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jueves, 26 de febrero de 2015

Escuela e ideología en el Protectorado español en el norte de Marruecos (1912-1956)

 
Escuela e ideología en el Protectorado español en el norte de Marruecos (1912-1956). Irene González González
 
Este libro aborda el origen y evolución de la política educativa española en el Norte de Marruecos. Aunque la presencia de instituciones educativas es anterior al inicio del Protectorado no fue hasta su implantación en 1912 cuando se puede hablar de política educativa. Concebida inicialmente por el colonizador con una lógica instrumental para controlar el territorio y la población, fue adaptándose a nuevos contextos políticos e ideológicos a partir de los años treinta. La aparición del movimiento nacionalista y el impacto de la guerra civil española reformularon la política educativa colonial. Desde entonces fueron objetivos de las autoridades la marroquinización del modelo educativo hispano-árabe y la generalización de la enseñanza al conjunto de la población del Marruecos español. A través de sus páginas se analizan las claves del éxito y fracaso de las diferentes políticas educativas implementadas durante este periodo compartido de la historia de ambos países mostrándose con ello los retos de la enseñanza en el Marruecos de la independencia.
 
La Librería de Cazarabet
Mas de las Matas

viernes, 15 de agosto de 2014

La participación de la mujer en el origen del anarquismo en Canarias (1900-1910)


Comunicación del Congreso "Mujeres, libres y libertarias" Raquel Pérez Brito
 
La participación de la mujer en el origen del anarquismo en Canarias (1900-1910) Madrid 2005
 
El periódico El Obrero aborda desde su primer número de forma específica la subordinación de la mujer, pues reconoce en su situación la mayor de las injusticias sociales de todas las clases obreras de Canarias (serie de artículos dedicados a las cigarreras). La libertad plena de la Humanidad reclamada por los anarquistas exigía la superación de la subordinación cultural y económica de las mujeres. Sin embargo, las referencias que se hacen a la mujer denotan que todavía hay un terreno no indagado, la propia perspectiva de la mujer. Algunos libertarios sostienen una visión de la mujer como ser inferior en ciertas capacidades, fruto de la cultura patriarcal imperante en la sociedad y de la que ellos tampoco se liberan, y fruto de que la mujer no está participando en igualdad de condiciones que el hombre en el cambio social. Son muy pocas las mujeres que conocemos con nombres y apellidos por la prensa obrera y/o libertaria isleña, aunque se sabe que tuvieron presencia y acción en las luchas sindicales. La incorporación de la mujer a los talleres y fábricas como consecuencia de la pobreza y no de su independencia económica, la consideración de su ser como proclive al sentimentalismo y la sumisión, la exaltación de las "virtudes viriles" para la rebeldía y la firmeza, aludidos en la prensa obrera, son reflejo de un camino sin recorrer. Las pocas veces que la mujer isleña escribe, ante todo porque no dispone de tiempo para ejercer estas tareas intelectuales, lo hace en su nombre, se dirige a sus compañeras, habla por sí misma. Unas veces lo hace para protestar de sus inferiores condiciones de trabajo y otras para denunciar las guerras y mostrar su rechazo al reclutamiento obligatorio de sus hijos, hermanos o esposos.
La concepción de la mujer en las organizaciones obreras
 

domingo, 23 de marzo de 2014

Luis abad - Magisterio en exilio

Foto edición impresa
 
El Faro Digital.es - Francisco Sánchez Montoya 16/3/14
En este mes de marzo se cumplen 75 años del exilio republicano, tras el final de la guerra civil. Centenares de miles de personas se vieron obligadas a emprender un camino incierto en unas condiciones muy duras: el exilio supuso un descalabro social, político y cultural.
Numerosos ceutíes vivieron esta trágica historia. Durante los próximos domingos iremos publicando retazos de sus vidas en México, donde se estima que acogió a cerca de 25.000 refugiados.    

El profesor de filosofía del Instituto de Ceuta Luis Abad Carretero, era una de las personas más buscadas por los sublevados en la noche del 17 de julio de 1936 en Ceuta. Fue miembro de Acción Republicana fundado por Manuel Azaña, y tras la fusión con el partido Radical-Socialista de Marcelino Domingo, pasó a ser presidente de Izquierda Republicana en Ceuta, hasta abril de 1936 que lo sustituyó el abogado Salvador Fossati.

El magisterio fue cualitativamente, el sector que sufrió el mayor estrago de la depuración en Ceuta. El golpe sorprendió a los maestros de vacaciones; no sabían que aquella fecha daba inicio a la más ingrata etapa que iban a vivir los educadores. La primera ejecución de un docente en Ceuta, tuvo lugar en la saca de la madrugada del 17 de agosto de 1936; su nombre, Ángel Grande Pérez (su hijo Godofredo Grande, también sería ejecutado). En la sesión municipal del 7 de agosto de 1936 acuerdan se retire la ayuda a una escuela de la barriada del Sardinero regentada por el maestro José Lázaro, quien fue detenido, o la clausura de la Escuela Racionalista en la barriada de San José, y posterior ejecución del maestro Pedro Vera o Antonio Bernabé Calvo, un joven maestro fusilado en la fortaleza del Monte Hacho, el 12 de noviembre de 1936.

 El profesor ceutí Luis Abad, tras conseguir salir de Ceuta, y una vez finalizada la contienda logró zarpar en el buque Stanbrook que le llevó desde Alicante a la costa argelina, para ser internado a continuación en el campo de concentración de Bogharí, próximo al desierto del Sahara. Ya en 1940 se instaló en Oran, donde sobrevivió diez años dando clases de español, ingles y matemáticas, y gracias a la venta de algunos cuadros.

Cuando hacia 1950 Luis Abad abandona Oran no se dirige a México sino a Paris, donde va a permanecer casi cuatro años más. En París publica diversos ensayos en revistas de la época y un trabajo titulado La philosophie de l’instant. En 1953 se traslada a México, donde hace algunas exposiciones de pinturas y publica numerosos ensayos y artículos en periódicos (Excélsior, El Nacional, etc.) y revistas (Cuadernos Americanos, Humanismo), y diversas monografías sobre filosofía, que era realmente su pasión. Colaborador permanente del Colegio de México, es nombrado en 1956 profesor titular de la cátedra de Psicología en la Universidad Nacional Autónoma.

Finalmente, transcurrido 18 años, se reencuentra con su esposa, la doctora ceutí Antonia Castillo, junto a la que sólo había convivido seis meses después de su boda. Por fin, los dos están juntos, Abad, participa en numerosos proyectos.  

La vida del catedrático del Instituto ceutí, Luis Abad, están presentes en los prestigiosos Pública varios libros de filosofía como: Una filosofía del instante (1954), Niñez y filosofía (1957), Instante, querer y realidad (1958), Vida y sentido (1960), Bergson y la filosofía del instante (1960), Presencia del animal en el hombre (1962) e Instantes, inventos y humanismo (1966). Pese a su reconocimiento en México, añora España y en 1966 emprende el viaje de vuelta con su esposa a España. Con la esperanza de que la dictadura no les pida cuentas. Marcharon a Almería, no sabemos si volvieron a Ceuta. Y en 1971, fallecerían los dos.
 
Inhabilitación al catedrático Bigtar Armenta
Don Bigtar Armenta, como lo recuerdan muchos de los que fueron sus alumnos, era profesor de francés en el instituto de Segunda Enseñanza Hispano-Marroquí en Ceuta. Tras la depuración fue separado del centro, por orden de la Comisión de Cultura y Enseñanza de junio de 1937 por su pertenencia a la masonería. Juzgado por el Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo, fue condenado en 1942 a inhabilitación absoluta perpetua para el ejercicio de cualquier cargo del Estado. Se dedicó a dar clases particulares en su casa de la plaza Azcarate, también en la Academia Navarro. El nombre de Bigtar, era debido a que su padre, Antonio Armenta, era amante del Esperanto, significa varón. Tras la depuración del Magisterio en Ceuta la enseñanza quedó muy mermada. La purga fue muy grande, y la mayoría de los maestros/as de un modo u otro sintieron el miedo, la frustración y la incertidumbre ante este inesperado proceso, que alteró en todos los sentidos.
 
De Ceuta al campo de concentración en Orán
Tras salir de Ceuta estuvo luchando con su palabra junto al Gobierno de la República, tras el final de la guerra civil, partió desde Alicante en el buque Stanbrook, años después dejó escrito: "… Hube de residir y subsistir en África del Norte (Oran) y luego en Francia. Es verdad que yo ya conocía el francés, lo traducía con facilidad, pero no estaba acostumbrado a hablarlo y yo quería ser profesor. Por eso me consagré a estudiarlo y a frecuentar un medio enteramente francés. Mis primeros veinticinco francos los gané en la ampliación de un retrato que hice al carbón y con lupa tomado de uno diminuto. Mi salida del campo de concentración la debí a haberle hecho un retrato al secretario del mismo. En Oran me dediqué a dar clases de español e inglés. Pero la abundancia de profesores de estas materias, sobre todo de español, hizo que tuviera que derivar hacia otras, y estas fueron las matemáticas. En efecto, durante casi diez años les tuve que explicar a los alumnos de los últimos cursos de Bachillerato. Bien es cierto que yo las había estudiado… Pero en 1945, terminada la guerra, comenzaron a llegar profesores desmovilizados y mis clases disminuyeron, lo cual me empujó hacia la pintura, porque me agradaba y por necesidad económica. Seguramente derivé hacia ella por la imposibilidad en que estaba de poder escribir y publicar, que era lo que yo más he ansiado en mi vida".     

 Una vez terminada la guerra, como otros muchos españoles, se encontraba en el puerto de Alicante, partiendo en el Stanbrook, el barco que hace 75 años sacó de España a miles de refugiados.  Este puerto fue escenario de la tragedia que se vivió, cuando miles de republicanos llegaron desde todo el país hasta el puerto con la esperanza de escapar de la represión franquista en los buques anunciados por las autoridades republicanas. Se encontraron sólo con este navío mercante que sólo pudo salvar a unos cuantos miles, en los últimos días de la guerra, entre el 28 de marzo y el 1 de abril de 1939. El barco, con una capacidad para 800 personas, llegó a cargar a casi 3.000 refugiados rumbo a Orán, al frente del buque estaba el capitán Dickson.

Este puerto al final de la contienda, fue una tabla de salvación para cientos de republicanos, ya que caídos los puertos de Cataluña, en el de Alicante era el único que quedaba libre, allí se reunieron unas 20.000 personas huyendo, entre las que había familias, cargos públicos, campesinos, maestros, militares en derrota, a quienes les habían prometido que habría barcos que les sacarían de España.

Sin embargo, la espera resultó desesperante el puerto se encontraba bloqueado por la Armada franquista, submarinos de Mussolini y la aviación nazi, lo que hacía difícil aproximarse a los navieros internacionales. El buque inglés pudo burlar el bloqueo y zarpar, claramente excedía de su capacidad, lo que le obligó a navegar escorado, por debajo de la línea de flotación y en medio de bombardeos. La travesía de un día, convertida en odisea, no culminó hasta llegar a Orán, donde Dickson amenazó con estrellar el barco contra los muelles si no le dejaban atracarlo. Como no podía ser de otra manera, el Stanbrook tuvo un fin trágico solo unos meses después, tras ser hundido por un torpedo alemán.
 
Se casó con la doctora ceutí Antonia Castillo
Cuando se produce la sublevación del 36, la doctora Castillo permanece en la ciudad, y su marido el catedrático del Instituto Hispano-Marroquí Luis Abad, dada su militancia política, pudo evadirse. Ella continúa en su puesto de trabajo a pesar de los condicionantes adversos. Está observando desde el mismo inicio de la sublevación que muchos de los compañeros de su marido son detenidos y fusilados. Ella sabe que a todos los funcionarios municipales que hayan tenido alguna vinculación con partidos políticos o sindicatos se les está instruyendo un expediente de depuración. La comunicación le llegó el 20 de diciembre de 1938, donde se le acusa injustificadamente, entre otras cosas, de "negligencia en su trabajo". Las acusaciones de la falta de atención a sus pacientes en que se fundamenta no son nada sólidas conociendo la buena formación de la doctora y la probada dedicación a sus enfermos. Con este trámite se le pasa factura por su matrimonio con Abad y por sus actividades políticas, dar conferencias a los afiliados a la UGT en la Casa del Pueblo. Este primer expediente era tan solo el comienzo de un tortuoso camino que, por desgracia, solo había comenzado a recorrer.

martes, 7 de enero de 2014

Juicio a los anarquistas ceutíes


Memoria Olvidada - El Faro de Ceuta- 5 de Enero de 2014 Francisco Sánchez Montoya
Tras la caída de la dictadura de Primo de Rivera, se reorganizan los miembros de la CNT en Ceuta siendo liderados por Pedro Vera, Luis Castillejo y el librero Miguel D´lom. Tras la proclamación de la República en abril de 1931, la Confederación Nacional del Trabajo, retoma un claro protagonismo y se suceden las reuniones, y el número de afiliados asciende. Tras la sublevación del 36, su sede en la calle Linares fue asaltado, sus miembros detenidos y en un gran número fusilados. Desgraciadamente toda la documentación, imágenes, archivos de militantes, reuniones, asambleas… han desaparecido, tan sólo tenemos lo que cuentan las crónicas de algunos diarios anarquistas y la escasa documentación que se acompañan a los consejos de guerra.

Su primer congreso nacional lo celebraron en 1911, pero tuvieron que transcurrir veinte años para poder tener los primeros nombres de cenetistas ceutíes, contándose con dos secciones y 3.796 afiliados. En 1936 se vuelve a celebrar un congreso (Zaragoza), donde concurre el dirigente Pedro Vera Sánchez. En los albores de la guerra civil ya duplicaron el número de secciones con 5.727 afiliados. La ejecutiva estaba formada por Rafael Sánchez Tomeu (gremio pintura), Miguel Casado (oficios varios), Ramón Gálvez (construcción), Luís Sánchez Aguilar (secretario), Heriberto Calleja (prensa), Diego Martínez Mauricio (tesorero), Juan Jiménez Muñoz (contador) y Pedro Vera (enseñanza).

Tras consultar los diarios anarquistas CNT, así como Tierra y Libertad, en la hemeroteca madrileña de Conde Duque, nos cuentan esas crónicas de la fuerte implantación de la CNT en la ciudad. Numerosos son los mítines celebrados en el Salón Apolo y Teatro Cervantes. En junio de 1935 se organiza en Ceuta el partido Sindicalista, fundado por Ángel Pestana, saliendo de presidente Luis Castillejo. El partido estaba orientado hacia el anarquismo; pero aceptaba las elecciones y la representación parlamentaria. Castillejo, era partidario de una organización obrera disciplinada, su tesis, cercana al sector moderado, era construir un movimiento obrero sólido y responsable a la manera clásica, con un sindicato y un partido político repartiéndose entre ambas organizaciones las tareas de reclamaciones sindicales y políticas. Pretendía evitar así posibles excesos en el movimiento obrero español. La CNT en su gran mayoría fue escéptica ante el Partido Sindicalista.            

También fue de destacar su papel en la huelga de mujeres que trabajaban en las fábricas de salazones y conservas. Si no aparece algún otro documento, se puede considerar la primera huelga de mujeres en la historia de Ceuta. Tras varios días de huelga, el Comité sindical lanza un manifiesto por toda la ciudad, esperando el apoyo de sus conciudadanos, temiendo que el pescado almacenado en las fábricas pueda salir hacia puertos peninsulares, perjudicando a las trabajadoras. Esta primera huelga de mujeres en Ceuta se llevó a cabo por las trabajadoras de las fábricas de salazones y conservas. Se planteó debido a las reivindicaciones que la patronal no cumplió con estas trabajadoras, como jornada laboral, horarios, salarios e higiene en las fábricas. Las interlocutoras fueron las sindicalistas y grandes luchadoras en favor de los derechos de la mujer trabajadora, Antonia Céspedes Gallego, cariñosamente conocida por "La Latera", e Isabel Mesa. Hicieron llegar a los ceutíes, en unas hojas, sus aspiraciones: " No permitáis que embarquen vasijas y menos aún dejar desembarcar pescado para ninguna fábrica de la península, que proceda de Ceuta, porque perjudicáis grandemente la lucha de estas bravas compañeras" y terminaba el manifiesto con: ¡Trabajadores! ¡No olvidéis este llamamiento! proceded con energía a todo intento de perjuicios contra nuestras compañeras. El comité de huelga. Ceuta, 18 de junio de 1.931".

“Mañana, esa ropa no le servirá”
Luis Castillejo Villar, fue una pieza imprescindible en la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). Tras el golpe militar de 1936, fue detenido y fusilado. Un compañero de celda en el Hacho, escribiría años más tarde sobre el líder sindicalista ceutí: "Sólo olvidó su situación de condenado a muerte cuando supo que era nuevamente padre. Pero fue un relajamiento momentáneo, pues aquella noche observé que no dormía. Cuando yo intenté hacerlo pasada la una y media, él mismo, me confesó mientras desayunábamos, que pensando no había pegado ni un ojo en toda la noche. El día transcurrió jugando al ajedrez, por la noche Castillejo se durmió enseguida. Pero como a la una fue descorrido el cerrojo de la puerta de la celda, y abierta ésta, apareció bajo su dintel la figura siniestra del conocido cabo legionario, a quien acompañaban varios de sus subordinados. El cabo llevaba en una mano un papel y en la otra la pistola, e hizo que los suyos palmeasen para despertarnos. Después voceó el nombre y apellidos de Castillejo, pidiendo que se vistiera y saliera de la celda. Precisamente era Castillejo el único que no se había despertado y hubo de despertarlo su paisano Pacheco, que dormía junto a él. Castillejo tardaba en vestirse y el cabo, impaciente, le espeto: ¡No se arregle tanto, que no va a una fiesta! ¡Mañana esa ropa no le servirá ni de mortaja! Creo que Castillejo no oyó sus palabras, pero salió enseguida. Por la mirilla de la puerta se pudo ver, que tanto él cómo sus compañeros de proceso, eran encerrados en los calabozos destinados a los que serian en breve ejecutados".

Juicio a los anarquistas ceutíes
Los más destacados miembros del anarquismo en Ceuta tras la sublevación del 36 fueron ejecutados o sufrieron largas condenas, como Pedro Vera, sacado de su casa, y su cuerpo apareció en el depósito de cadáveres del cementerio. El librero Miguel D´lom, fusilado en unas de las tristes sacas de los primeros meses del golpe militar. También habría que destacar el "insostenible" juicio a 50 anarquistas acusándolos a todos del mismo delito. En este procedimiento fue fusilado el 6 de octubre de 1936, el joven dirigente anarquista Luis Castillejo Villar, en el Hacho. En la portada de su consejo de guerra se puede leer su nombre encabezándolo y a continuación al resto bajo la misma acusación "Adhesión a la rebelión”, se les dividió en cuatro grupos, y todos bajo un mismo formulario como preguntas, acusaciones, delitos... era copia del utilizado contra Castillejo. En este macrojuicio al sindicalismo ceutí fueron fusilados veintiséis obreros y el resto a largas condenas.

Los cincuenta sindicalistas fueron trasladados el día 16 de septiembre de 1936, desde las prisiones de García Aldave y del Hacho al acuartelamiento de Sanidad (actual Auditorio). Cuando están frente al estrado donde se encuentra el tribunal militar que los van ha juzgar, dan lectura al apuntamiento por parte del relator. Normalmente son escasos veinte minutos; en ella se da la relación de nombres, seguidos de las acusaciones. Cuando concluye el relator se inicia el interrogatorio, contestando éstos con simples monosílabos a las preguntas que les formulan las autoridades militares. A continuación se produce un descanso para que el fiscal y el defensor consulten sus notas y preparen las conclusiones finales. Después se reanuda el juicio con la intervención del fiscal con sus propios argumentos y en escasa media hora, se actúa en la vida de cincuenta personas.

Entre los sindicalistas detenidos cabe destacar Antonio Criado, funcionario en Telégrafos; Francisco Sánchez Ríos, tipógrafo, y secretario de la sección de artes gráficas de la UGT; el jefe de Correos Bartolomé Alcántara; el militante del PSOE Lucas Bárcenas, funcionario del juzgado; José Sarria, militante del PSOE y secretario de la sección de empleados de oficinas de la UGT; José María Quesada, tesorero de las Juventudes Unificadas y ugetista de la sección de empleados públicos; José María González, secretario de las Juventudes Socialistas; Alberto Pastor, y los socialistas Pascual Aragón Barra, Francisco Palmero Burgos y el médico Enrique Velasco Morales.

Los taxistas, como Juan González Robles y Manuel Gutiérrez Camúñez. José Ríos Soto, empleado de tejidos El Siglo; los socialistas José Rodríguez y Nicolás Troyano, agente de la policía marítima; Francisco Aznar, destacado ugetista; Pedro Perdomo, secretario del PSOE; Antonio González, del Partido Comunista y Miguel Burgos Castro, integrante de la directiva del Socorro Rojo en Ceuta. Una vez comunicada la sentencia a los acusados son nuevamente trasladados a la prisión en espera de pasar a capilla. De los cincuenta, veintiséis fueron fusilados y el resto a largas condenas. Las cárceles, las ejecuciones y el exilio metieron a la CNT ceutí en un túnel del que ya no volvería a salir.

La CNT fundó en Ceuta una escuela racionalista
Para los anarquistas locales la enseñanza fue una de sus prioridades, creando, en enero de 1933, una escuela Racionalista. Estaba situada en la calle Luís Bello de la barriada de la Prosperidad, hoy en día Hadú (donde estuvo durante muchos años el bar California), allí impartían de forma gratuita los fundamentos del raciocinio a los hijos de los obreros. La escuela racionalista se basa en los postulados pedagógicos establecidos por Ferrer Guardia, anarquista español, fusilado cerca de Barcelona, en octubre de 1909. 

Según este pensador, las respuestas a las preguntas de los escolares no debían buscarse en explicaciones religiosas, tampoco podían venir del Estado; el alumno, con base en la ciencia experimental, debía indagar en la realidad, acompañado de un permanente espíritu crítico. Para ello sustituirá el estudio dogmático por el razonado de las ciencias naturales.

Junto a esta Escuela los anarquistas ceutíes crearon pequeños ateneos libertad tríos, como el localizado en casa del sindicalista Pedro Vera, le acompañaba su hijo Helios, de tan solo dieciséis años. Por la noche, y en su casa, situada en la calle Clavijo, (hoy González Besada) daba clase gratuita a los hijos de los obreros. Tras la sublevación sus libros fueron quemados. Otra escuela libertaria estaba en la barriada del Sarchal, en casa del zapatero Luís Campos con la ayuda de Francisco Quintín y Antonio Pedraza, de las juventudes Libertarias.

Tenemos un testimonio recogido por la prensa donde el cenetista y magnífico pintor Francisco Sánchez Téllez, envió una carta a la prensa barcelonesa buscando el apoyo de sus compañeros catalanes para la Escuela: "Queridos camaradas, salud: Sirva el presente para anunciaros haberse constituido en Ceuta el Ateneo Racionalista. En nuestros deseos de secundar la obra cultural y libertaria, no teniendo fondos ni materiales suficientes para esta gran obra, se les ruega a todos las camaradas y periódicos libertarios que aporten lo que puedan con el objeto de poder llevar hacia adelante esta magna obra que se propone esta juventud ansiosa de libertad, de amor y de justicia... Propugnamos la cultura en todos sus órdenes y en el más amplio concepto literario. Nos proponemos para todos los ateneos y entidades libertarias, y al mismo tiempo se les ruega envíen su dirección para estar en continua relación con los camaradas allende los mares".

En el mes de junio de 1936 reciben varias cajas con material escolar. Cuando llega, ya está en marcha la sublevación y todo el material son requisados directamente en la agencia de transportes.