están juntos planifican sus vidas. La doctora Castillo se especializa en el campo de la oncología ginecológica y su marido es profesor en la Universidad azteca.
 
A finales de 1970 Antonia Castillo notó un importante empeoramiento de su salud y en vista de su progresiva enfermedad decidieron regresar a Madrid. A principios de 1971 fallece y su marido decide enterrarla en Gádor (Almeria), su marido falleció el 13 de noviembre de ese año.
 
Antonia Pérez Padín
La ceutí Antonia Pérez Padín, fue una mujer de fuertes de convicciones de solidaridad y ayuda a los más necesitados, tras el golpe militar padeció ocho años de cárcel entre el Sarchal, Puerto de Santa María o el Dueso. Tenía seis hijos, regentaba una modesta casa de comida en la zona de la Puntilla. Su marido Antonio Berrocal, fue concejal durante la Segunda República. Después de la sublevación fue encarcelada el 14 de agosto de 1936 en la prisión de mujeres y su marido, fusilado.
 
Su nieta Gloria, quien ha escrito varios libros sobre las vivencias de su abuela, nos cuenta: “La primera imagen que me viene de mi abuela es la de una mujer vestida siempre de negro, con las piernas hinchadas por las varices y con una propensión al suspiro profundo, casi expelido desde el bajo vientre, cuando oía las noticias del llamado parte‟.
 
Nunca nos habló de la guerra, ella hablaba de los “hoteles” donde había estado. Mi abuela no paró de contarme atrocidades. Ha sido el referente más importante que he tenido en mi vida. De las atrocidades solo voy a mencionar el apuñalamiento de una compañera suya en la cárcel de el Sarchal mientras iba hacia el paredón de fusilamiento. Al parecer, un falangista que quería los favores sexuales de la víctima y que fue rechazado una y otra vez, se vengó apuñalando al objeto de su deseo mientras la conducía al paredón. La pobre mujer le gritaba a mi abuela “Antonia, Antonia, que me mata, que me apuñala” y mi abuela nunca pudo olvidar aquellos gritos. Aún años después, mientras me lo contaba llorando y maldiciendo, seguía oyéndolos, cuando les detienen en 1936 sus hijos tienen unas edades que oscilan entre los diez – la hija mayor- y dos el pequeñín”.
 
“Esos niños pasan al cuidado de familiares y dos de ellos van –según mi madre– al asilo, aunque supongo que sería el innombrable “Auxilio Social”. No pudo cuidar de sus hijos y eso fue lo que más le destrozó durante los más de siete años que pasó en las cárceles franquistas con dos penas de muerte: una por pertenecer al Socorro Rojo Internacional y la otra por su pertenencia al Partido Comunista. Mi abuelo no se libró de la pena de muerte. Fue fusilado junto con 32 personas la madrugada del 21 de enero de 1937 y en su propia finca, en la Posición A”.
 
Mujer de carácter fuerte y recio -heredado de su madre Jacinta- y con las ideas muy claras sobre las injusticias sociales, ideas que supongo le fue aclarando su padre maestro anarquista. Para concluir este testimonio de Gloria Berrocal sobre su abuela añade: “Ella mostró a lo largo de toda su vida una fe ciega en el ser humano. Su solidaridad con los huelguistas portuarios en Ceuta, solidaridad que podía llevar a cabo gracias a que tenían un colmado y una casa de comidas, su asistencia como comadrona a las mujeres que la necesitaban, su sentido de la justicia que nunca se enturbió ni siquiera en sus últimos años en que seguía comentando la situación política no solo nacional sino también la internacional, hacían de mi abuela un ser excepcional.
 
Sin embargo, creo que no fue la única y que perteneció a una estirpe de mujeres que supieron ser libres, independientes y luchadoras en aquellos difíciles años del siglo pasado. Cuando hoy se dice que una mujer es una “superwoman” porque trabaja y además crea una familia, yo me sonrío pensando en la generación que le tocó lidiar con las atrocidades de la Guerra Civil y pienso en mi abuela que atendía el colmado y la casa de comidas, le ponía una inyección diaria a mi abuelo que padecía del corazón, paría un hijo tras otro, atendía en el parto a otras mujeres y además sacaba tiempo para sus reuniones del Socorro Rojo y del partido, y asumo la altura del listón que dejaron todas ellas y no dejo de lamentar el poco reconocimiento que han tenido esas mujeres gracias al aplastante silencio mantenido tanto en la dictadura como en la democracia”.
 
Diana Bermúdez-Reyna
Cuando la pequeña Diana recorría las calles de Ceuta en aquel verano de 1936, de la mano de sus padres, nada le hacía presagiar que en pocos días cambiaría su vida y la de su familia. Su padre era un reputado capitán aviador, destinado en el aeródromo de Sania Ramel en la capital  del Protectorado, Tetuán, y en 1933 fue delegado del Gobierno de la República en Ceuta.
 
Diana fue una de los miles de menores enviados al exilio durante la Guerra Civil Española desde la zona republicana a la Unión Soviética, entre los años 1937 y 1938, para evitarles los rigores de la guerra. En un primer momento, disfrutaron de un cálido recibimiento y un trato en general bueno por parte de las autoridades soviéticas, mientras la guerra civil seguía su curso. Sin embargo, con la entrada de la Unión Soviética en la Segunda Guerra Mundial y la invasión nazi de las zonas en que se encontraban las casas donde estaban alojados, hubieron de sobrellevar la dureza de la guerra, y posteriormente la de la vida entre una dictadura comunista que no les permitía salir del país y otra dictadura derechista que miraba con recelo a los que finalmente lo consiguieron.
 
En la tarde del 17 de julio, todo cambió, su padre defendió junto a otros militares leales al Gobierno el aeródromo de Tetuán, haciéndose fuerte e intercambiando fuego, pero nada pudieron hacer y a las pocas horas fueron detenidos por los militares sublevados, el 15 de agosto de 1936 fue sacado de la fortaleza del monte Hacho y ejecutado. Siendo enterrado en el cementerio de Santa Catalina en Ceuta.
 
La madre de Diana se encuentra sola con cuatro hijos, intentó por todos los medios salir de Ceuta hacia Valencia donde estaba su familia.  Pero no es nada fácil, el sur está tomado por los sublevados, y llegar hasta el levante es tarea imposible. Al proceder de una familia de la alta sociedad madrileña, el abuelo paterno de Diana era teniente general y su abuela familiar del escritor Salvador de Madariaga, consiguen que se realice un intercambio en Tánger, organizado por la Cruz Roja Internacional. Tras llegar a la ciudad internacional embarcarían en el barco que hacia la travesía, una vez por semana, hacia el sur de Francia y desde allí al pueblo valenciano de Russafa.
 
Cuando todo parecía tener una cierta normalidad, una mañana quedó marcada en la memoria de la pequeña Diana, apenas tenía cuatro años: “Han pasado muchos años, pero parece como si lo estuviera viviendo ahora, nos encontrábamos en el piso de Russafa, mi abuela a un lado y mi abuelo llorando, con las manos en la cara. Dos señores uniformados me cogieron en brazos y nos llevaron a mi hermana y a mí, mientras yo lloraba y preguntaba por mi madre, recuerdo que me abracé a una muñeca y no la solté, hasta muchos años después”.

Sus dos hermanos, José Luis y Flavio, fueron enviados a la URSS en la madrugada del 13 de junio de 1937.
 
Al llegar a Leningrado, la actual San Petersburgo, la separaron de su hermana y la llevaron a una casa para niñas pequeñas. Pocos meses después de acabar la Guerra Civil, en agosto de 1939, la abuela paterna, Presentación de Madariaga, un nombre frecuente en los “Ecos de Sociedad” de la prensa madrileña -viuda de un teniente general, había sido Dama de Honor de la reina Victoria Eugenia- logró que el Gobierno franquista, a través de sus embajadas en Roma y Londres, consiguiera que los ejecutivos de Mussolini y Chamberlain mediaran para facilitar el retorno de sus cuatro nietos.
 
El intento fue en vano. Con la invasión de Rusia por parte de Hitler, en junio de 1941, Diana y el resto de los niños fueron evacuados de Leningrado a una aldea en las llanuras del Volga. Nuestra pequeña tuvo que luchar por salir adelante, aprendió el ruso, era muy inteligente y nada se le resistía. Gran modista pronto comenzó a realizar trabajos, después entró a trabajar en una fábrica de misiles. Los años fueron pasando y la promesa del retorno a España no comenzó a ser una realidad hasta 1956, para entonces ya había formado su propia familia al casarse con un ruso de origen ucraniano. Y por fin, el 17 de diciembre de 1990, consiguió permisos para toda su familia, incluidos sus tres hijos con sus respectivas parejas y los cuatro nietos que ya tenía.

 A muchos niños, como Diana, no les quedó más remedio que marcharse.
 
África de las Heras
La ceutí África de las Heras, fue la espía española más activa al servicio soviético. Tendríamos que recordar que África nació en la calle Soberanía Nacional (hoy calle Real) el 27 de abril de 1909. En el seno de una familia militar acomodada, su tío Francisco de las Heras, era un prestigioso abogado y alcalde de Ceuta, en los años veinte. Quien desee, profundizar en su vida le recomiendo el magnífico libro escrito por Javier Juárez  “Patria, una española en la KGB”.
 
África se traslada a Madrid, donde estudia en un colegio de monjas. En 1930, se tiene constancia de su militancia en el partido Comunista.  Fue captada por el servicio de información soviético (NKVD) durante la guerra civi. Estuvo implicada en el asesinato de Trotsky, participó como guerrillera en la URSS durante la Segunda Guerra Mundial, y fue una decisiva agente del KGB durante la guerra fría en Latinoamérica. Alcanzó el grado de coronel del KGB y está considerada una figura legendaria de los servicios de inteligencia de la extinta Unión Soviética.
 
Falleció en 1988 y está enterrada en Moscú. María Pávlovna, María de la Sierra, Ivonne, Znoi, Patricia y Patria son algunos de los nombres que utilizó. Esta espía ceutí obtuvo numerosas condecoraciones de la URSS. La vida de África de las Heras, nacida hace casi un siglo en Ceuta y fallecida hace dos décadas en Moscú, estuvo rodeada de misterio. Estando en Buenos Aires en 1956, Moscú envía a un nuevo jefe de espionaje para la zona.
 
Ese mismo año, en aras del trabajo conjunto en favor de la URSS, se casará con él. Se trataba de Valentino Marchetti, en realidad Giovanni Antonio Bertoni, un italiano que huyó a la URSS en 1925 y volvió a Italia en 1944 para organizar una red de espionaje. Aunque en Moscú sostienen que, a pesar de ser un matrimonio de conveniencia, tuvieron una feliz vida familiar.
 
Tras fallecer su marido, regresó aparentemente a Moscú en el otoño de 1967, pero salió al extranjero al menos en tres oportunidades más – en dos ocasiones, a Uruguay –, y el fin de su carrera como espía coincidió con el comienzo de su labor como instructora de agentes, en 1971, aunque permaneció en el KGB hasta 1985. Durante la II Guerra Mundial, terminó unos cursos de radio y sirvió en un destacamento guerrillero donde le entregaron dos granadas, una pistola y un puñal: si corría peligro de ser tomada prisionera debía utilizar las granadas para destruir el radiotransmisor y el libro de claves antes de suicidarse.
 
Lanzada en paracaídas, actuó en la retaguardia alemana a partir de mayo de 1942. Tras sus hazañas de guerra, en 1944 regresó a Moscú e ingreso en uno de los destacamentos del Comisariado de Seguridad de la URSS. A finales de enero de 1946 pasa en automóvil de Berlín a París, donde se establece haciéndose pasar por refugiada. Un año después cruza la frontera franco-española, pero entonces Moscú decide enviarla a Uruguay, hacia donde parte en diciembre de 1948 y donde se establece como modista para no levantar recelos.
 
Un año más tarde de su llegada se casa con el escritor uruguayo Felisberto Hernández. El matrimonio duró tres años hasta que se divorciaron. Luego se volvió a casar con un otro agente de la KGB, italiano, llamado Valentino Marchetti. Ambos abrieron, como pantalla para sus actividades, una casa de compra y venta de antigüedades en el casco viejo de la ciudad de Montevideo. El Jefe del espionaje Vladimir Stanchenko confirmó la gran importancia de la ceutí en el entramado de la KGB al revelar, en julio de 1993, al diario El País que “después de la guerra, y hasta mediados de los años 70 fue responsable en Europa y América Latina de todo el entramado político